Trabajadores/as de la Economía popular dirigen Carta abierta al Comandante Chávez

Con motivo de la inminente promulgación de la nueva Ley Orgánica del Trabajo (LOT), vía Habilitante, por parte del ciudadano Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, consideramos sumamente oportuna la pertinencia de dirigirnos, más bien, al Comandante Chávez, en su condición de líder de la Revolución Bolivariana y de conductor estratégico de este proceso de cambios que ha impregnado de esperanzas y de grandes expectativas de vida a las masas preteridas no sólo de nuestro de país sino del continente nuestroamericano, para llamar su atención en torno a la situación de exclusión que en materia jurídico-política nos encontramos una amplia porción de trabajadores/as venezolanos/as; con el expreso propósito de que en la redacción final de tan fundamental instrumento legal sean incorporados nuestros anhelos y planteamientos.

Comandante Chávez, nosotros/as, trabajadores/as de la economía popular( buhoneros/as, perrocalenteros/as, dulceros/as, vendedores/as de jugos, vendedores/as de los mercados a cielo abierto, de las Ferias temporales, de los Centros de Economía Popular, cafeceros/as, etc,) trabajadores/as no asalariados/as, no dependientes, agrupados en el Movimiento de Trabajadores/as de la Economía Popular (MOTEP), junto con los/as campesinos/as, pescadores/as, artesanos/as, comunicadores/as populares, etc, en general, trabajadores/as de la ciudad, del campo y del mar, integramos el mal llamado, a nuestro juicio, sector de la economía informal, que de acuerdo al último informe mensual del Instituto Nacional de Estadística (INE) incorpora cerca del 42% de la población laboral activa del país, un poco más de 5 millones de personas, que en su inmensa mayoría-salvo los profesionales que ejercen sus profesiones libremente- disponemos de ingresos, por demás, precarios y, lo que es más preocupante, al no contar con el reconocimiento como trabajadores/as estamos impedidos, oficialmente, para ejercer plenamente nuestros derechos constitucionales; aún cuando por la vía del hecho nos hemos constituidos en Consejos de Trabajadores, en los rubros y centros de trabajo, ganados como estamos a hacer prevalecer nuestra condición de sujeto político y social en esta Venezuela en transformación y en tránsito hacia el Socialismo del Siglo XXI.

Partiendo de estas consideraciones nos permitimos, compatriota Comandante Chávez, formularle las siguientes propuestas, sustentadas en la correspondiente fundamentación política:

Fundamentación

Nosotros(as), trabajadores y trabajadoras de la economía popular de la Ciudad Capital, organizados en el Movimiento de Trabajadores(as) de la Economía Popular de Caracas (MOTEP), en nuestra condición de trabajadores(as) no asalariados(as), no dependientes y por cuenta propia, basados en los artículos 2, 3, 4 y 5 de la CRBV que establecen el Estado democrático y social de Derecho y de Justicia, y propugnan la igualdad, el desarrollo de la persona y el respeto a su dignidad, la construcción de una sociedad justa y solidaria, y que postulan la soberanía popular; y en los artículos 70 y 87, también constitucionales, que garantizan, el primero de los señalados, el protagonismo popular, y, el segundo, el ejercicio de los derechos laborales de los trabajadores y trabajadoras no dependientes; y, así mismo, en nuestra condición de ciudadanos y de seres humanos, que existimos y que padecemos y vivimos con hidalguía y esperanzas los avatares de nuestra existencia y que como venezolanos(as) de esta hora bolivariana nos identificamos, plenamente, con el proceso de cambios que se viene desarrollando en nuestro país, nos atrevemos a plantear un conjunto de propuestas, que recogidas en un Titulo o Capítulo de la Ley Orgánica del Trabajo(LOT), vendrían a enaltecer y fortalecer su espíritu, así lo creemos firmemente, y a hacerle justicia a centenares de miles o, tal vez, millones de venezolanos(as), hasta ahora preteridos e invisibilizados en la vetusta legislación laboral venezolana.

