La Patria en peligro

La situación de deterioro económico que estamos viviendo en el país, sumado a las amenazas externas contra nuestra soberanía que han llegado hasta la amenaza directa de invasión, expresada por el Comando Sur Norteamericano, me obliga a repetir la consigna de la Asamblea Nacional Francesa, ante la coalición de las Monarquías Europeas en contra de la Revolución Francesa en 1792: "La Patrie en Danger".

No tengo dudas sobre las aberraciones que en forma paulatina y continua ya desde el mandato del comandante Chávez fueron minando un proceso que prometía una nueva cara al socialismo revolucionario, liberado del esquema vertical y centralizado de gobierno, que como herencia, ha sobrevido en los países que aun se denominan socialistas, después de la muerte de Stalin. Al final la profundización de estas aberraciones me hicieron imposible callar, al no estar dispuesto a traicionar los principios éticos, por los que me ha guiado en política durante toda mi vida.

Nunca entendí, y se lo hice saber, o al menos lo expresé en carta pública al comandante Chávez en el año 2011 (publicada en este medio electrónico: APORREA), la indiferencia o impunidad existente ante la corrupción administrativa, acompañada del cambio de la lealtad a los principios revolucionarios por la lealtad al líder, en el mas aberrante estilo estaliniano.

A mi edad, y "curado en salud", después de observar y vivir tantas decepciones ante las peleas internas teñidas de personalismo, y las traiciones dentro del campo revolucionario, no estuve dispuesto a militar ni en el MVR, ni luego en el PSUV., sobre todo al darme cuenta de la calaña de cientos de oportunistas provenientes en su mayoría de los partidos que mandaron en el país en la llamada IV Republica. Lo anterior no fue un obstáculo para apoyar con mi voto al comandante Chávez durante su estadía en el poder, esperando siempre un cambio de rumbo hacia la democracia interna, y el desenmascaramiento de tanto farsante infiltrado dentro de la conducción del proceso bolivariano. El tiempo me convenció que los errores endógeno dentro del proceso no iban a cambiar, al contrario, hubo una profundización de los mismos y verdaderas mafias se hicieron cargo tanto del control interno del Chavismo, como de la administración gubernamental, violando así todo principio de democracia interna, que aunque distorsionada por el estalinismo jamás ha sido negada por el marxismo y mucho menos por el anarquismo libertario.

De esa manera en el seno del PSUV, se sustituyó la discusión interna por la obediencia ciega a las decisiones de la dirigencia a todos los niveles, en el peor estilo del fascismo: "creer, obedecer, y luchar". Ejemplarizaré lo antedicho con este ejemplo que pude conocer alternativamente de varias fuentes muy confiables: En una reunión donde la militancia del PSUV esperaba con ansiedad a uno de los vicepresidentes regionales, para plantearle sus quejas acerca de la mala conducción del proceso, por parte de la dirigencia regional, este Vicepresidente Regional, con toda prepotencia y desfachatez, respondió al iniciarse las quejas: "este es un partido revolucionario y yo no vine aquí a discutir, si no a bajar línea". Lo menos que pude expresar cuando me narraron esto, fue: ¡Que bolas las de este tipo!

Sin embargo, el Chavismo por mucho tiempo logró el apoyo de los sectores mayoritarios de la población que por primera vez en la historia se sintieron reivindicados y reconocidos por un presidente salido de las entrañas del pueblo mismo, gracias a esto, el gobierno de Chávez pudo superar el golpe de Estado y el paro petrolero.

Gracias también, al liderazgo y carisma indiscutible de Chávez, hubo un enlentecimiento en el deterioro creciente del proceso político bolivariano, que impidió su caída en picada.

Por una parte el reconocimiento al sector desposeído de la sociedad fue un éxito indiscutible del chavismo. Todos los logros propulsados por Chávez en materia de salud, educación, vivienda, si bien enturbiados en calidad, por el desvío de fondos hacia los intereses particulares de quienes los implementaron, no dejaron de beneficiar en buena parte a los sectores populares. Con esta política, la renta petrolera dejó de fluir en buena proporción hacia los bolsillos de la burguesía tradicional, para no solo beneficiar al pueblo hasta ese momento excluido, sino también en buena proporción fluir hacia los bolsillos de una burguesía naciente: la bautizada por el argot popular como la "boliburguesía", constituida por funcionarios civiles y militares.

Pienso que Chávez no midió las consecuencias de hacerse la vista gorda ante tanto truhan de camiseta roja, pero creo también, que después del golpe fallido del 2002, en el privó el pragmatismo sobre los principios ideológicos, al comprar con prebendas la lealtad de sus subordinados, sobre todo en el campo militar. Debilidad humana esta, que ha privado en buena parte en los movimientos socialistas a nivel mundial. Stalin por ejemplo, para mantenerse en el poder, se apoyó en la casta burocrática en contra de la democracia popular, proclamada esta última por el partido comunista ruso, al tomar el poder, bajo la consigna: "todo el poder para los soviets", es decir para los sindicatos obreros, que en ese momento dada su organización, eran la representación de la vanguardia popular.

