Sentir bolivariano

Independencia para siempre

Muchas razones tenemos la mayoría de los venezolanos para celebrar por todo lo alto, estas fechas bicentenarias. Una de éstas es tener con nosotros a nuestro Comandante Presidente Hugo Chávez Frías, en franca recuperación, encaminado hacia el retorno pleno y; después de transcurridos 200 años de la declaración de nuestra independencia, afirmar hoy que somos libres, soberanos e independientes, pero conscientes de que aún la lucha continúa, que “el camino es difícil, pero es el camino”.

Desde el año pasado (2010) veníamos preparándonos para estas fechas bicentenarias; y a partir de este mes de julio, Gobierno, en todos sus niveles, el Partido Socialista Unido de Venezuela, fuerzas aliadas y, por supuesto, El Gran Poder Popular, nos venimos desplegando desde todos los rincones del país, conmemorando, escenificando y celebrando, de distintas maneras, los acontecimientos que demarcaron la historia del país, hace ya más de 200 años. Esto, dentro de lo que tiene que seguir destacándose como el rescate de nuestra memoria histórica; y como siempre lo decimos, estar cada día mas conscientes de dónde venimos, en que momento histórico estamos y hacia dónde vamos.

Y sobre esa memoria histórica es dónde quisiera detenerme un poco, ya que debido al simplismo sobre el estudio de los acontecimientos históricos al que fuimos, de alguna manera, acostumbrados por el sistema vejestorio de la cuarta república, poco nos detenemos a escudriñar, más allá, de lo que nos decían aquellos viejos y manipulados libros de Historia.

Ya hoy, con un sistema educativo transformado y con las importantes herramientas que nos brindan las nuevas tecnologías, es mucho más accesible, veraz y hasta más divertido, estudiar, formarnos y seguir descubriendo hechos trascendentes de nuestra Historia. Vamos, entonces, a través de los escritos de esa Historia Verdadera, a retroceder 200 años en el tiempo. En vísperas del 5 de julio de 1811, a medida que se fueron desarrollando las sesiones del Congreso, la idea de la Independencia fue ganando adeptos. Muchos diputados la apoyaron con apasionados discursos, otros con argumentos históricos. Entre los diputados que se oponían a la ruptura definitiva con la corona española, se encontraba el sacerdote de La Grita, Manuel Vicente Maya, quien pronto se vio abrumado por los argumentos que exponían Fernando Peñalver, Juan Germán Roscio, Francisco de Miranda, Francisco Javier Yánez y muchos más, quienes defendían la tesis de la Independencia absoluta. Mientras tanto, los ánimos de los jóvenes radicales se caldeaban en las reuniones de la Sociedad Patriótica. Y fue allí el 3 de Julio de ese año, donde el joven Simon Bolívar dictó cátedra con su primer discurso conocido: “… Que los grandes proyectos deben prepararse con calma!. Trescientos años de calma, ¿no bastan?. ¿Se quieren otros trescientos todavía?. La Junta Patriótica respeta, como debe, al Congreso de la Nación; pero el Congreso debe oír a la Junta Patriótica, centro de luces y de todos los intereses revolucionarios. Pongamos sin temor la piedra fundamental de la libertad suramericana. Vacilar es perdernos”.

Durante la mañana del 5 de julio continúa el debate en el Congreso y ya en horas de la tarde se procede a la votación; hecho el recuento de los votos, el presidente del Congreso, Juan Antonio Rodríguez Domínguez, anunció solemnemente que quedaba proclamada la Independencia absoluta de Venezuela. De acuerdo con los testimonios de la época, luego de finalizada la sesión del Congreso, se vivieron momentos de una intensa alegría generalizada. Se cuenta que: “… una manifestación espontánea, a la cabeza de la cual figuraba Francisco de Miranda, acompañado por miembros de la Sociedad Patriótica y del pueblo, recorrió las calles de la ciudad, ondeando banderas y gritando consignas acerca de la libertad. En la misma tarde del 5 de julio el Congreso celebró otra sesión, en la que se acordó redactar un documento, cuya elaboración fue encomendada al diputado Juan Germán Roscio y al secretario del Congreso, Francisco Isnardi. En este documento debían aparecer los motivos y causas que produjeron la Declaración de la Independencia, para que sometido a la revisión del Congreso, sirviese de Acta y pasara al Poder Ejecutivo”.

