Según reporta el diario El Tiempo de Colombia, la ciudadana Yohana Rodríguez Sierra, de origen neogranadino y radicada en Venezuela desde hace más de 12 años, fue una de las víctimas civiles del ataque militar de Estados Unidos a Venezuela perpetrado el 3 de enero de este año.
Rodríguez Sierra, de 45 años, era oriunda de Cartagena y vivía en el municipio El Hatillo, estado Miranda junto a su hija Ana Corina Morales de 22 años y enfermera de profesión, que resultó herida en el mismo ataque armado de las fuerzas estadounidenses.
El ataque las sorprendió a ambas mientras dormían en su residencia en una zona rural del municipio mirandino, la cual se hallaba en zonas cercanas a torres de televisión. El primer ataque las dejó levemente heridas a ambas, que lograron reponerse y trataron de protegerse del fuego.
Sin embargo, un segundo misil impactó en la misma zona, provocando una destrucción aún mayor y heridas irreparables en la humanidad de Yohana Rodríguez Sierra, quien falleció cuando su hija la trasladaba hacia un centro asistencial.
El diario El Tiempo recoge el testimonio de la familia de las dos mujeres, que narraron los hechos a la prensa. «Nos están matando, mataron a mi mamá», fueron las palabras que la joven alcanzó a transmitir a sus parientes en Colombia.
El Presidente de Colombia, Gustavo Petro, describió a la víctima como una mujer «mulata muy afro», trabajadora informal en las calles de Caracas, personificando en ella la resistencia del pueblo caribeño.
Petro calificó la incursión militar como una violación a las normas internacionales y responsabilizó a Trump de la muerte de civiles inocentes.
«Donald Trump, bajo tus órdenes ilegales internacionalmente, asesinaron a una inocente madre colombiana y caribeña llena de ilusiones con su hija. Ya has matado varios colombianos», sentenció el mandatario.
La Radio Nacional de Colombia, en su portal web, reseñó esta información y la indignación que generó esta en la población de Bayunca, departamento Bolívar, donde residía la familia de la víctima.