La amplia e intensa discusión, a nivel nacional, de las propuestas que le harán posible a la Comisión Presidencial designada para tal efecto, conformar el articulado de la nueva Ley Orgánica del Trabajo (LOT) para su consideración y posterior promulgación, el próximo 1º de Mayo, vía Habilitante, por parte del Presidente de la República en Consejo de Ministros; le ha asignado a ese proceso constructivo legislativo popular la indiscutible condición de hecho político de marcada relevancia en la presente coyuntura venezolana; y no podía haber sido de otra manera dada la trascendencia de la temática en discusión. Lo que está en juego, es, si acaso, el instrumento legal más importante del país, en los órdenes político, económico, social, jurídico y estratégico, sólo por debajo de la Constitución, en virtud de la afectación de los amplios sectores de trabajadores(as) de la nación y porque está destinada a erigirse en herramienta fundamental para el establecimiento de los cimientos del socialismo en la sociedad venezolana en transición.

Desde esta perspectiva, asumimos que esta Ley no puede ser una simple reforma de la anterior ni mucho menos una mera reforma o modernización del régimen social capitalista aún imperante en el país o una adecuación al capitalismo de estado, no, la LOT surgida desde la visión bolivariana está llamada a romper paradigmas en cuanto a la relación capital/trabajo; y, además, debe ser, un instrumento que contribuya a romper la estructura clásica de explotación capitalista y, asumida como filosofía liberadora, debe privilegiar al trabajador y trabajadora en su condición de seres humanos y no como productores de riquezas para la acumulación capitalista.

En este sentido la nueva LOT, también está llamada, a ser una Ley que cree nuevos paradigmas con relación a la cobertura social que debe abarcar, pues, como Ley del Trabajo debe integrar el amplio espectro de trabajadores(as) presentes en la realidad nacional, en este caso, también, a los(as) trabajadores(as) no dependientes, no asalariados(as), por cuenta propia de la ciudad, del campo y del mar, denominados, inapropiadamente- a nuestro juicio- como informales, que si bien no dependen de un patrón si dependen de su trabajo para poder subsistir, en la mayoría de los casos, en condiciones realmente precarias y que al no estar cubiertos por la desfasada Ley del trabajo cuarta republicana no cuentan, expresamente, con ningún tipo de seguridad social.

Incorporar a los trabajadores y trabajadoras no dependientes, no asalariados(as), por cuenta propia, al arco protector de la LOT, es dotarla de un carácter claramente incluyente que, coloca a nuestro país, a la Patria de Bolívar, en el camino cierto del humanismo y de la liberación social; con esta Ley han de sentarse las bases de una novedosa doctrina de justicia y equidad social en la que el hombre y la mujer, en términos concretos, se constituyen en el centro de atención, dando paso al surgimiento de una nueva cosmovisión del trabajo; en una sociedad en transición socialista no se debe seguir calibrando o ponderando al trabajo según le sea productivo al capital sino por el contrario según le sea útil a la sociedad.

Los(los)trabajadores y trabajadoras que conforman el llamado “sector informal” de la economía, de acuerdo con el muy reciente informe mensual de enero de 2012 del Instituto Nacional de Estadística (INE), registra la nada desestimable cifra social, política y electoralmente hablando del 41,8 % de la población económicamente activa del país (un poco más de cinco millones de personas); que, si bien, ciertamente, engloba a capas de los profesionales liberales, que ejercen por su cuenta su profesión y a otros sectores que por sus niveles de ingresos están muy distantes de identificarse con las franjas empobrecidas; lo que, objetivamente, es indiscutible es la precariedad de las condiciones de vida y de labor de quienes integramos la amplia mayoría de estos mal llamados “sectores informales”.

Pues bien, creemos que ha llegado la hora de vencer los prejuicios y limitaciones ideológicas que salen a relucir y a resistir la inclusión de los(as) trabajadores(as) no dependientes, no asalariados(as), por cuenta propia, autónomos(as) o independientes de la ciudad, del campo y del mar en la Ley Orgánica del Trabajo. Por encima de cualquier consideración somos trabajadores(as) que, por cierto, no entrañamos carga salarial para el Estado y que, por otra parte, ha sido la propia realidad económico- social y política del país la que nos ha determinado como parte activa del sujeto social revolucionario y que, como tal, estamos llamados a seguir jugando un papel bien relevante en el esfuerzo nacional por la construcción de la Patria digna, soberana y socialista, tal cual como ha quedado suficientemente evidenciado en los avatares de los años transcurridos durante el proceso bolivariano.

