La Tecla Fértil

Cuba y Venezuela, la lucha hegemónica para descifrar a Martí y Bolívar

Cuba, al igual que Venezuela han sido inteligentes para agitar a sus pueblos hacia un cambio radical y hoy, sorprenden al mundo por sus habilidades de sobrevivencia hacia Estados Unidos de Norteamérica. A pesar del mundo agitado en que conviven, la lucha de clases es una parodia, hay una excusa para la jerarquización social, siempre ha existido, los desfavorecidos por el plan de gobierno siempre tendrán un nivel de vida, lo demás es un metalenguaje.

Kennedy temía que la ayuda rusa podía convertir a Cuba en un “escaparate” de un modelo de desarrollo que diera a los soviéticos la posibilidad de ejercer su influencia en toda Latinoamérica. Tal como exponía la CIA, “la gran influencia del ‘castrismo’ no tiene nada que ver con el gobierno cubano.

Un ejemplo ilustrativo de la pauta general ha sido Cuba, cuando en 1959 consiguió por fin independizarse. En cuestión de meses comenzaron los ataques militares a la isla. Y muy pronto, la administración Eisenhower decidió –secretamente– derrocar al gobierno cubano. Después, John F. Kennedy, quien tenía la intención de dedicar más atención a América latina, llegó a la presidencia de Estados Unidos; así, cuando asumió su cargo, creó un grupo de estudio encabezado por el historiador Arthur Schlesinger. La misión del grupo era proyectar políticas latinoamericanas. Schlesinger se ocupaba de resumir las conclusiones para el nuevo presidente.

En ese momento, el objetivo inmediato era la conquista de Cuba, pero eso todavía no se pudo conseguir debido al poder del oponente británico. Aun así, el gran estratega John Quincy Adams, padre intelectual de la Doctrina Monroe y del Destino Manifiesto, informó a sus colegas de que con el tiempo Cuba “caerá en nuestras manos” en razón de “las leyes de la gravitación política”, como cae la manzana del árbol. En suma, crecería el poder de Estados Unidos y declinaría el de los británicos.

En 1898, el pronóstico de Adams se convirtió en realidad. Estados Unidos –disfrazado de liberador– invadió Cuba. De hecho, se adelantó a la independencia de Cuba respecto de España y la convirtió, citando a los historiadores Ernest May y Philip Zelikow, en una “colonia virtual”. Cuba continuó en esta situación hasta enero de 1959, cuando consiguió su independencia. A partir de ese momento, la isla ha estado sujeta a la más importante de las guerras terroristas de EEUU –sobre todo durante la administración Kennedy– y al bloqueo económico. No por los rusos.

Igualmente sucede con Venezuela, pero ese bloqueo no es económico, es de dominación geopolítica y territorial y los aprendices de socialistas que tenemos, no saben colocar el tobo para vaciar sus necesidades, menos para bachaquear junto a las FANB PNB y GNB, acabaron con la economía del país bolivariano.

Tomando prestada la terminología de Henry Kissinger, el nacionalismo independiente es un “virus” que puede ser “contagioso”. Kissinger se refería al Chile de Salvador Allende. El virus era la idea de lo que podía ser el camino parlamentario hacia cierto tipo de socialismo democrático. El procedimiento para combatir esa amenaza consiste en la destrucción del virus y la vacunación de aquellos que podrían estar infectados, típicamente mediante la imposición de sistemas nacionales de seguridad basados en el asesinato. Esto se consiguió en Chile, pero lo importante es reconocer que el procedimiento es de aplicación global. Ese era, por ejemplo, el razonamiento que estaba detrás de la decisión de oponerse al nacionalismo de Vietnam en los primeros años cincuenta y ayudar a Francia en su esfuerzo de reconquista de la antigua colonia. Se temía que el nacionalismo de un Vietnam independiente pudiera ser un virus que contagiara a todos los países vecinos de la región, incluyendo Indonesia, tan rica en recursos. Esta deriva podía incluso llevar a que Japón –en la dinámica que el estudioso de Asia John Dower llamó “efecto dominó”– se convirtiera en el centro industrial y comercial de un nuevo orden independiente del tipo “Japón imperial” que este país tan recientemente intentó establecer. Esto, a su vez, hubiera significado que EEUU habría perdido la guerra del Pacífico, una alternativa fuera de toda consideración en 1950. El remedio era claro, y en buena parte funcionó. Vietnam fue prácticamente destruido y rodeado de dictaduras militares que contienen cualquier contagio.