Por otra parte todo el esfuerzo del chavismo para una equitativa distribución de la renta petrolera, con su oneroso costo añadido por la corrupción, no se vio complementado por una buena planificación en lo referente a la autonomía productiva del país. La creación de nuestras propias industrias y medios, para salir de la dependencia tuvo dos componentes negativos a saber: por una parte la falta de planificación y control. El espontaneismo de Chávez de cara al público, con sus mandatos de "exprópiese", y "ejecutese", a mi entender no se compaginó con el debido estudio de las posibilidades y disponibilidades de la Nación en todo sentido, y lo que es peor, la falta de control por parte del Ejecutivo permitió el enriquecimiento de una cáfila de corruptos "rojos rojitos".

Por otra parte, la mayoría de las industrias del país expropiadas, no fueron repotenciadas al pasar a manos de la Nación. En los casos en que existió la inversión estatal, esta fue desviada en buena parte hacia los bolsillos de los funcionarios que debían ponerlas a producir. Por ahí quedan regados a lo largo y ancho del país los restos muchas veces desmantelados de empresas estatales que nunca produjeron nada, líneas férreas inconclusas, empresas expropiadas abandonadas.

El estruendoso fracaso del movimiento cooperativista con pérdidas multimillonarias para la Nación, es un claro ejemplo del la mala planificación y mal control del Estado, sumado a la falta de conciencia popular.

De la noche a la mañana sin una guía revolucionaria, no se puede pedir que el marginado de ayer, acostumbrado al rebusque para sobrevivir, se convierta en el operario o pequeño asociado de hoy, sobre todo en un país rentista como el nuestro, donde con mucho dolor hay que reconocer que la cultura de la picaresca se encuentra sobredimensionada con el título de "viveza criolla". Valga este ejemplo de vivencia propia cercana: "una maestra de primaria despotrica acusando a todos los chavistas de ladrones, lo cual hace que una niña la increpe diciéndole: ¡mi papá es chavista y no es ladrón! A lo que la maestra le contesta: ¡entonces bien tonto es!

Casos como el de PDVSA, son paradigmáticos de la incapacidad, la improvisación y la corrupción. Esta importante, y mayor industria de nuestro País, después del despido absolutamente justificado, de miles de directivos y empleados que se plegaron al criminal paro petrolero, no fue repotenciada con personal técnico idóneo, producto de un concurso abierto internacional. Cuyos ganadores después de ser estudiado sus antecedentes y con el control político adecuado, enriquecerían a la industria con sus conocimientos y desempeño técnico. Se prefirió introducir personal sobre todo administrativo "leales al proceso". Es decir con camisetica roja y toda la demás simbología "bolivariana", asistentes asiduos a cualquier evento político haciéndose notar por la jerarquía dirigencial, y de ser posible por el líder máximo. Por supuesto sin noción alguna de lo que es la administración petrolera, con las consecuencias de proveer: Pésimo mantenimiento de la industria, dificultades para sacar adelante la producción ya menguada de petróleo bruto, y graves problemas en la refinación, hasta el punto que debemos importar hasta la gasolina para el uso domestico. Y esto con el doble del personal existente en épocas de la IV República.

Pero lo peor de todo fue, que técnicos que no quisieron plegarse al paro petrolero, y al contrario, pusieron todos sus esfuerzos en recuperar la industria, poco a poco fueron desplazados por los advenedizos politiqueros, de los cargos gerenciales, y hasta expulsados de la empresa, o empujados a renunciar.

En la actualidad el presidente Maduro, ha denunciado y expulsado de PDVSA a altos funcionarios de la gerencia petrolera, acusándolos de corruptos. ¿Será que los reemplazará por gerentes probos y con conocimientos adecuados? "Amanecerá y veremos".

La tan criticada economía de puertos de la IV república, se ha incrementado notoriamente ante el fracaso productivo del país. Es más el proceso importador se ha convertido en el jugoso negocio de los funcionarios importadores. A su vez si el importador es un comerciante privado, para agilizar la salida de la mercancía del puerto, debe pagar "coima" a todos los niveles, con la guardia nacional a la cabeza.

La larga lista de funcionarios corruptos y por ende traidores al país, tanto militares como civiles (un buen número de ellos refugiados en las entrañas del Imperio), han contribuido a empobrecer en grado sumo a nuestra Nación y profundizar las consecuencias de los bajos precios del petróleo, al no existir las reservas en divisas suficientes, para llenar nuestras necesidades de consumo, tanto de alimentos como de medicamentos en primer lugar.

