La estatura del hombre

“Nadie, aunque se lo proponga, podrá  añadir un codo más a su estatura”

Comandante para medirte no encuentro hoy en suelo patrio, quien te alcance, ni instrumento, ni métrica, ni reglas convencionales.  Tu medida la dan tus logros y tu querencia al pueblo. 

 

Quisiera que me dijeras cómo medirte con mis ojos desaforados, mis manos anquilosadas y mi mente obnubilada, ¿Cómo medir y pesar tus nobles sentimientos y tus sueños multicolores? Dime cómo lo hago con detalles lo que observan tus ojos incansables de mirada piadosa y nunca esquiva, dime Comandante con tu sana modestia el color de tus sueños de revolución y tu decidido empeño por un mundo mejor. 

Sabes Presidente que sobrecreaste fuerzas que agotaron tus músculos pero no  tu corazón que sigue y seguirá latiendo amándonos más; ahora Amigo me encuentro triste y desanimado y  apareces  tú compatriota a enjugar mis lagrimas e inyectar esperanzas como solo tu puedes. 

Ahora sé con precisión que el árbol más frondosos en su vuelo al infinito vence la gravedad terrena en firme desafío a los elementos, así eres tú siervo de mi Patria fiel y consecuente que me tiendes la mano a mí, indigno compatriota tuyo sacándome de la fosa de la desunión, desinterés y burguesía. 

¿Cómo te mido querido Amigo? Ya lo sé, ahora sí lo sé aunque tarde lo entendí, sin embargo estoy a tiempo, buscaré en la gloriosa Historia Patria al Bolívar perdido que tu resucitaste y al soldado caído que dignamente elevaste. 

Espero que me digas compatriota con que gala asisto a tu encuentro y que pacto sellará nuestra cita, te veo venir sencillo como siempre y en pie de lucha, sin embargo yo atardecido en mi calendario pero con cana y ganas de revolución; solo la medida de tus sueños te alcanzará y yo me gozaré el encuentro fortaleciendo mi mano y la mirada a tu figura. 

Chávez, Amigo y Compatriota fiel, esto no es cuestión de tamaño, los colosos Amigo son todos de grandes dimensiones como tú. 

Chávez por Siempre! 
 

HE VUELTO

Dr. Rafael Salazar Serrano 
 

He vuelto de un largo camino de cumbres y llanos, de altos y bajos, de busca y encuentro.  He aprendido a encontrarme a mí mismo. 

He vuelto sobre mis propios pies voy en camino pausado y pensado, nunca me he detenido ni lo he desandado siempre contento y animado. 

He vuelto color de  la esperanza con sabor a pueblo libre con tacto de raza pura y oliendo aromas de profundo gozo y magno sentimiento. 

He vuelto al camino expedito que va al mar, con colores de selva y horizontes posibles de luz accesible y real, voy sobre los vientos y la bruma y llevo el fuego inextinguible de la esperanza. 

He vuelto, sí, estoy parado frente a ti: Hombre, mujer, niño, niña, abuelo, abuela, pueblo desnudo de colores y credos libres ahora y por siempre de fuerza y de consciencia. 

He vuelto, sí, y conmigo vienen resurrección y gloria a los que viven de esperanza.  Te he tomado de la mano para recorrer el camino trazado, la vía del triunfo definitivo. 

No he vuelto solo, conmigo vienen los héroes tuyos y míos desmitificados izando la bandera gloriosa de la Patria que unida al firmamento celeste y voluptuoso crean hogar de independencia y morada definitiva. 

He vuelto a vivir viviendo en el presente y futuro de la Patria extrayendo del pasado glorioso su historia redentora y adoradora, siempre de frente y sin esquivos. 

He vuelto para estar contigo pueblo peregrino y caminante amante de la unidad y la paz para siempre, al grito de:  ¡ Hasta la Victoria Siempre! 

He vuelto, heme aquí  de carne y hueso como tu, pueblo mío.  No me iré más de aquí hasta tanto madure la esperanza y cristalicen los sueños de esta novel revolución, pero no dejaré de estar atento y presto a encender contigo y en cualquier lugar del mundo la llama de la libertad al grito de revolución.

¡Viva Chávez por Siempre!

Amen.

culigonzalez@gmail.com


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