¡Qué pena con los turistas, y con nosotros mismos!

¡Qué tal camarada! Mejorando nuestra felicidad política por la recuperación del Líder. Que es también felicidad espiritual porque nuestro proceso es humanitario y humanista. 

Aunque, por otra parte, la felicidad, como siempre, es incompleta ya que lo hermoso que fuese una manera de gobernar distinta puede, muchas veces, por su ineficiencia transformarse en una pena.  

Y fíjate, camarada, que no estoy mencionando gobernar revolucionariamente, sino simplemente hacerlo direccionadamente bien. Ojalá estuviésemos haciendo reflexiones con sentido didáctico y pudiese estar enfocada en aspectos de ideologización y doctrina, pero va directa a una imagen que, no siendo socialista, tiene que ver con igualdad de trato colectivo, y no es otro que mantener las vías transitables. Sencillísimo. 

Como suelo escuchar la programación de RNV, (y no creo que lo hagan en los niveles de gobiernos lo que le resta valor participativo a la opinión popular, sólo Chávez pueda que lo haga, aunque prefiere VTV), en varias intervenciones de compatriotas revolucionarios interesados en corregir las fallas que puedan perjudicarnos, recalcan el mal estado de las vías. 

Uno, desde Maracaibo, pedía que se mejorara con urgencia la Lara-Zulia, llena de huecos que aumentan el riesgo de transitar por esa importante arteria y de dañino efecto en la gestión del Presidente. Porque, como sabemos, todo es Chávez, especialmente lo malo si es para la oposición.  

Otros mencionan las malas condiciones viales en diferentes ciudades. Insoportables en muchas. Y recalcamos que por más viviendas que se entreguen, solamente se favorecen unas cuantas familias. Por más que se constituya o se transforme una empresa en socialista sólo se favorecen unos trabajadores. Por más que se hagan donativos para mejorar la salud de personas necesitadas, más a los que tienen alguna capacidad limitada, se le favorece junto a su núcleo.  

Puede llegarle comida barata y buena a las clases de menos recursos y a la clase media baja y media-media, pero siempre hay fallas en la leche en polvo, el aceite de maíz, y pollos por lo esporádico, que nos afecta a todos. Ocurre con la atención a la salud, con sus montones de fallas, aunque más son los que cuentan con  buena de salud, por suerte.

Y siendo todas estas acciones humanitarias, sin nombrar otras, lo que más afecta a nuestra cotidianidad, pienso, es por donde tenemos que movilizarnos todos y todos los días: las calles incluyendo las aceras. Por supuesto que las carreteras.  

Como vivo en la zona norte de Anzoátegui, la llamada área metropolitana Barcelona-Lechería-Puerto La Cruz-Guanta, diré que está llena de huecos, y desde hace tiempo, al extremo de que se vienen reconociendo cambios pero en los nombres Barcelohueco y Puertohueco. 

Y eso que ésta es considerada zona turística. Es más, pensando en el turismo como una fuente alternativa de recursos, esa opción de ir sustituyendo la dependencia petrolera, deberíamos contar con un área metropolitana hermosa. Pero nuestros alcaldes, además de que no los prepararon para gobernar, no se asesoran con profesionales con visión de progreso. Por ello, entre tantas fallas, no han mandado a hacer un inventario de los huecos.   

Miren, amigos, y no es que deban estar acondicionadas solo para los turistas nacionales e internacionales, ¡no!, es para los que cotidianamente transitamos por los huecos rompiendo carros, busetas (se salvan las motos por su versatilidad en el esquivamiento) y maltratando autobuses y pasajeros. 

Y todos maldiciendo y, para remate, con una gran vergüenza local. Y todos los revolucionarios concientes pensando en qué dirán los turistas y, lo peor, dándole la razón a la escualidez.  

Eso que hace algunos meses se desató una compradera de plantas para asfaltar por parte de las alcaldías, llegando a pensar que alguien se favoreció  con sus ventas, y no se ha visto la acción sanadora. Las calles siguen enfermas. Aumentando su criticidad con las lluvias. 

Pero no vale contar con equipos si no se cuenta con personal calificado. Es que las operaciones de bacheo, porque no se requiere estar asfaltando completo (aunque es el gran negocio), siempre se dejan en manos y mentes de desconocedores del oficio, con sus contadas excepciones.  

“Manda una cuadrilla para tapar unos huecos en la calle tal”, y sin considerar el origen de los huecos, las condiciones del terreno, etc. pum, a echarle asfalto. Por ello vemos reparaciones que duran apenas semanas. Y no detallaré más. 

Ocurre con las intransitables aceras (huecos, ausencia de tapas y rejillas) por donde no caminan las autoridades y sí los pobres trabajadores, y las trabajadoras dejando sus tacones. 

En la ruta que yo tomo a diario hay un gran letrero que indica que la Alcaldía tal construye un bulevar con todos los datos que debe informar menos su monto, como era obligado, y que de paso es sólo una caminería a un costado de una vía por donde no camina casi nadie. Los miles que vamos en vehículos vemos a los albañiles trabajando mientras caemos en huecos y más huecos, al lado, al frente, por delante y dejando, a una cuadra llena de huecos, una avenida donde hacemos doble vía en un carril (peligroso y molesto) para no transitar por la huecamentazón.   

Si recorren -vengan pa que los vean- las calles de Barcelona o de Puerto La Cruz, claro que algunas están bien, entenderán por qué los cambios de los nombres. Ocurre también con la escuálida alcaldía de Lechería, pero mencionamos las “alcaldías revolucionarias” (je,je…) donde nuestro gobernantes locales no han interiorizado el reto de demostrar “que una alcaldía en manos revolucionarias es mejor que en las de la oposición” 

Con esta opinión crítica, nada complaciente, molesta por demás para mí cuando la escribo, y para el alcalde cuando le echen el cuento, es porque me tienen ojerizas “revolucionarias”. Lo siento. Quisiera poder expresar lo contrario y con orgullo. No es mi culpa. 

Eso sin mencionar el problema de la basura en las calles y la falta de ornato, y su mantenimiento en general. No hay una vía bonita para el turismo. Ninguna. 

Este artículo será  uno más que no surtirá ningún efecto, ni en las autoridades locales, ni en las regionales, ni en los miembros de la directiva del Psuv (que son ellos mismos), ni en la nacional, ni en el apreciado camarada Diosdado, porque no leen nada.

Sólo si lo leyera Chávez a lo mejor inicia Misión Huecos Fuera, y aunque nuestra razón de gobernar no es solo para ganar elecciones es urgente, urgentísimo, que ataquemos esa “gran cagada” y perdonen lo escatológico en esa versión, pero es verdaderamente insoportable. Es donde más se muestra la ineficiencia “socialista” 

¡Qué pena con los turistas! Por mi parte les pido disculpas, pero…

edopasev@hotmail.com



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Eduardo Palacios Sevillano

Ingeniero Civil. Escritor y caricaturista. Productor radial y locutor. Miembro de la directiva de la Orquesta Sinfónica del Estado Anzoátegui. Miembro de la Junta Directiva de la Sociedad Bolivariana del Edo. Anzoátegui. Coordinador de la Red de Historia, Memoria y Patrimonio de Anzoátegui.

 edopasev@hotmail.com

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