Venezuela: La cortina de humo de una nueva conspiración

Por Narciso Isa Conde

El artículo-denuncia publicado recientemente por Heinz Dieterich bajo el título “Ominosa Muerte de Militares Colombianos en Venezuela Afecta Relación Bi-Estatal”, viene a confirmar las presunciones de que detrás del escándalo derechista desplegando en torno a la no renovación de la franquicia a las transmisiones de Radio Caracas Televisión (RCTV)- emisora estrechamente vinculada a la ultra reaccionaria Cadena Caracol de Colombia- se esconden siniestras conspiraciones y acciones desestabilizadoras a cargo de la CIA, la inteligencia militar colombiana, los paramilitares de ese país y algunos enclaves contrarrevolucionarios enquistados en el aparato militar venezolano, particularmente en la Guardia Nacional.

Es claro que ese escándalo, creado a partir de la mágica conversión digital de reducidas movilizaciones y acciones manipuladas desde universidades y colegios en una estruendosa amplificaron mediática a escala nacional e internacional, es solo la primera expresión de una enorme cortina de humo que habrá de servir para encubrir secuestros, asesinatos y actos de sabotajes, que sitúan entre los más altos propósitos de esa conspiración la acción magnicida contra el comandante Chávez.

Ya antes de la denuncia de Dieterich se develó que el señor Jorge Noguera, ex-director de la DASS (órgano de seguridad del Estado Colombiano vinculado a la presidencia de la República-Palacio Nariño), entre otras acciones sediciosas, había encomendado a sicarios y agentes de inteligencia colombianos el asesinato del Presidente Chávez.

Noguera, por demás, está involucrado en el escándalo narco-paramilitar que embarra a una buena parte del entorno político (senadores, diputados, ex-cancillera y su hermano, dirigentes políticos de la alianza uribista) del presidente de Colombia, Álvaro Uribe Vélez, y al propio Uribe, tal y como quedó confirmado en un video recientemente difundido en el que aparece junto a varios capos del para-militarismo y de las drogas.

Las denuncias sobre la infiltración para-militar en territorio venezolano, sobre todo en los Estados limítrofes con Colombia y en la propia Caracas, especialmente en Petare, evidencian tambien que el plan incluye la conformación dentro de Venezuela de una especie de ejército “contra”, parecido al que la CIA y el Pentágono de los EEUU utilizaron para atacar militarmente la revolución sandinista en Nicaragua al correr de los ´80.

Heinz Dieterich, intelectual alemán de firmes fibras latinoamericanistas-antiimperialistas, en el referido artículo ha develado que el caso de los dos militares colombianos, un capitán y un cabo de la inteligencia militar colombiana, recientemente ejecutados en territorio fronterizo, está relacionado con la organización de un comando operativo de doce miembros (diez pertenecientes a la inteligencia del Ejército colombiano y dos francotiradores), infiltrado de el Estado Zulia, , Venezuela, para llevar a cabo secuestros, atentados y acciones criminales de diversa índole.

Dieterich, además, ofrece datos precisos sobre la conexión de ese comando terrorista con elementos de alto nivel de la Guardia Nacional Venezolana:

“Sus contactos –afirma - con la Guardia Nacional Venezolana, según la información, se realizaban a través del Coronel Gámez de los grupos de Antiextorsión y Secuestro (GAES) de la Guardia Nacional, con el Coronel Brito en Caracas y con policías regionales. Su modus operandi era el que aplicaron en el secuestro de Rodrigo Granda”

Y más adelante agrega:

“Sin embargo, la situación sería aun peor, porque el comando, adscrito a la Primera División del Ejército colombiano, con sede en Santa Marta, respondía supuestamente en forma directa a misiones supervisadas por el Director Nacional de Inteligencia de su píis. Y no se limitaba solo a tareas de inteligencia y secuestro, sino que también estaba a cargo de realizar asesinatos políticos. Tenían una lista de personas a ser ejecutadas próximamente, en la cual figuraba en un lugar destacado el Presidente alterno del Parlamento Latinoamericano (Parlatino), Amilcar Figueroa.”

Amilcar Figueroa, historiador, comandante guerrillero venezolano en décadas pasadas, dirigente revolucionario, muy amigo nuestro, ha visitado recientemente en varias oportunidades nuestro país, invitado por la Escuela Orlando Martínez, por la Universidad Autónoma de Santo Domingo y por el capítulo dominicano Francis Caamaño de la Coordinadora Continental Bolivariana.

Hay que decir que previamente a la denuncia de Dieterich, el ex-presidente de Venezuela, José Vicente Rangel, en su programa de televisión, refiriéndose a este mismo caso subrayó la complicidad del Ministro de Defensa de Colombia, Juan Manuel Santos, en ese operativo y “su participación en una conspiración contra Venezuela”.

A esa aseveración hace referencia el propio Dieterich, resaltando la gravedad del caso y su impacto sobe las relaciones bilaterales entre Colombia y Venezuela.

