Prepararse para la Discusión de la III Convención Colectiva del Sector Universitario

El 31 de diciembre de 2016 vence la II CCU, actualmente vigente. Eso significa un plazo apenas mayor a tres meses, para el momento en que escribimos estas reflexiones. Considerando las limitaciones que han afectado las anteriores convenciones colectivas universitarias, nos proponemos impulsar a nivel nacional un debate urgente sobre los principales aspectos en los cuales debe enfatizarse la discusión de la III CCU, sobre las reivindicaciones fundamentales a conquistar, y sobre la representación que debe concurrir a esa discusión por parte de los trabajadores universitarios.

LIMITACIONES OBSERVADAS EN LA II CCU:

  •  Falta de previsión absoluta con respecto a los índices inflacionarios, al momento de discutir y aprobar los montos de aumento salarial, lo que ha provocado que el salario de los universitarios se haya hundido en términos reales a niveles no vistos en el último medio siglo, por lo menos. Esta disparidad de los aumentos con relación a la inflación ya se había presentado de igual forma en la I CCU, pero de manera lamentable nuestros representantes de la FTUV en las discusiones de contrato volvieron a aceptar unos montos de aumento salarial que quedaban muy rezagados con relación a la inflación de años anteriores y a las previsiones de inflación para el año en curso y siguiente. Esta falla garrafal de quienes discutieron por la FTUV en la II CCU debe ser corregida para esta III CCU, pues las consecuencias de sus errores las estamos sufriendo todos los trabajadores universitarios y nuestras respectivas familias.
  • Se aprobaron montos ínfimos de aumentos en lo referente a primas (que ya de por sí eran muy bajas y no guardaban relación a los índices inflacionarios existentes en el país), que tampoco se vinculan a los aumentos inflacionarios presentes en los últimos años en Venezuela.
  • La prima por hijos, que la II CCU aprobó un aumento de 100 % para el 2015, no consideró aumento alguno para el 2016, lo que hace que su monto actual, de 720 bolívares por hijo, sea francamente irrisorio y hasta prescindible para los trabajadores.
  • Igual falta de previsión ocurrió con otras primas, aumentadas para el 2015, pero mantenidas en el mismo monto para el 2016: prima hogar, prima actividad docente, prima de titular, etc.
  • Mención especial merece la Prima de Profesor Titular, cuyo monto actual es de 240 bolívares (la prima es multiplicable cada año, pero tiene un límite, creo que hasta 10 años). Para llegar a profesor titular un docente debe trabajar en la universidad aproximadamente unos 15 años, debe presentar cuatro trabajos de ascenso (resultado de las respectivas investigaciones), obtener los títulos de Maestría y de Doctorado (para ascender a profesor asociado la Ley vigente exige el título de doctor). Por ejemplo, yo tengo 22 años en la universidad, soy titular desde 2010, tengo maestría y doctorado, presenté cuatro trabajos de ascenso (para ascender sucesivamente a profesor asistente, agregado, asociado y titular), y mi prima de titular es de apenas 1440 bolívares mensuales. Si tomamos en cuenta que el ingreso de un titular, con el último aumento de 50 % y contando la cesta tiket, supera los cien mil bolívares actualmente, la prima de titular apenas es alrededor del 1% del salario de un docente. Decir que eso es irrisorio se queda muy corto, y es en realidad una falta de respeto institucional, por parte del Estado venezolano, hacia la carrera académica universitaria. Echa por tierra todo el régimen de escalafón contemplado en la vigente ley de universidades, y establece de hecho un principio absurdo que valora por igual a un docente recién ingresado con título de pregrado, y a un docente con 20 años, con varios títulos de posgrado y una experiencia significativa en todas las funciones universitarias (docencia, investigación y extensión). Esta prima de titular, tal como está concebida en la II CCU, acaba con la universidad como tal, destruye el papel de la universidad como creadora de nuevos conocimientos científicos, pues no valora para