El verdero sentido de la equidad: trabajemos contra la pobreza (parte II)


El mandatario venezolano ha dado a la clase pobre venezolana, herramientas importantes para recuperar su dignidad, para elevar su autoestima, para sentirse ciudadanos con derechos. Asistir a los pobres, es la directriz de su gobierno, criticado por los dirigentes políticos sepultados del ayer y que resurgen arropados con el mismo dogma que les hizo fracasar. La critica despiadada y descontrolada, hacia el presidente, nos ha permitido pensar en una esquizofrenia opositora, sin misión, ni visión de futuro acertada para el pueblo venezolano.

Independiente del liderazgo del presidente Chávez, de la fuerza que emana de su discurso, y de los programas de bienestar social que se ejecutan, existe un sentimiento que esta en lo más adentro del ser pobre y que tiene que ver con los sueños. Los sueños le permiten mantenerse en el acontecer de su pobreza, le accede a mantenerse erguido como aquel árbol, que observé en Santa Marta, de adolescente, y que tuvo en su tronco la soga del caballo de Bolívar, viejo, pero firme, atávico pero florido, como las quimeras de nuestro libertador, que resaltaban la unión de los pueblos latinoamericanos.


De tal manera que preocuparse por los sueños de los menos favorecidos y hacérselos realidad a través de estos programas sociales, es una excelente decisión del gobierno actual de Venezuela, una manera conciente de afrontar la pobreza en este mundo de la no conciencia, donde el consumo desorbitado que proporciona la vida material heredada, está por encima de la verdadera esencia del individuo.

Pero no es dar elementos económicos para subsistir, es enseñar para poner en
funcionamiento esa fortaleza, que emana como semilla en germinación, de lo más profundo de la existencia. Capacidad de resistir más capacidad de construir y cómo se refuerza esa capacidad de salir adelante, y esa voluntad de surgir, desarrollando una autoestima positiva. Es importante preguntarse, si los programas educativos que se desarrollan en Venezuela y que dan la oportunidad a los pobres de educarse, son generadores de un crecimiento personal, yo creo que sí, pero quienes liderizan la oposición venezolana tan expresada en los medios de manera burlesca e irrespetuosa, han dicho muchas veces que no. Me gustaría plantearles este interrogante: ¿Lideres para qué y para quienes?

La autoestima positiva nos permite surgir, desenvolvemos y buscar alternativas de solución a nuestras carencias. Descubrir lo que nos imposibilita el avance y volar hacia la búsqueda de nuevas opciones, a través de la preparación académica, el diálogo y el conocimiento de lo que existe. Nos permite descubrir esas habilidades que guardamos y que mantenemos ocultas cuando se está decaído. Permite al pobre evolucionar y disponer de habilidades sociales, de comunicarse y de luchar para combatir la pobreza.

Es bien sabido que a la clase pobre se le acusa de utilizar poca codificación en el lenguaje que emplea. Se le califica de personas desinformadas, carentes de modificadores en el lenguaje y mantenedores con su uso, de la estructura social a la que pertenecen. Si esto es así, se cometieron incontables errores en los programas televisivos privados, al insultar e irrespetar al presidente Chávez, quien ha manejado un lenguaje sencillo para comunicarse con un elevado porcentaje de pobres que habitan en Venezuela. Un presidente que opera un discurso coherente, explicativo y positivo, que da alegría y energías para enfrentar retos. La enseñanza en el discurso del presidente Chávez se revela en la toma de elementos característicos de la cultura popular venezolana y de su historia, para incentivar al logro, a la búsqueda de metas. El llamado a la educación del pueblo, con su estímulo a la participación en las Misiones implementadas, ha sido un ejemplo de ello.

Incentivar a la creatividad, al humor, al miramiento interior y contextual, no debe ser objeto de menosprecio y de charlatanería. Muchos profesionales venezolanos opositores al gobierno del presidente Chávez, han trabajado arduamente para mantener en crisis a los sectores medios de la población Y han mantenido justamente ese caos porque la clase media venezolana, surgió aunada al consumismo y a patrones de la comunicación negativos, que recaen en el ser replica del otro. Cuando hablo de comunicación negativa, recuerdo el texto de Manuel Barroso: La autoestima del venezolano. Interesante trabajo para la reflexión y el despojo de los modelos aprendidos, dándonos la oportunidad de conocer nuestra verdadera libertad al vivir en democracia, libertad para ser diferente.

Pero no todas las mujeres y hombres de la clase media en Venezuela y de América Latina establecieron este paradigma de vida, porque la concientización se logra cuando entendemos que más allá de la opulencia y de la violencia, existe la oportunidad de ser diferente, sin despreciar, siendo sensibles y solidarios, sin similitudes que nos quiten la oportunidad de ser más humanos. Esto supone un trabajo duro para desarrollar el espíritu y las condiciones de existencia.

Trabajar para hacer justicia, para lograr un verdadero sentido de la equidad, es de valientes y menciono la palabra valiente, porque en sociedades como las nuestras, latinoamericanas, sin elevados índices de desarrollo humano, con carencias, con masas de pobres habitando sin estímulos, y con grupos poderosos adueñándose de los recursos y de nuestros países, no es fácil.

Trabajar para dar asistencia a los que menos tienen supone, luchar en contra de los que más oportunidades gozan. Supone también cambiar estructuras añejas carentes de sensibilidad y dispuestas a beneficiar con sus decisiones a quienes añoran la vaca lechera que le toco como país. Instituciones hechas para frenar la capacidad de lucha, y mantener estilos de vida diseñados para conservar la cultura dominante.

Aplicar el sentido de la equidad supone no dejar que vuelvan al poder, en América Latina y Venezuela, aquellos que vorazmente tomaron para sí una decisión que era de todos, aquellos que violaban los derechos humanos y ciudadanos: El aprovechamiento de los recursos y el manejo institucional con fines de lucro. Y ocuparse, esto es fundamental, de los errores para-ir depurando la acción indebida curtida con los años de corrupción, generadora de desprecio- y poca credibilidad en el ciudadano.

Aplicar-el sentido de la equidad es trabajar con responsabilidad y amor, para otorgar a las poblaciones latinoamericanas y a la venezolana, carentes de recursos para mantenerse, la alegría de vivir con dignidad. Otorgar a los sectores más necesitados las herramientas de lucha para la toma de conciencia: Educación, fortalecimiento espiritual, salud, vivienda, trabajo y el estímulo para poner en práctica acciones positivas que descubran y fortalezcan las destrezas para dirigirse con entusiasmo a un nuevo modelo de vida.



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Carmen Arelis Contreras Marquina


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