Salario, Circo y Gamelote

Hablar del Primero de Mayo de 1.886 es recordar con honor la dignidad del sacrificio ejemplar de aquella genuina dirigencia obrera que pago con la vida el insólito desafío de marcar para siempre el choque laboral más transcendente en la historia del movimiento obrero internacional, desde entonces sigue presente el dominio opresivo del capital privado y el estado burgués que a través de sus mecanismos de control de los medios de producción le han robado impunemente a cada trabajador la plusvalía salarial, los derechos sociales y su esfuerzo productivo físico e intelectual constituyendo esa aparente "relación social" la principal motivación de La Lucha de Clases.

Si nuestro interés fuese simplemente el de hacer un ejercicio discursivo y honorifico para conmemorar un nuevo aniversario del Día del Trabajador, entonces hablaríamos de su contenido ideológico, de su significativo referente histórico y el inmenso valor de la carga moral del movimiento obrero y su lucha antagónica sostenida frente al capitalismo ladrón, depredador del planeta y genocriminal encarnado en la burguesía de todos los tiempos, lo que inevitablemente siguen siendo contradicciones irreconciliables entre el capital y el trabajo desde los sucesos registrados en Chicago hasta nuestros días, hechos que marcaron esa imborrable categorización como un magno acontecimiento en el mundo.

Pero hablar de las luchas obreras en el plano internacional y particularmente en nuestra maltratada Venezuela en el contexto actual obviamente es una tarea sumamente compleja, donde ver lo insólito pareciera normal y lo absurdo se vuelve cotidiano, ya nadie escucha los reclamos ni las propuestas de los trabajadores que ahora luchan por contener el despojo de las reivindicaciones que se ven amenazadas por la voracidad neoliberal del mercado, la única respuesta que reciben es la policial, ahora la criminalización sustituye el derecho a la protesta pacífica.

Que decir de la actual "representatividad sindical bandida y vendida" porque todavía los trabajadores no conocen la llamada participación protagónica, la Central de Trabajadores de Venezuela (CTV) ahora se llama Central Bolivariana de Trabajadores (CBT) sigue siendo la misma solo le cambiaron el nombre y al igual que la dirigencia sindical que ayer se llamaron Antonio Ríos, Carlos Ortega, Johan Perozo y Manuel Coba, entre otros, ahora siguen siendo los mismos con otros nombres como Wil Rangel, Oswaldo Vera y Francisco Torrealba, entre otros, quienes en ambos casos traicionaron a los trabajadores, transformándose en esquiroles del gobierno en defensa del estado burgués y sus miserables intereses de bolsillos, unos sindicaleros que "piensan", actúan y viven igual que la casta burocrática sindical adeca del pasado, sin moral ni ética revolucionaria.

Para la clase obrera venezolana este Primero de Mayo 2021, significa la peor tragedia vivida en los últimos tres siglos cuando la esclavitud opresiva era un lugar común en las condiciones de vida y trabajo, nuestros antepasados africanos de aquel tiempo no contaban prácticamente con ningún valor social ni económico, trabajando de sol a sol de gratis sin esperanzas, hasta que vinieron Miranda, Bolívar y Negro Primero, entre otros libertadores; con la diferencia que ahora en este tiempo del siglo XXI el colonialismo no llego desde el Imperio Español ya que se produjo aquí en la nueva burguesía "revolucionaria" del gobierno madurista.

La realidad actual de crisis agravada de los trabajadores venezolanos tiene una dimensión histórica de gran proporción, en la cual el precario desempeño y la errática improvisación de este gobierno anti obrero y reformista impide cualquier salida honorable y beneficiosa para los intereses de clase de los trabajadores, ya que la nueva burguesía gobernante es parte integral del problema estructural de fondo contrarrevolucionario en lo ideológico, político, social y cultural básicamente ya que el aspecto económico deriva de los anteriores.

El presidente Maduro, podrá ser según él y su entorno grupal "hijo de Chávez", un súper obrero chofer del metro, tener callos en las manos, ser un presidente "obrerista" y todo lo que quieran, pero lo cierto es que la realidad practica dice otra cosa distinta a su aparente compromiso revolucionario y clasista con la causa de los trabajadores venezolanos, quienes ya no cuentan con este gobierno ni resolver la materialidad de la vida en la actual coyuntura de crisis sistémica general. No es posible comprender que la base salarial venezolana sea la más baja del mundo, sumada a la violación sistemática del 91 constitucional, mientras las groseras ganancias multimillonarias sin pagar impuestos de la vieja y nueva burguesía amplían la brecha socioeconómica entre los estratos sociales de Venezuela.

Para reivindicar y dignificar a los trabajadores y trabajadoras venezolanos quienes han cargado con el mayor peso de la crisis actual, la base salarial en Venezuela debe ser a partir de los trescientos dólares ($ 300) mensuales, y el gobierno no tiene ninguna excusa válida para cumplir con lo que es su responsabilidad, su deber y aparente compromiso revolucionario, ya basta de montaje de tristes espectáculos circenses en la Asamblea Nacional con payazos de mal gusto que en vez de hacer reír a la gente lo que hacen es arrecharlos más, no pretendan engañar a nadie con tanto gamelote discursivo vacío de contenido que ni los mejores jala bolas de camisas rojas creen. Este primero de mayo puede ser la última oportunidad del gobierno madurista para desbloquear los salarios.-

*Corriente Revolucionaria del Poder Popular (CRPP) Carabobo, Coordinación Política Regional.

 

aguedo2006@gmail.com



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