nada ni el proceso progresivo de formación de los docentes (expresado en el sistema de escalafón) ni la actividad de investigación científica (expresada en este caso en el requisito obligatorio de los trabajos de ascenso). Esta desvalorización del sistema de escalafón hay que relacionarlo necesariamente con frases que han lanzado de manera pública los principales representantes de la FTUV, al decir que uno de los objetivos que busca la convención colectiva es "aplanar las escalas de sueldos universitarios", exabrupto mayor que es un golpe más en la misma dirección de acabar con la universidad como tal, en su función social de búsqueda de la soberanía nacional y el pleno desarrollo económico y social (funciones que se suscriben en la cláusula 2º de la II CCU, pero que es un saludo a la bandera, pues en cláusulas posteriores no se establece ningún tipo de mecanismo práctico para hacer valer derechos que permiten cumplir esas funciones sociales de la universidad). En la visión que confrontamos, sostenida tanto por la burocracia del MPPEUCT como por los líderes de la FTUV, la universidad parece ser concebida como una institución que contrata trabajadores en general, no importando su calificación, y cuyas funciones de formación, creación y difusión de la ciencia no aparecen por ninguna parte.
  • Hay varias cláusulas de la II CCU relacionadas con la práctica docente, las cuales no contemplan mecanismos específicos de ejecución, lo que determina su no cumplimiento en los hechos. Una de ellas es la nº 43, referida a la formación académica integral del trabajador docente o profesor universitario, en la cual el MPPEUCT y las respectivas instituciones universitarias se comprometen a "establecer políticas y programas factibles" y "proveer los planes, medios, recursos, financiamiento y normativa que permita la actualización y superación de los conocimientos de su personal docente", que incluye "la dotación de medios informáticos" (se entiende, dotación de computadoras al personal docente), "la asistencia y participación a eventos científicos nacionales e internacionales", "acceso a cátedras de visitantes en universidades nacionales y extranjeras". En LUZ, por ejemplo, no existe ni ha existido en los últimos años política alguna destinada a dotar de computadoras a los docentes, además de que los precios actuales no permiten adquirirlas ni con el sueldo propio del docente ni por medio del financiamiento de los proyectos Condes. Este año 2016 en LUZ tampoco hay ningún tipo de financiamiento para asistir a congresos nacionales, mucho menos internacionales (tampoco lo hubo en 2015). No existen en LUZ apertura de cátedras a profesores visitantes, y hasta donde sabemos, ese tipo de cátedras no existen en ninguna universidad pública de Venezuela. ¿De qué sirve que eso aparezca "consagrado" en la cláusula 43 de la II CCU, si no se cumple ni existe ninguna previsión concreta para que se haga factible? Lo que debe proponerse para la III CCU es el establecimiento de mecanismos de obligatorio cumplimiento para ejecutar estos derechos aquí consagrados. Queda de nuestra parte debatir las propuestas específicas para que puedan cumplirse.
  • La cláusula 47 también contempla que las instituciones de educación universitaria "dotarán" a los docentes de "recursos de apoyo a la gestión académica", como "equipos de computación, papelería, marcadores, borradores, apoyo tecnológico audiovisual, de reproducción y acceso a internet". Estos "derechos" conquistados en la II CCU (y probablemente en la I CCU ya aparecían) tampoco tienen mecanismos de cumplimiento y en la práctica no se cumplen. Particularmente cuestiones fundamentales como la dotación de equipos de computación, acceso a reproducción (fotocopias) y acceso a internet.
  • La cláusula 59, "cotización al seguro social", tampoco se está cumpliendo, a pesar de que establece que el MPPEUCT, a través de las instituciones de educación universitaria, "garantizarán la inscripción y el pago oportuno de las cotizaciones en el IVSS". LUZ apenas ha pagado cuatro semanas al IVSS, pese a que aparecemos inscritos desde el 2011, y pese a que se nos descuenta todos los meses (en mi caso, 2267 bolívares mensuales es el descuento por seguro social).