Pero es más, la "democratización" de la corrupción a todos los niveles de la población, nacida con la "Venezuela Saudita" durante el primer gobierno de Carlos Andrés Pérez, se ha extendido como hidra ya no de cien sino de miles de cabezas. "pueblo jodiendo a pueblo" como en el caso de los bachaqueros por ejemplo.

La impunidad, al confundir el presidente Chávez pobreza con delincuencia, destapó increscendo, el auge delictivo hasta cifras insospechadas, es más el malandraje se infiltró en los sindicatos obreros, dominándolos a su antojo en buena proporción, muchas veces en complicidad con altos funcionarios gubernamentales. Hoy en día al gobierno de Maduro no le ha quedado otra que aplicar el exterminio por los cuerpos policiales, a las bandas de malhechores que azotan al país, medida que aunque ilegal se ha hecho necesaria, pero que se presta a un cumulo de arbitrariedades por parte de dichas autoridades, que a su vez en buen porcentaje también incurren en la delincuencia.

Después de cambiar su definición de lo que debería ser el rumbo de la revolución bolivariana (producto de la poca claridad ideológica del presidente Chávez al inicio de su mandato), Chávez se decide por la vía del socialismo, tomando como modelo el socialismo del siglo XXI de Dietrich, cuyo acento teórico más importante es el de la transferencia progresiva del poder a las organizaciones populares.

Nace así la idea de los Consejos Comunales y de las Comunas. De relativamente fácil aplicación dentro de un gobierno popular sano, es decir formado por revolucionarios, la ejecución de este planteamiento se convirtió en un chanchullo más en manos de la "pléyade" de incapaces y corruptos, situados a todos los niveles gubernamentales tanto en el gobierno Central como en los gobiernos Regionales, todos ellos, producto de la escogencia "a dedo" tanto por parte de Chávez como por la alta dirigencia del partido de gobierno, candidatos estos, que posteriormente dado el sistema de "combo" electoral sin posibilidades excluyentes, fueron electos por mayoría popular. Quiero aquí hacer un reconocimiento a aquellas Comunas que a pesar de todos los obstáculos, no solo funcionan, si no que producen en forma creciente, contribuyendo aunque aún en menor grado, a paliar las necesidades del conglomerado social afectados por la actual crisis.

Programas exitosos como la MISIÓN VIVIENDA alternado con las dadivas a los sectores poblacionales más necesitados, e incluso, la irregular distribución del CLAP, mantienen un núcleo de la población bastante compacto entorno a la defensa del gobierno de Nicolás Maduro, quien por otra parte "de ser cierta la propaganda del gobierno" ha hecho y hace esfuerzos, por cambiar al país de ser un país rentista, a ser un país productor. Matizados estos esfuerzos, con medidas como la de abrir la explotación minera a compañías extranjeras, (El Arco Minero), lo cual representa un error, no solo en sí mismo en cuanto a la soberanía del país, si no que compite en el deterioro ecológico con la tan criticada obtención de petróleo del esquisto, propiciada en su territorio por el gobierno norteamericano.

En cuanto a la política internacional del presidente Chávez, a pesar de que programas como PETROCARIBE, que por lógica, deberían retrotraer beneficios desde el punto de vista del apoyo diplomático a nuestro país, no ha resultado así con los países anglo parlantes que constituyen el CARICOM. Los cuales han dado su apoyo irrestricto a Guyana en el diferendo limítrofe. E incluso, ya algunos de estos países cediendo ante la presión Norteamericana, se sumaron a la petición de la aplicación de la Carta Democrática a Venezuela en la OEA, o al menos en los prolegómenos para su implementación. Detalles también como el contrato con nuestra hermana República de Cuba en referencia a la misión Barrio Adentro por ejemplo, ha sido un cheque en blanco en donde no existe control alguno del Ministerio del Poder Popular para la Salud, sobre las estadísticas y calidad de servicio de los médicos cubanos adscritos a esta misión sanitaria. Traduciéndolo en términos coloquiales: "en este servicio médico pagado por la Nación, los representantes del gobierno cubano que lo dirige se cobran y se dan el vuelto".

Quiero recalcar el que a pesar de estas anomalías, la política externa del país en relación a la anterior política de la Cuarta República (dependiente de los dictados del Norte), tuvo un histórico y portentoso pase de avance, Los logros en la unidad latinoamericana y caribeña, la derrota del ALCA y en general el apoyo a los países del mundo, oprimidos e intervenidos por las Grandes Potencias, ha sido un hito histórico que rebasa nuestros límites geográficos y han puesto a Venezuela a la cabeza en la defensa de los intereses de los Pueblos menos desarrollados y más vulnerables del mundo.