El Consejo de Planificación Política del Departamento de Estado advirtió de que “el principal peligro que vemos en Castro… es el impacto que la mera existencia de su régimen tiene sobre los movimientos izquierdistas en muchos de los países latinoamericanos… Sencillamente, el hecho es que Castro representa un exitoso desafío a Estados Unidos, la negación de la totalidad de nuestra política hemisférica de prácticamente el último siglo y medio”, es decir, desde la formulación de la Doctrina Monroe (1823), cuando EEUU hizo pública su intención de dominación continental.

La excusa durante todo ese tiempo fue que estábamos defendiéndonos de la amenaza rusa; una explicación absurda que nunca fue cuestionada. La prueba más sencilla de lo absurdo de la excusa se produjo cuando desapareció cualquier amenaza imaginable por parte de los rusos. Encabezada por los liberales demócratas –incluso con Bill Clinton, que aventajó al derechista Bush en la elección de 1992–, la política estadounidense en relación con Cuba se endureció aún más. A la vista de lo que pasó, esos acontecimientos deberían haber afectado la validez del marco doctrinal en las discusiones sobre la política exterior estadounidense y los factores que la motivan. Sin embargo, una vez más, su repercusión fue mínima.

Esto, llevo a Cuba a una dictadura y ser una sociedad militarizada, Ernesto Guevara De La Serna, trabajo en ello. El gran problema de Venezuela, es que quiere ser una nación calqueada de las instituciones cubanas y trabajar ahora la minería, los cubanos es el turismo. Todo en manos de las Fuerzas Armadas, una gran equivocación, en caso tal, todo nuestro ejército debe ser suplantado en todos los componentes, pero, nuestros jóvenes no saben jalar escardilla yes un trabajo muy minucioso, porque la sociedad civil se encuentra alejada de esta realidad.

Al caer Venezuela de esas esferas de dominación, cae Cuba. Los franceses y el Reino Unido calquean sus cuevas, hacia una nueva realidad sociopolítica.

Tenemos una cultura petrolera, todos desean participar del conflicto venezolano, estar inmersos en ese mundo, una vida en contraste que arropa las islas del Reino Unido en Las Antillas Mayores y menores, ya esas islas, dejarán tomar whisky, desde horas temprana ahora, hay que guardar la bolsa de té de la mañana para saborearla en el atardecer, trabaje en las Sociedades bíblicas con un Irlandés y un inglés, vendía tres cajas de Biblias diarias      en el Estado Cojedes y logramos una representación en las ferias locales. Estudiaba en la Universidad, psicología escolar y filosofía y fui preparado por tres cubanos traídos en el convenio Carlos Andrés Pérez- Fidel Castro Ruz y en las tardes me logré infiltrar y dos gringos de la Misión Alianza para el Progreso, también me adiestraron, luego estudiaba. Una labor ardua y escribía en el antiguo Diario Hora Cero y La Calle, hoy, todavía en circulación, la democracia era un concepto global y La Internacional Socialista que plegaba en esta área continental a Cuba y Venezuela era la misma realidad, con las presiones estadounidenses, reflejadas arriba, al comienzo del artículo.