  • Es necesario hacer un diagnóstico de las cláusulas referentes a salud, que aparecen en el título VI de la II CCU, cláusulas 52 a la 58.
  • En el título referido a los beneficios económicos no salariales (Título VII), hacemos la observación del enorme desfase existente entre lo que previó la II CCU y la realidad. La cláusula nº 64, adquisición de útiles escolares, aparece para el 2016 un monto anual de 9.000 Bs por hijo, monto que fue cancelado en el pasado mes de julio (esta cláusula se cancela en julio, pero se supone que está orientada al nuevo año escolar que comienza en septiembre). Pero resulta que las previsiones para este nuevo año de estudios que inicia en septiembre, el monto de las listas escolares está calculado en 100.000 Bs, más de diez veces el monto previsto en la contratación. Igual ocurre con la cláusula nº 67, becas de estudio para hijos e hijas, para este año 2016 se previó en un monto de 1.103 Bs mensuales. Ese monto no alcanza ni el 5 % de un salario mínimo (el cual de por sí es totalmente insuficiente ante la inflación real), y por tanto no cumple su función de contribuir con la educación de los hijos de los trabajadores universitarios.
  • Mención especial merece la cláusula nº 74, vivienda para los trabajadores universitarios, derecho que hasta ahora es inalcanzable para cualquier universitario, y cuyas previsiones de la II CCU no han servido para que dicho derecho pueda comenzar a cumplirse. Igual ocurre con la cláusula 75, facilidades para la adquisición de vehículos, equipamiento para el hogar y equipos informáticos, bienes que se han puesto totalmente inalcanzables por sus elevados precios para cualquier trabajador universitario. Estos derechos también deben establecer para la III CCU mecanismos efectivos de fiel cumplimiento, o simplemente no incluirlos, pues no pasan de ser demagogia barata usada por el gobierno, utilizando la falsa premisa del "salario social", aspecto que realmente no ha tenido ejecución práctica ni en la I ni en la II CCU.
  • Con relación al bono de fin de año (cláusula 99), los gremios magisteriales tienen el beneficio de 110 días de salario integral, y tenemos entendido que los trabajadores de PDVSA y los magistrados del TSJ lo tienen de 120 días, mientras los universitarios tenemos sólo 90 días. En el marco de la depreciación absoluta de nuestros ingresos, elevar el monto del bono de fin de año contribuiría un poco a mejorar la capacidad de compra de los trabajadores universitarios en las fiestas decembrinas (que para ese año 2016 no serán fiestas de ningún tipo, pues apenas podemos adquirir la comida diaria, y con limitaciones).
  • Sobre el bono de alimentación (cláusula n° 66), mal llamada "Cesta Tiket Socialista", el aumento recién otorgado en agosto de 2016, de 42.480 Bs mensuales no llega ni al 50 % del mismo bono de alimentación que cobran los magistrados del TSJ (antes del aumento era de 115.000 Bs mensuales, suponemos que ahora es bastante más elevado). Es necesario dejar sentado que la bonificación del salario, que viene ejecutando el gobierno de Maduro desde comienzos de 2016 al elevar la cesta tiket por encima del salario mínimo, es una política abiertamente neoliberal, que en Venezuela ejecutó en 1996 el gobierno derechista de Rafael Caldera y su ministro Teodoro Petkoff, política neoliberal que en su momento fue rechazada y criticada por todo el movimiento clasista de trabajadores y por la izquierda revolucionaria, porque afecta directamente las prestaciones sociales de los trabajadores y destruye los conceptos de antigüedad y cesantía, porque reduce sustancialmente la posibilidad de que el trabajador se proteja para el momento de quedar cesante o de la eventual jubilación. Estos son principios constitucionales que está violando el gobierno de Maduro, al igual que lo hizo el gobierno de Caldera, y por tanto es una soberana ridiculez del gobierno y de los dirigentes de la FTUV el llamar a esta medida neoliberal como "cesta tiket socialista".

