El presente es de lucha, el futuro nos pertenece

Estamos viviendo cambios reales que superan la retórica discursiva de otros tiempos, hoy siento satisfacción por la revolución bolivariana, soy un venezolano formado en el sistema educativo eurocentrista de la era de la democracia representativa, recuerdo que en la escuela primaria se nos presentaban solo fragmentos de conocimientos que de ninguna forma permitieron tener una visión futura de país, confieso que con las herramientas de la secundaria se me hizo imposible ver mi proyecto de vida, solo pude formar algunas ideas de cómo debía ganarme la vida haciendo algún oficio, en la universidad obtuve conocimientos de paquetes tecnológicos que funcionaron bien en otras regiones, otras republicas, el pensum me enseño algunos sistemas que me hicieron pensar que las condiciones tropicales de me querida republica bolivariana de Venezuela no facilitarían el desarrollo del país, con esas bases teóricas se formo un paradigma negativo que solo me hacia ver fallas en mi entorno, y así la instrucción educativa que recibí para hacerme hombre, no aportó gran cosa a mi desarrollo humano. 

Sin embargo, paralelamente, en el principio de la década de los noventa, la situación política del país me mostró otras realidades, por ejemplo en mi pueblo, me toco experimentar toques de queda, suspensión de garantías,  tuve una cuenta de ahorro en el banco latino y siendo un adolescente perdí mis primeros ahorros, con bastante inocencia supe de la intentona de golpe de estado de 1992,  luego el juicio a un presidente por corrupción, la devaluación del bolívar contra el dólar,  supe que en algunos barrios de Caracas las personas comían perrarina, y muchas otras cosas que no contare para no hacer larga esta historia. 

Por suerte cumplí los 18  años y de una vez me llego la primera oportunidad de votar en 1999, y luego la oportunidad de elegir una nueva constitución, después unas megaelecciones y otra vez vivir situaciones políticas intensas como aquel abril de 2002, e incluso un paro petrolero por sesenta y tantos días. 

Por cosas del destino llegaron a mis manos escritos de izquierda que leí con interés, y a esto se sumo el agrado de ver en las calles la esperanza de un pueblo que organizado ha apostado a un proceso de cambios, hasta que ya siendo profesional comencé a laborar en los proyectos del gobierno y así me he mantenido por varios años, he tenido la suerte de conocer el Plan Nacional Simón Bolívar y profundizar el debate de los objetivos que busca alcanzar, todo eso me hace reiterar mi satisfacción por la revolución, porque leyendo la historia universal del mundo me doy cuenta que lo que aquí vivimos es un paso gigante parta la humanidad, son cambios que tienen bases sólidas que se arraigan en el pueblo, el pueblo recupera dia a dia su identidad y eso da un carácter de irreversibilidad al proceso, lo único que nos toca es mantener el ritmo que llevamos y con seguridad en unos años podremos estar contando como anécdotas lo que hoy nos afecta. Esta reflexión la he hecho después de ver al comandante Hugo Chávez presentar el proyecto Canaima donde a los niños y niñas de las escuelas se les enseña a usar la tecnología y a planificar… Así se planifica el desarrollo de una republica, llevando verdadera luz a nuestra generación de relevo que esta creciendo viviendo en la transición hacia el Socialismo, así nos aseguramos de tener futuros republicanos y republicanas formados y formadas para vivir en un país donde las tierras son de quienes la trabajan, en un país donde todos recibimos educación liberadora, en donde todos han crecido aplicando los principios de solidaridad y responsabilidad colectiva. Finalizo citando a uno de los grandes de la historia universal: “El presente es de lucha, el futuro nos pertenece, Patria o muerte”.

anakarinaroten@yahoo.es




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