No chavistas de primera y segunda

La Perestroika (infausto experimento que destruyó la primera revolución socialista triunfante en la historia de la humanidad) convirtió a la clase burocrática soviética en el bloque dominante sobre el resto de la sociedad. Su doctrina permitió que los capitalistas fueran sustituidos por burócratas emergentes, con iguales o mayores poderes que los del capital, en un régimen continuista y desigual donde irremediablemente unos mandaban y otros sólo obedecían.

Quienes aun hoy ignoran la esencia del Estado popular, pretenden desde sus corporaciones hacer que las órdenes no se discutan y que el humilde adopte la sumisión como ley para sobrevivir. Estos reformistas sufren un instinto esclavista más salvaje y agresivo que la propia burguesía, la cual en su peculiar ciencia jurídica al menos consagró  formalidades como el debido proceso, el derecho a la defensa, el derecho a ser oído, la presunción de inocencia, la apelación y la acción de amparo en casos de indefensión.

Ciertamente, la última fase de la extinta URSS constituye el más notable ejemplo histórico en la conformación de una nueva élite encubierta y la licencia para mandatarios omnímodos y despóticos. La Perestroika ha dejado como legado una ideología que el socialismo del siglo XXI debe erradicar, pues son inaceptables el abuso de poder y la odiosa clasificación entre chavistas de primera y de segunda.

Todo el mundo sabe que el partido de Lenín (1917) y el reformista partido de Gorbachov (1986) no eran lo mismo y que a finales del siglo XX fue ese último partido, bajo el mando de una cúpula farsante y vendepatria, quien llevó a la Urss al suicidio con la Perestroika, usando las mismas siglas y la fraseología del Socialismo.

Hoy en la esperanzadora etapa que vive Venezuela, más allá de las estructuras jerárquicas y los niveles de responsabilidad, todos tenemos derechos y obligaciones. Para nadie es un secreto que la transformación social es una tarea exigente, ya que muchas vanguardias en el mundo han pretendido realizar una revolución económica, política y social, pero olvidaron la revolución cultural y el deber de promover una nueva conciencia en la mujer y el hombre.


Constitucionalista. Profesor de estudios políticos e internacionales.

http://jesusmanuelsilva.blogspot.com

jesussilva2001@cantv.net



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Jesús Silva Rivas

Doctor en Derecho Constitucional. Abogado penalista. Escritor marxista. Profesor de estudios políticos e internacionales en UCV. http://jesusmanuelsilva.blogspot.com

 jesussilva2001@gmail.com      @Jesus_Silva_R

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