SOBRE LAS PROPUESTAS A LLEVAR PARA LA III CCU:

  • Es necesaria una lucha frontal de los trabajadores universitarios por recuperar la capacidad adquisitiva de nuestro salario. Es una lucha que apenas comenzará con esta tercera CCU y que debe continuar posteriormente, porque es tan profundo el hundimiento de nuestro salario con relación a la inflación real presente hoy en Venezuela, que es muy difícil, por no decir imposible, el poder recuperar niveles salariales que teníamos hace apenas cinco años en un solo aumento salarial.
  • Hace cinco años (en 2011) el salario de un docente titular estaba aproximadamente en 600 dólares al cambio paralelo, que es en la práctica el tipo de cambio que determina todos los precios en Venezuela[1]. Aunque para 2011, no todos los precios estaban calculados a dólar paralelo, pues hasta vehículos y electrodomésticos gozaban de beneficios a precios controlados con el subsidio del dólar cadivi. Y los 600 dólares de 2011 tenían un valor real muy superior a que si hoy ganáramos 600 dólares. Pero partimos de esa referencia, a falta de otra mejor. Hoy, considerando el cambio paralelo, el salario de un docente titular a dedicación exclusiva equivale a 83 $ aproximadamente.[2]
  • La propuesta sería recuperar al menos un 40 % de ese salario que teníamos en 2011, es decir, unos 240 dólares. Esto implica luchar por un aumento de sueldo y demás beneficios salariales (primas) q ue esté en el orden del 200 %. Ese sería el monto del aumento a solicitar en la III CCU como aumento inmediato para enero de 2017, el cual además estaría por debajo de la inflación registrada este año 2016 (aun contando los aumentos recibidos hasta ahora: 54 % en mayo + 50 % en septiembre).
  • Pesa el elemento de la falta de datos estadísticos oficiales sobre inflación y otras variables económicas que debería publicar mensualmente el BCV. Cifras extraoficiales indican que este año la inflación será superior al 350 % (el primer semestre habría cerrado con una inflación de 176 %, de ser similar el segundo semestre, y nada indica que sea menor, tendríamos una inflación anual de 352 % por lo menos).
  • Para el aumento salarial correspondiente a 2018, segundo año de la III CCU, lo más conveniente sería establecer una valoración en diciembre de 2017, de manera de conocer el índice de inflación anual y proponer entonces el monto del aumento salarial para enero de 2018. Otra opción es establecer desde ya un 50 % mínimo de aumento para 2018, sujeto también a la valoración en caso de que la inflación sea mayor.
  • En los montos en las primas, que están mucho más rezagadas que los salarios con respecto a la inflación, se propone un aumento significativo en las mismas. Prima por cada hijo, al menos debe aumentar a 10.000 Bs mensuales para 2017, para que tenga algún significado en el contexto económico actual.
  • La prima de profesor titular, debería ser multiplicativa por los años en que el profesor permanezca activo luego de alcanzar ese escalafón (como un incentivo al trabajo), y para ello debe igualmente tener un monto por el orden de 10.000 Bs por lo menos para 2017. (tal vez me esté quedando muy corto en estos cálculos).
  • En cuanto a la dotación de equipos de computación, se propone un primer paso que sería la dotación inmediata de computadoras a todos los docentes registrados en el programa PEII, y posteriormente dotar de computadoras por departamentos y unidades académicas, mediante un proceso semestral, hasta cubrir a todos los docentes universitarios (precisar mejor cómo se haría esa dotación).
  • Sobre los financiamientos para investigación, y asistencias a eventos nacionales, se propone el financiamiento hasta 5.000.000 bolívares para proyectos de equipos de investigación integrados por al menos tres docentes universitarios, y que por lo menos uno de ellos pertenezca al PEII. Para asistencia a eventos nacionales, se propone que todo docente que tenga proyectos de investigación registrados en su universidad, o que pertenezca al PEII, tenga derecho al financiamiento para asistir a un evento científico nacional por año (incluyendo pasajes nacionales, alojamiento y viáticos).
  • En el caso del pago de las cotizaciones al IVSS por parte de la universidad, se debe establecer la inmediata puesta al día de cada institución con esas cotizaciones, so pena de sanciones administrativas y penales para las autoridades rectorales que no cumplan ese compromiso.
  • Sobre los beneficios económicos no salariales, hay que equiparar a los costos reales esos beneficios. Si las listas escolares ascienden actualmente a 100.000 bolívares, pues ese debe ser el monto de la cláusula de adquisición de útiles escolares. El monto de las becas debe ser al menos un 50 % del salario mínimo, para que tenga sentido esa conquista.
  • Sobre la política de viviendas, adquisición de electrodomésticos y de vehículos, debe hacerse una propuesta concreta para cada uno de estos renglones, vitales para las familias de cada trabajador universitario, y que sean de inmediato cumplimiento de acuerdo a censos que determinen quiénes tendrían prioridad inicial para tener acceso a estos derechos (prioridad en el caso de la vivienda). En cuanto a electrodomésticos, en una primera etapa priorizar la oferta de cocinas, neveras, lavadoras y aires acondicionados, que estén al alcance de todo trabajador universitario, con precios accesibles y compras a crédito. En materia de vehículos, investigar cómo viene haciendo el ejecutivo para vender los vehículos chinos a los cuales tienen acceso los funcionarios elite de la administración pública, y sugerir esos esquemas para todos los universitarios. Es necesario precisar mejor todos estos mecanismos, de manera que no queden nuevamente en el limbo de las promesas incumplidas y de la demagogia "pseudosocialista" de algunos dirigentes.
  • Proponemos que se solicite elevar el bono de fin de año a 120 días, igual se aumentaría el bono vacacional en la misma proporción.
  • Pudiera discutirse considerar el bono de alimentación como parte del salario (que los trabajadores debatamos al respecto) y proponemos que ese bono de alimentación sea elevado al mismo nivel de lo recibido por los trabajadores de PDVSA y los magistrados del TSJ, para el momento de la discusión de la III CCU.