No fue entonces sino hasta el 8 de julio de 1811 cuando se da inicio a la firma del Acta de Proclamación de Independencia y el 14 de ese mismo mes, se dio a conocer públicamente. Es decir que, cronológicamente, la Independencia de Venezuela fue declarada por el Congreso el 5 de julio de 1811, hacia las 3 de la tarde y el mismo día, se expidió una Proclama ratificando la Declaratoria; el acta pudo haber sido redactada el mismo 5 de julio en la noche pero, no fue aprobada por el congreso sino hasta el 7 de julio. El 8 de julio, se inicia la firma formal y el 14 se publica, además de enarbolar, ese mismo día, por primera vez, el Pabellón Nacional, que fue presentado por Miranda ante el Congreso el día 9. “… Al día siguiente, fue jurada la Independencia, entonces por las altas autoridades nacionales, y posterior, lo hicieron corporaciones y ciudadanos”.

Entonces, no es el 5 de julio la única fecha a conmemorar, todos estos días son de júbilo, de reflexión, de remembranza en honor y gloria a nuestros héroes independentistas, y que mejor manera de hacerlo que con estas fiestas patrias. El pasado sábado 9 de julio, Barinas se vistió de un gran sentimiento patriótico, cuando el pueblo organizado, junto al gobierno revolucionario en pleno, demostró fortaleza, convicción, optimismo y un alto sentido de pertenencia por nuestras raíces de lucha y amor por nuestra tierra, al desplegarse en un majestuoso desfile cívico – militar.

Las Fuerzas Armadas Bolivarianas, como siempre, dieron una demostración de organización, de preparación y de disposición plena; pero vaya mi reconocimiento especial al Pueblo Organizado, al Poder Popular, a los Frentes y misiones sociales, a las representaciones de las instituciones del estado, de las alcaldías, de las empresas socialistas, de las dos grandes misiones: AgroVenezuela y Vivienda; y a la demostración de avances y logros revolucionarios representados en los 4 pilares fundamentales del proyecto bolivariano: Salud, Educación, Cultura y Deporte. En definitiva, reconocimiento pleno a un movimiento cívico-militar, revolucionario, socialista y antiimperialista, que asegura la continuidad y consolidación del Proyecto Bolivariano.

Sigamos, pues, trabajando en unidad, con organización, con planificación, pero sobre todo, con mucha conciencia revolucionaria, con mucha vocación de servicio por nuestro país. Todos y todas, cada uno desde su trinchera, aporta y agrega un gran valor a la construcción de la Patria Nueva que anhelamos para nuestros hijos e hijas, para las generaciones futuras. Que mejor regalo para ellos que entregar en sus manos un territorio libre, soberano e independiente.

Miranda lo ratificó en el año 1800, en carta a Manual Gual: “Que cuando no nos resultase (a nosotros personalmente) más gloria que la de haber trazado el plan y echado los primeros fundamentos de tan magnifica empresa, harto pagados quedaremos, delegando a nuestros virtuosos y dignos sucesores el complemento de esta estupenda estructura, que debe si no me engaño, sorprender los siglos venideros”. Nosotros somos, compatriotas, los continuadores de esa “magnifica empresa”; y no defraudaremos a esas generaciones que nos sucederán: dejaremos bases sólidas para la concreción de esa “estupenda estructura” y para seguir sorprendiendo con nuestra construcción socialista, a los “siglos venideros”.

Sigamos pues, el ejemplo de nuestros próceres, sigamos por el camino de construcción del Socialismo Bolivariano, sigamos en la lucha por la independencia que aún, después de 200 años, sigue pendiente, pero que sin duda, nosotros consolidaremos para siempre!.


sentirbolivarianobarinas@gmail.com


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Adán Chávez Frías


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