Como trabajadores y trabajadoras no dependientes, no asalariados(as), autónomos(as) de la ciudad, del campo y del mar, abarcamos, entre otros, a los miles de pescadores y a los miles y miles de campesinos(as) que durante años de años han trabajado arduamente para garantizar buena parte del sustento alimenticio del pueblo venezolano sin recibir, a cambio, compensación alguna especial por parte de la sociedad y del Estado, por supuesto, que nos estamos, refiriendo a los hombres y mujeres del mar que faenan a cordel y a los(as) del campo que se fajan con su machete y azadón en su conuco o en su “aislao”; así mismo, hacemos acopio de los centenares de miles de buhoneros(as), vendedores(as) de jugo, dulces, perrocalenteros(as), artesanos(as),” manteleros(as)”,”guapeadores”, cafeceros, motorizados, kiosqueros, etc, que en las calles, en las ferias, en los mercados a cielo abierto, en los centros de economía popular de las distintas ciudades del país concurren todos los días a ganarse su sustento y el de sus familias, prestándole un efectivo servicio a la población.

Por tales razones, como un acto de justicia social y de dignificación a millones de trabajadores y trabajadoras venezolanos(as), hacemos las siguientes propuestas para ser integradas en el cuerpo de la Ley Orgánica del Trabajo:

Propuestas:

1. Que en el cuerpo de la Ley sean considerados expresamente como sujeto de la misma los trabajadores y trabajadoras no dependientes, no asalariados(as), por cuenta propia, autónomos(as) de la ciudad, del campo y del mar.
2. Que en el ámbito de aplicación de la Ley estén sujetas a la aplicación de la misma las organizaciones clasistas y autónomas que integran a los(as) trabajadores(as) no dependientes, no asalariados(as), por cuenta propia, autónomos(as) de la ciudad, del campo y del mar.
3. Que se establezca en el cuerpo de la Ley un Título o Capítulo que tenga por denominación: De los Trabajadores y Trabajadoras No Dependientes, No Asalariados, Por Cuenta Propia, Autónomos(as) de la Ciudad, del Campo y del Mar.
4. Que dicho Titulo o Capítulo contenga, entre otros, los siguientes artículos:

º Artículo__ Los(as) trabajadores(as) no asalariados(as) podrán organizarse en sindicatos, consejos de trabajadores(as) o cualquier figura asociativa que se ajuste a sus condiciones especificas. Estas organizaciones mantendrán en cualquier circunstancia un carácter autónomo y clasista, en ningún caso mediatizado o tutelado por instancia alguna.

º Artículo__El Estado garantizará la seguridad social de los(as) trabajadores(as) no asalariados(as) y, en ese sentido, facilitará y velará por su incorporación progresiva al sistema de la Seguridad Social y a las demás normas de protección a los(as) trabajadores(as), en cuanto fuere posible.

º Artículo__Se creará una Superintendencia Nacional de la Economía Popular para atender, como Ente Rector del sector, a los(as) trabajadores(as) no asalariados(as) que desenvuelvan su actividad de subsistencia en esa rama económica; este Ente, asignado por el Estado, dispondrá de patrimonio propio para su funcionamiento y para estimular y facilitar el mejor desempeño de los(as) trabajadores(as) del sector; la Superintendencia Nacional de la Economía Popular llevará un Registro de estos(as) trabajadores(as), que será normado así como otros aspectos y alcances del funcionamiento de la Superintendencia en el Reglamento respectivo.

Comandante Chávez, apoyándonos en nuestra realidad social y en el compromiso militante que nos embarga, que ha quedado evidenciado en más de una oportunidad en estos años de construcción de la Patria digna y bolivariana, apelamos a su visión revolucionaria estratégica, para que en su condición de Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, a la hora de promulgar la nueva Ley Orgánica del Trabajo, incorpore las aspiraciones de millones de trabajadores/as, que hasta ahora preteridos, sólo pretendemos ser asumidos como parte del pueblo trabajador cada vez más comprometidos con el desarrollo de la sociedad venezolana.



¡HACIA UNA NUEVA LOT INCLUYENTE Y REVOLUCIONARIA!

¡LOS TRABAJADORES/AS NO ASALARIADOS/AS TAMBIÉN EXISTIMOS!

¡IMPULSEMOS UNA NUEVA COSMOVISIÓN DEL TRABAJO!

¡VIVA EL PUEBLO TRABAJADOR!

¡VAMOS TODOS/AS CON EL COMANDANTE CHÁVEZ AL TRIUNFO DEL 7 DE OCTUBRE!


miguelugas@gmail.com>
MOTEP-MoMAC


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Miguel Ugas / Prensa MoMAC

Miembro de la coordinación nacional del MoMAC

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