SOBRE LA REPRESENTACIÓN DE LOS TRABAJADORES PARA DISCUTIR LA III CCU:

  • Es de nuestro criterio que quienes vayan a representar a los trabajadores universitarios afiliados a la FTUV en la nueva discusión de la III CCU, no sean los mismos que nos representaron en las dos anteriores discusiones de Convención Colectiva Universitaria. La razón de esta propuesta está en los nefastos resultados derivados de las omisiones que hicieran estos compañeros al valorar de una manera sumamente irresponsable los índices inflacionarios anteriores, las previsiones inflacionarias para el año en que se discutió la CCU y las previsiones para el año siguiente, con los resultados que estamos afrontando actualmente.
  • Por otra parte, la FTUV fue constituida en 2015 y designó una directiva provisional que incumple la LOTT en su artículo 387, numeral 8, que dice que "el registro nacional de organizaciones sindicales…podrá abstenerse del registro de una organización sindical… 8. Cuando en la junta directiva provisional se incluyan personas que durante el último año pertenecieron a la junta directiva de otra organización sindical cuyo período se venció y no han convocado a elecciones sindicales". Los directivos de las tres federaciones principales que integraron la FTUV volvieron a colocarse como directivos provisionales de la nueva federación que se constituía, en violación flagrante del mencionado artículo. No obstante, violando la propia ley cuyos derechos debería garantizar, el Ministerio del Trabajo procedió a registrar a la FTUV colocando los mismos directivos que aparecían en las anteriores tres federaciones universitarias (que estaban en mora por no haber realizado elecciones internas en el plazo previsto en la ley).
  • Proponemos que en asambleas sindicales, los trabajadores designen quienes los representarán nacionalmente en la discusión de la III CCU.

CRITERIOS GENERALES PARA LA DISCUSIÓN DE LA III CCU:

  • Existe la posibilidad real de que el chavismo salga del poder en un lapso relativamente corto (en 2018 o antes), y un eventual gobierno de la derecha tendría mayores restricciones hacia los derechos laborales que el gobierno de Maduro. En razón de esto, esta discusión de la III CCU debe ser aprovechada en cuanto a reivindicaciones principales de los universitarios, porque el futuro sería incierto a mediano plazo con un nuevo gobierno, ya sea de la MUD o de militares "chavistas".
  • El ambiente para la discusión de la III CCU será considerablemente conflictivo, debido a que la escalada inflacionaria no parece detenerse, el salario de los trabajadores está en el subsuelo y parece que seguirá estando allí por un lapso no tan corto, y los gremios universitarios principales, controlados por la derecha, aprovecharán para realizar paros y otras acciones de lucha en procura no sólo de conquistar derechos perdidos, sino de contribuir al debilitamiento del gobierno de Maduro y facilitar así que la derecha asuma el poder en un corto plazo.
  • La única manera de afrontar esta realidad política nacional es sostener una política clasista en defensa de los derechos reivindicativos de los trabajadores universitarios, vinculado esto a una perspectiva de universidad comprometida con la formación, creación y difusión de nuevos conocimientos científicos para el desarrollo soberano y el bienestar del pueblo venezolano. Hasta ahora el gobierno de Maduro, siguiendo la política de Chávez hacia las universidades, se limitó a mantener y garantizar el enorme financiamiento que tienen las universidades autónomas controladas todas por la derecha, sin proponer ningún tipo de trasformación interna, resaltando que se perdieron tres períodos legislativos -15 años-, y no se aprobó una nueva ley de universidades, además que se permite que los actuales rectores de derecha continúen de manera indefinida en sus cargos, incluso si fallecen se permite que designen un encargado también de derecha (como ha ocurrido ya en varias universidades incluyendo a LUZ). Si se asume una política gobiernera que justifique el derrumbe salarial actual y le siga escatimando derechos a los trabajadores, lo que se logrará es que la amplia masa de universitarios respalde de manera casi total a los gremios de la derecha, con la consiguiente derrota política que eso significa, incluso mirando a futuro en un espectro político nacional de incertidumbre y de probable control de la derecha.
  • Incluso, para quienes se planteen la defensa eventual del gobierno chavista, eso pasa por la conquista de reivindicaciones fundamentales de los trabajadores como las aquí planteadas. Los niveles de sufrimiento y explotación de la masa trabajadora han alcanzado expresiones no vistas por lo menos en el último medio siglo, y no se le puede pedir mayores sacrificios a los trabajadores. Venir con un discurso gobiernero que pida mayores sacrificios no encontrará eco ni siquiera en la masa chavista universitaria, considerablemente reducida, que aún se mantiene fiel al gobierno de Maduro.
  • Este documento está orientado a las reivindicaciones de los trabajadores docentes. Debe ser complementado con las reivindicaciones principales de los administrativos y los obreros, y queda en manos de compañeros de esos sectores proceder a formular las respectivas propuestas.
  • Este es un documento para el debate, para enriquecerlo, modificarlo, cuestionarlo, pero también para que sirva como inicio de un rico intercambio entre universitarios que permita la conquista de una III CCU que comience a recuperar nuestro decaído nivel de vida y condiciones de trabajo. Es un documento para la lucha de la clase trabajadora universitaria, para recuperar los discursos y los programas de combate obrero y abandonar la conciliación de clases y la sumisión gobiernera. Teniendo claro que más allá de las reivindicaciones económicas, los universitarios nos planteamos una lucha por la transformación de las universidades venezolanas, tal como lo expresamos en el Manifiesto por una Nueva Universidad en noviembre de 2015 (http://www.aporrea.org/educacion/n280761.html), luego del Encuentro Venezolano de Universitarios Bolivarianos, celebrado en Caracas el 05/11/2015. Lucha por una nueva universidad que ha sido nuestro norte desde que ingresamos a la misma, y que en 18 años no hemos encontrado ningún tipo de acompañamiento de parte del gobierno bolivariano.

Roberto López Sánchez. Profesor Titular a dedicación exclusiva de la Universidad del Zulia.

Licenciado en Educación, Doctor en Ciencias Políticas y Magister en Historia de Venezuela.

Miembro del Programa de Estímulo de la Investigación PEII. Nivel C.

Maracaibo, Tierra del Sol Amada. 11 de septiembre de 2016.

______________________________________________

[1] Para abril de 2011, el sueldo de un titular estaba en 5166 bs, y el dólar paralelo estaba en 8,4 Bs x $.

[2] Para septiembre de 2016, un titular gana 85.036 bs, y el dólar paralelo está a 1025 Bs x $.