Por supuesto todo lo hasta aquí expuesto no podía dejar de tener sus consecuencias en el plano político. Por una parte los intentos permanentes a fin de derrocar desde en su inicio al gobierno de Chávez, por parte de los Estados Unidos de Norte América con la complicidad de la derecha opositora, tanto por la vía de un golpe de Estado, como por estrangulamiento económico (calificación de alto riesgo país en referencia al pago de la deuda externa, a pesar de que Venezuela ha sido una fiel cumplidora de sus compromisos a este respecto, y devaluación de la moneda nacional con el dólar "to day" son ejemplos de esta guerra económica). Incluso la muerte de Chávez está rodeada de fuertes sospechas de magnicidio por parte de los servicios de inteligencia norteamericanos. Todo esto complementado endógenamente dado las falencias del chavismo mismo, como he venido señalando.

En la actualidad con el gobierno del presidente Maduro no solo se ha intensificado la Guerra Económica contra el País, sino que se propicia (con la anuencia de nuestra propia oposición) una intervención militar foránea utilizando a la OEA como instrumento político para esos fines.

En referencia a la intervención foránea, quiero recalcar la complicidad abierta de los partidos de derecha opositores, quienes apoyan irrestrictamente cualquier medida internacional que afecte al País, con tal de salir del gobierno.

Todo lo antes expuesto se complementa con la incapacidad manifiesta del gobierno para frenar la inflación y la corrupción de los funcionarios encargados de controlarla. Ejemplo como el que a continuación expongo, se repiten a lo largo y ancho del país, ante lo cual solo queda como instancia la denuncia pública, ya que es inútil en un ambiente de complicidades recurrir a cualquier otro tipo de denuncia y ser escuchado. Valga el ejemplo en cuestión: Ya hace algún tiempo un organismo comunal de Lechería (Edo. Anzoátegui), intentó inspeccionar a los abastos y supermercados de la zona, ante lo cual y sin ocultarlo, los comerciantes especuladores comenzaron a llamar telefónicamente a funcionarios gubernamentales que los apadrinaban. Al día siguiente los fiscales que debían complementar la inspección, brillaron por su ausencia. Por supuesto este intento de los usuarios no volvió a repetirse.

La suma de todos estos factores estimulados a su vez por la guerra psicológica a través de los medios de comunicación privados, dentro y fuera de nuestro país; ha generado dentro de amplios sectores de la población venezolana, un rechazo al actual gobierno presidido por Nicolás Maduro, reflejado en un límite muy pequeño en la diferencia de votos a favor de este en las elecciones para la Presidencia de la República, con toda una reacción insurreccional por parte de la oposición alegando fraude (sobre lo cual no voy a abundar en este escrito), y posteriormente un triunfo apabullante de la oposición en los comicios parlamentarios.

Habiendo aceptado Chávez el juego político democrático liberal, y hasta impulsado una nueva Constitución Nacional aprobada en referéndum popular, cuyo contenido social la enaltece dentro el contexto constitucional a nivel mundial. Constitución esta, que por ejemplo, consagra entre otros puntos de avance social, la aplicación del referéndum revocatorio a cualquier funcionario público a la mitad de su mandato. Y si a esto añadimos un sistema de votación electrónico, cuyos resultados son avalados por amplio escrutinio posterior, en el cual participan representantes de cada grupo, partido, o representación de cada candidato, es desde todo punto de vista incongruente con las reglas del juego, que el gobierno de Maduro apoyado por un Tribunal Supremo de Justicia, electo por la Asamblea Nacional saliente, entre "gallos y media noche", haya puesto todos los obstáculos matizados de argucias legales, para invalidar las actuaciones de la nueva Asamblea Nacional.

Entiendo, y comparto el dolor profundo, de lo que significa el acceso de una derecha opositora como esta que tenemos, al poder. Pero no se pueden torcer los acontecimientos sin poner en peligro la soberanía del País. Que países con gobiernos progresistas como el Uruguay avalen la discusión acerca de la posible aplicación de la Carta Democrática en la OEA, da mucho que pensar. El pretendido dialogo con este tipo de oposición que tenemos, por parte del gobierno, es muy difícil, ya que existen salidas para esta, de mayor contundencia.

En varias ocasiones escuche al comandante presidente Chávez, decir palabras más o palabras menos, que una pérdida electoral no era el fin del mundo. Creo que tenía claro que el no estar en el poder no significa césar en la lucha por lo que creemos.

Para terminar quiero expresar algo que debe estar muy claro para todos los venezolanos, incluyendo a los que criticamos a este gobierno: Apoyar cualquiera intervención foránea en nuestros asuntos internos, es desde todo punto de vista inadmisible, anti patriótico, y puede ser calificado como traición a la patria.



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Arnaldo Cogorno


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