El pretexto vertido en las confesiones de los agentes colombianos capturados y ejecutados es la encomienda de sus superiores de infiltrarse y actuar contra las guerrillas de las FARC y las fuerzas que se solidarizan con ellas, o que ellos suponen aliadas a la insurgencia.

La realidad, sin embargo, es que en su carpeta de propósitos se incluyen importantes figuras de la izquierda venezolana y colaboradores del gobierno del presidente Chávez, esto sin contar - como precisamos antes- que los planes criminales procedentes de altas esferas del Estado colombiano han incluido al propio Chávez.

Los militares que antes de morir confesaron los detalles de esa vertiente de los planes sediciosos contra la revolución venezolana, fueron identificados como Alberto Martínez Leal y José Gregorio Martínez (con seudónimo de Abraham Saad) suministraron los datos personales de otros 8 integrantes del grupo de inteligencia, identificaron como el Rayo y Relámpago los motes de los dos francotiradores no identificados, suministraron los nombres de sus contactos en la Guardia de Venezuela y entregaron comprometedoras grabaciones y numerosos datos de sus posibles víctimas, incluidos entre ellas a miembros de la fracción venezolana del Parlamento Latinoamericano (Parlatino)

Un lugar destacado entre sus blancos de ataque lo ocupaba el camarada Amilcar Figueroa, de quien pudo confirmarse poseían fotografías, datos personales y posibles ubicaciones.

Admitieron que su contacto principal era el coronel Gámez de la Guardia Nacional, cuerpo policial evidentemente contaminado en diferentes niveles.

Esto evidencia la peligrosidad de este tipo de operativo, donde a la infiltración territorial se le agrega la infiltración-conexión en puntos sensibles del propio aparato militar venezolano. Ya antes, en el caso del secuestro de Rodrigo Granda, pudo develarse algo similar: ese operativo contó con la colaboración de militares venezolanos adverso al proceso revolucionario.

Y nada de esto cae del cielo. El elemento unificador -articulador de todas y cada una de las vertientes de los diversos planes sediciosos en los que participan comandos colombianos y venezolanos, es la Agencia Central de Inteligencia de los EEUU; lo que por demás no está al margen de las decisiones de Estado y del propio gobierno colombiano.

Las altas jerarquías militares, el uribismo, el para-militarismo, los carteles de la droga, la contra venezolana (civil y militar), forman parte de una misma familia mafiosa financiada y manipulada por la inteligencia estadounidense y los halcones de Bush.

Pero en verdad el plan contra la revolución bolivariana y los proyectos criminales contra su líder, comandante Hugo Chávez, van más allá de las relaciones conspirativas entre esos actores del terrorismo de Estado.

Aquí mismo, en la Republica Dominica, plaza que ha sido utilizada por Carlos Andrés Pérez, por el magnate Gustavo Cisneros y por destacados militares golpistas venezolanos para promover la contrarrevolución y conspirar contra el gobierno de Chávez, se aprecia una reactivación de esa línea de acción. Y la mano estadounidense, junto a la subordinación del gobierno de Leonel Fernández Reina, no están libre de culpas en ese que hacer sedicioso.

El general golpista Damiani Bustillo recientemente ha sido protegido por una absurda e injustificable sentencia de la Suprema Corte de Justicia negando su extradición, cuando de lo que se trata es de su detención por solicitud oficial de la Cancillería de Venezuela, dada su condición de prófugo de la justicia de ese país.

Otros dos oficiales siguen protegidos en el paraíso turístico de Casa de Campo, propiedad de una gran empresa vinculada a la mafia cubano-americana de Miami, donde además reside Cisneros.

Otros entran y salen con identidades falsas, desplegando una febril labor conspirativa, en la que CIA, las oligarquías de allá y acá, militares de derecha de allá y acá, se mezclan y entremezclan entre ellos y con otros enclaves de la contra-revolución continental.

Vasos comunicantes y relaciones históricas entre la derecha venezolana y la dominicana facilitan esas articulación y esas conspiraciones.

El rol de jerarcas adecos y copeyanos vinculados a jorocones perredeistas(PRD) y balagueristas(PRSC), es facilitado por la pusilaminidad del gobierno de Leonel Fernández- PLD y por la complicidad de lo peor de la oligarquía local.

Dieterich y José Vicente Rangel, con el valor que los caracteriza, han tocado algunas teclas importantes del plan general.

Y esto permiten no solo instrumentar medidas para proteger los blancos de ataques seleccionados, entre lo que resalta el caso de Amilcar Figueroa, sino que posibilita terminar de desmontar la conjura y sus conexiones venezolanas.¡Ojala prime esa determinación¡

Otras teclas están pendientes de tocar y de anular en el contexto de un plan multifacético, que se profundiza en la medida se radicaliza el curso de la revolución bolivariana.

Y algo muy importante dejan bien claro los datos develados sucesivamente: el cambio democrático-progresista en Colombia es la única garantía para anular ese peligroso flanco de la conspiración internacional contra la Venezuela Bolivariana.


26 de junio 2006, Santo Domingo.

narsoisa@gmail.com


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