Esta nota ha sido leída aproximadamente 9943 veces.



Roberto López Sánchez

Roberto López Sánchez (Caracas, 1958). Historiador. Profesor Titular de la Universidad del Zulia (1994-2019). Magister en Historia de Venezuela y Doctor en Ciencias Políticas. Luchador social, activista del movimiento estudiantil y profesoral, vinculado al trabajo obrero, campesino, ambientalista, indígena y cultural desde 1977. Participante de la lucha armada revolucionaria (1977-1988); miembro del Frente Guerrillero Américo Silva. Sometido a persecución política y juicio militar en 1982. Actividad revolucionaria clandestina durante 1982-1988. Fundador de la Unión Nacional de Trabajadores-Zulia y miembro de su comité ejecutivo (2004-2012). Integra el consejo consultivo de la Federación Bolivariana Socialista de Trabajadores del Zulia (organismo que sólo ha sido convocado en una oportunidad en cinco años). Ha sido director de las Divisiones de Extensión y de Formación General; Secretario Docente de EUS; Coordinador de la Unidad Académica de Antropología, del Diplomado en Consejos Comunales (cinco cohortes graduadas) y el Diplomado en Formación Sindical con (cinco cohortes graduadas) en la Facultad Experimental de Ciencias (FEC). También ha coordinado la Zona Zulia-Falcón del Ministerio del Trabajo (2004). Ha publicado: El movimiento de trabajadores en Venezuela durante la revolución bolivariana: 1999-2012 (2017); Movimiento estudiantil y proceso político venezolano (2007); El protagonismo popular en la historia de Venezuela (2008-2015); Los Consejos Comunales y el Socialismo del Siglo XXI (2009); y Venezuela ante la globalización, la crisis mundial y los retos de su desarrollo (2012), además de 5 capítulos de libros científicos, 45 artículos científicos y 50 ponencias en eventos nacionales e internacionales. Es miembro del Programa de Estímulo a la Investigación (PEII), nivel C. Egresó en pregrado con 19,41 puntos de promedio (LUZ, 1994). Ha dirigido 10 proyectos de investigación en la FEC-LUZ. Actualmente dicta semestralmente las materias de Historia de Venezuela, Historia de América, Intercambios económicos y simbólicos, y Poder y Movimientos Sociales, en la Licenciatura en Antropología de LUZ. Ha dictado los seminarios Lucha de clases en el siglo XXI. Movimientos sociales y formas de participación política; y El análisis marxista y la sociedad global del siglo XXI, en el programa de Doctorado en Ciencias para el Desarrollo Estratégico de la Universidad Bolivariana de Venezuela, en Maracaibo. En la División de Extensión de la FEC desarrolla anualmente seminarios sobre: Crisis política en Venezuela; Marxismo y Antropología; Movimientos Estudiantiles en Venezuela; Movimiento de Trabajadores en la Venezuela Contemporánea; Crisis Económica Mundial y su repercusión en la economía venezolana; Movimientos Sociales y Protagonismo Popular en la Historia de Venezuela (dictado también en el Centro Internacional Miranda -CIM- y en Fundacite-Mérida en 2016); y el seminario La Lucha Armada en el Oriente de Venezuela: 1965-1990, en el CIM (2017). Es coinvestigador en el Proyecto: “Historia de los frentes guerrilleros Antonio José de Sucre y Américo Silva: 1966-1990”, Centro Nacional de Historia (2016-2017). Investigador principal en el proyecto “Identidades en el estudiantado de la Universidad del Zulia” y del programa de investigación “Universidad del Zulia: comunidad, organizaciones e identidades” (2017-2019).

 @cruzcarrillo09

Visite el perfil de Roberto López Sánchez para ver el listado de todos sus artículos en Aporrea.


Noticias Recientes:


Notas relacionadas

Revise artículos similares en la sección:
Trabajadores Aporreando


Revise artículos similares en la sección:
Movimiento Estudiantil, Educación


Revise artículos similares en la sección:
Actualidad



US mp N GA Y ab = '0' /trabajadores/a233891.htmlCd0NV CAC = Y co = US p hace 3 = NO