Baño de manguera para jubilados Pdvsa

“El Gobierno Revolucionario no descansará, no descansaré yo en lo personal, hasta que no nos acerquemos a niveles superiores de felicidad posible”.

Hugo Rafael Chávez Frías, (La Guaira, 23 de marzo de 2006)

Es inconcebible que en tiempos de Revolución en una de las empresas íconos de la República Bolivariana de Venezuela y donde algunos altos líderes políticos se les llena la boca al hablar de la “Pdvsa roja rojita”, se haya mantenido una política de RRHH contraria al espíritu socialista de alcanzar una mayor suma de felicidad posible, proclamada por el Comandante Hugo Rafael Chávez Frías.

El tiempo ha transcurrido y a los 19 años de haber llegado al poder el Gobierno Bolivariano, unos supuestos dirigentes chavistas se han empeñado en entorpecer el proceso y muestran unas actuaciones no muy dignas o acordes con las de alguien quien dice llamarse militante de la Revolución.

El anterior esquema pareciera reflejarse en altos ejecutivos y gerentes de la nueva Pdvsa y en especial del área que debiera mostrar la mayor sensibilidad social e identificación con la clase trabajadora, como lo es la gerencia corporativa de RRHH dirigida por funcionarios del proceso de “cuyo nombre no quiero acordarme”.

La situación a la cual hemos hecho referencia en varias oportunidades está relacionada con el colectivo de jubilados de la industria petrolera y petroquímica nacional, al cual por razones que dejan mucho que desear, se le ha aplicado una política sectaria y discriminatoria la cual se riñe con los principios fundamentales del socialismo.

Heredadas desde las viejas corporaciones trasnacionales y de las filiales nacidas bajo su inspiración en la IV República, se han mantenido intactas directrices que atentan contra la igualdad de la clase trabajadora para favorecer privilegios (sistema de nóminas).

Muchos de ellos quienes llegaron a la industria, si bien en el marco del paro petrolero disfrazados de revolucionarios para así poder trepar de la noche a la mañana a puestos de dirección en la industria para apoltronarse y mantener privilegios idénticos a los que antes tenía la conocida meritocracia de la Gente del Petróleo.

Poco a poco, desde luego, como en el último cambio anunciado por el Presidente Obrero Nicolás Maduro en la Junta Directiva de Pdvsa se observan algunos rostros de quienes pudiéramos esperar una nueva esperanza de cambio profundo en la industria petrolera.

Estamos de acuerdo para acabar con viejos vicios de corrupción que se han arraigado en la primera industria del país y poder despejar el camino para entender de una manera distinta, el papel que juegan los trabajadores en Pdvsa y de las demás empresas que conforman una corporación, la cual todavía arrastra el karma meritocrático del pasado.

No basta con vestirse de rojo y cantar loas a la Revolución para reflejar así el rol de un buen revolucionario. Es por eso que observamos como en la reciente visita realizada por el líder bolivariano a la industria petrolera, Diosdado Cabello, los trabajadores en su auditorio en La Campiña gritaron a coro: ¡limpieza en Pdvsa!... ¡limpieza en Pdvsa!

Los cambios históricos impulsados por los pueblos son sabios y pacientes (Alí Primera). Es en este marco revolucionario que queremos insistir en la injusticia que hoy se mantiene contra una población aproximada de 28 mil jubilados de Pdvsa.

Somos jubilados quienes en su inmensa mayoría estuvimos presentes y dimos un paso al frente cuando el paro petrolero, acompañados de un pequeño grupo, que si bien no estaba activo para el momento del paro, merece también la justicia laboral según las Leyes de la República que los protege.

Recientemente se aprobó por Resolución de la Junta Directiva saliente y con la rúbrica del actual presidente, ratificado, Eulogio Delpino y de quien está al Frente de la Federación de Trabajadores Petroleros Wills Rangel, la homologación a los jubilados.

Pero esta homologación fijada a partir de la fecha del 1º de enero del 2016 dejó al margen a un alto número del colectivo de jubilados agrupados en Ajip y a muchos no inscritos en dicha asociación, todos antiguos trabajadores de la industria petrolera y petroquímica nacional quienes fuimos excluidos de la citada homologación.

Unida a la anterior política discriminatoria de RRHH de Pdvsa - quizá recibiendo instrucciones superiores - se pudo conocer a través de Ajip (liderada por Héctor Villalobos, Omar Antúnez y Helena Pino) como se había cometido un adefesio jurídico para cambiar los estatutos del Fondo de Jubilaciones y pasarlo a manos de su Junta Administradora pero bajo las directrices absolutas de la JD y como patrimonio de Pdvsa y no del colectivo de jubilados (denuncia soportada por la doctora Irma Sosa).

Este hecho inconsulto al colectivo de jubilados ha traído como consecuencia, el retraso en el pago de los intereses de los haberes de los años 2014-2015 y 2016 del Fondo, el cual se constituyó con ahorro de los propios trabajadores y aportes de la empresa para garantizar una estable jubilación en el futuro.

Ante los insistentes reclamos de los jubilados de Pdvsa los cuales sabemos han llegado a oídos del Presidente Nicolás Maduro y a instancias públicas como la Defensoría del Pueblo, la Fiscalía General de la República y la Contraloría General; es voz populi la manera irrespetuosa como RRHH ha manejado dicho caso.

Desde altos niveles de Pdvsa se han frenado los justos reclamos de Ajip, Asociación que agrupa a todos los jubilados de la industria petrolera y petroquímica nacional, respaldada por las diferentes seccionales del país (Zulia, Falcón, Nueva Esparta, Lara, Anzoátegui, Monagas, Apure, Barinas, Sucre, Carabobo, Guárico y Bolívar)

El irrespeto ya ha tomado los linderos de la burla al colectivo de jubilados por parte de los dirigentes y ejecutivos de Pdvsa, (se olvidan que también ellos serán jubilados) quienes a través de los años dedicaron toda una vida a la primera industria del país y esperan una justa reivindicación y reconocimiento por sus años al servicio del país y a sus familias.

Los jubilados petroleros no esperamos dádivas ni migajas que caigan de la mesa del patrón; primero, porque estamos en un sistema socialista y revolucionario y en segundo lugar, porque los reclamos están avalados por las leyes de la República de las cuales sabemos es un defensor a capa y espada el actual Presidente Obrero Nicolás Maduro de quien esperamos su apoyo y su respaldo.

Por una justa homologación, por el pago completo de los intereses del Fondo de Jubilaciones, por el rescate de sus estatutos, por una justa valoración de la experiencia y los años al servicio del Estado venezolano a través de la industria petrolera y petroquímica nacional, es que todo el colectivo de jubilados de Pdvsa esperamos se haga justicia.

¡No! a un baño de manguera y a bonos para acallar la legítima defensa de nuestras justas reivindicaciones y nuestros derechos que están soportados por las Leyes Laborales de la República.

Queremos homologación ya… ¡Venceremos!

¡Amanecerá y veremos!



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Marco Tulio Arellano

Jubilado en Pdvsa

 arellanomt@hotmail.com      @Homugria

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