Era una especie de cofradía el síndrome del petróleo y la minera, el agua. Hoy, los chinos, desean arremeter nuestras fuentes de agua, en el lecho del Salto Ángel, nuestro orgullo nacionalista lo envenenan con carburo y mercurio. Ellos no son amigos de nadie, al igual que los árabes. La ingenuidad del venezolano es alarmante en sus luchas sociales, desconoce su contexto ideológico y USA, con el apoyo de Colombia, Perú, Chile, Ecuador y en parte Bolivia, tiene tres convenios firmados con ellos. Fidel Castro Ruz, es más inteligente que el presidente norcoreano. Esto, le ha dado legitimidad fundamental en la región El Club de París. México, de nuevo Rusia, China, Francia, Japón, España y Venezuela desean su parcelita en Cuba, por eso los norteamericanos negocian su recolonización y desean aperturan los centrales azucareros- 27- y el pequeño comercio, pero controlado, sin bachaquerismo, porque este sistema quebranta la pulcritud de las Fuerzas Armadas y gendarmería.

Con el castrismo, siempre hay que ver el contexto global, no hablar tonterías en las colas, hay otras perspectivas en la continuidad del gobierno de Nicolás Maduro Moros, mas ahora, con la FARC como partido político, un error de Santos o una doble jugada para aniquilarlos como en el pasado reciente, la radicalización en Venezuela se va a profundizar y el venezolano, jamás estará preparado para ese cambio y, en consecuencia, desde adentro, de la estructura del Estado vienen los conflictos y de allí, el éxito o fracaso del Proyecto Bolivariano, Rusia, no apoya a nadie, Putin es un empresario al igual que Trump , ahora, Maduro, esto viene, de una dinámica imperial desde los zares y ahora, administrado por El Vaticano, es neocolonialismo.

Aunque el Castrismo, se ha inventado varias opciones para Suramérica, su relación es estrictamente económica hacia Venezuela y, debe desahogar la margarita con Venezuela, lo que constituye una verdadera adversidad o trauma, porque al presidente cubano, Raúl Castro desea ampliar su campo diplomático que incluye a los Estados Unidos de Norteamérica. La Habana, tiene tiempo suficiente para avanzar  en el campo geopolítico, donde, nosotros estamos suficientemente atrasados, para sí, retomaron el campo de las comunicaciones y, de una manera institucional se infiltran en cualquier gobierno nacionalista, esto, con el fin de obtener ganancias netas por el campo propagandístico en el que trabaja y en un momento dado, pueden generar violencia en el campo de los falsos positivos para hacerle entender a los grupos opositores que, son culpables de muchas expresiones metalingüísticas que han dañado la estructura ideológica de algunos países,

Lo más importante es que la perpetuidad cubana está determinada en sus leyes y para ellos, el Socialismo es un verdadero proceso político, que no permite por ninguna causal, la violación de los Derechos Humanos. Ellos son muy cuidadosos con las leyes.

El militarismo venezolano es muy diferente antillano, nosotros no tenemos disciplina y los errores acaecidos en el área administrativa, nos ha llevado a una corrupción alarmante. Somos, una sociedad sospechosa y anárquica que, tanto los civiles como militares, desean controlar los espacios dispuestos por el pueblo para sus características antropológicas, en Venezuela, tenemos un excesivo control de las Fuerzas Armadas Bolivarianas.

Ahora, hay mecanismos de poder muy fuertes, que puede configurarse como una dictadura, las elecciones, constituyen solo un lineamiento moral para focalizar la geología política del petróleo. Allí. Esta el verdadero sello de los países pro comunistas, entre ellos, Nicaragua, Ecuador y Bolivia. Hay una cultura política, ligada a una petrolera. el asunto, cual es el modelo o patrono, seguir.

Hemos perdido tiempo, demasiado tiempo en formar una verdadera milicia y soldados leales al país. Todo corresponde a una especie de control, donde se advierte a hombres capaces de dar un golpe y, que la oficialidad permaneciese leales a fuerzas enemigas a Venezuela, es    confusión y deslealtad.

La cultura petrolera nos ha hecho daño. La experiencia de la democracia, tiene un solo nombre, el síndrome de la vista geográfica de un territorio y, emplear el contraste para dominar esa verdad. esto, es una patología latina y se deben desarrollar en cualquier Estado.



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Emiro Vera Suárez


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