Columna de Juan Martorano 492

Discurso del Estado de la Unión de Trump y Venezuela: Gran Operación de Marketing

El martes de esta semana, el actual presidente de Estados Unidos, el pedófilo naranja Donald Trump procedió a presentar su discurso sobre el Estado de la Unión estadounidense. Y como era de esperarse, dedicó algunos minutos a Venezuela.

Pero cabe destacar que allí no solo se refirió a nuestro país, y condecoró al piloto de uno de los helicópteros en el que fue extraído nuestro legitimo Presidente Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros y su esposa, la diputada y Primera Combatiente, Cilia Flores. Sino que además, por el histrionismo que caracteriza a Trump, tenía una puesta en escena preparada para la ocasión.

Y no es más que presentar en dicho acto protocolar a Alejandra González, y además de ella, a su tío, el ex candidato presidencial y dirigente político opositor venezolano, Enrique Márquez. De hecho, eso fue uno de los grandes temas de análisis post discurso de Trump por parte de varios analistas.

Acá vale la pena y es lo que nos motiva, hacer varias consideraciones que se desprenden de ese discurso del mandatario estadounidense y los minutos que dedicó a nuestro país.

Como primer punto, tendríamos este: Trump: Guaidó y ahora Márquez. ¿El mismo libreto del fracaso? Y he aquí porque lo señalamos de esta manera.

El escenario fue el mismo: el Capitolio de los Estados Unidos. La parafernalia, idéntica: un presidente republicano señalando hacia el palco para ungir al "héroe" del momento. En 2020 fue Juan Guaidó; el martes, 24 de febrero de 2026, fue Enrique Márquez. Pero tras el confeti mediático, la realidad política venezolana cuenta una historia muy distinta a la que Trump intenta vender a su base MAGA.

El comodín gris¿Por qué Enrique Márquez?

Lo de Enrique Márquez en el Capitolio no podemos catalogarlo sino como una gran operación de marketing político por parte del presidente estadounidense Donald Trump.  Muchos se preguntan por qué Trump eligió a un hombre de perfil bajo, un histórico "segundón" de la política venezolana, para su gran show del Estado de la Unión.

Además de ello, esta respuesta se basa simplemente en pragmatismo puro. Enrique Márquez, de 62 años, no es un advenedizo. Es ingeniero, fue diputado (2000-2006 y 2011-2021), Primer Vicepresidente de la Asamblea Nacional (2016-2017) y rector del CNE designado en 2021 hasta 2023. Fue expulsado de Un Nuevo Tiempo en 2018 por apoyar elecciones que la mayoría opositora rechazó, y en las presidenciales de 2024 fue candidato respaldado por Centrados, REDES y la disidencia del Partido Comunista de Venezuela (PCV) liderada por Oscar Figuera.

Ese perfil es clave: Márquez no representa una amenaza existencial para la estructura del PSUV. Mientras MCM y los radicales quedan fuera de la foto por ser "innegociables", Márquez es el puente perfecto para una transición que no termine en guerra, sino en una cohabitación que garantice el flujo petrolero. Pasó un año en El Helicoide (enero 2025 - enero 2026), y su liberación es un trofeo de vitrina que Trump puede exhibir.

Y aquí cabría, además una pregunta: ¿Cómo queda María Corina Machado en todo esto? Bueno creo que los hechos lo explican por sí solos.

El fantasma de Guaidó y de “Tequeño Crúo”.

El recibimiento de Márquez huele a déjà vu. Trump ya probó el libreto del "Presidente Encargado" con Guaidó y se le desinfló en las manos porque no tenía el control de un solo metro cuadrado de territorio.

Hoy, la historia se repite con matices. Esto sería cómico sino fuera trágico por lo ocurrido el 3 de enero en nuestra patria y por todas las situaciones que nos encontramos atravesando. Mientras Trump abraza a Márquez en Washington, en Venezuela el "segundo" de MCM, Juan Pablo Guanipa (apodado por el pueblo como "Tequeño Crúo"), había sido capturado apenas intenta prender una candelita. EE.UU. no ha movido un dedo por Guanipa; su prioridad hoy es sentarse con Delcy Rodríguez para asegurar los barriles de petróleo que Trump ya presume ante su Congreso.

Desde enero de 2026, el gobierno de Trump ha anunciado un plan para controlar la venta de petróleo venezolano de forma indefinida, con un estimado de 30 a 50 millones de barriles que serían comercializados bajo supervisión estadounidense. La Secretaría de Energía dirigida por Chris Wright, fue clara: "Necesitamos ese control para impulsar los cambios que deben ocurrir en Venezuela".

La estructura de granito versus el show televisivo.

Nadie da aguja sin puntada. La liberación de Márquez y su viaje a EE.UU. no es una concesión graciosa, es parte de la negociación de altura entre Miraflores y la Casa Blanca.

Delcy Rodríguez administra la diplomacia y el petróleo, pero el mensaje de que la estructura interna sigue intacta llegó al día siguiente. El miércoles 25 de febrero, Diosdado Cabello volvió a su formato original de Con el Mazo Dando: más de cuatro horas de chanzas, burlas y análisis de inteligencia, recuperando el tono combativo que había matizado tras el secuestro de Maduro. Fue el recordatorio perfecto de que, mientras en Washington se aplaudía a un opositor, en Caracas el poder real —el que controla el partido, las regiones y el termostato social— no se ha movido ni un milímetro.

Trump puede gritar que "él gobierna en Venezuela", pero sus propios generales y el director de la CIA saben que para que un barco de Chevron salga de puerto, necesitan la firma de Delcy y el silencio de los fusiles que custodia Diosdado. La evidencia está en los hechos: el 9 de enero de 2026, Trump se reunió con ejecutivos de Exxon Mobil, ConocoPhillips, Chevron, Shell y otras petroleras para impulsar un plan de inversión de al menos 100.000 millones de dólares en la industria venezolana. Pero los CEO fueron escépticos.

El jefe de Exxon, Darren Woods, dijo que Venezuela sigue siendo "no invertible" sin reformas profundas, recordando que sus activos fueron nacionalizados dos veces. Trump les prometió "seguridad total" y que su gobierno decidiría qué empresas operan en el país, marginando a Caracas de las negociaciones. Pero la realidad es tozuda: Chevron es la única que opera hoy, y no mostró interés en escalar dramáticamente su presencia.

Conclusión: Un imperio que negocia por necesidad.

La diferencia entre 2020 y 2026 es que hoy Trump ya no pide "democracia", pide "socios". Ha pasado de reconocer a un presidente paralelo a reconocer a un "amigo y aliado" en el gobierno de Delcy Rodríguez.

Enrique Márquez es solo el barniz democrático para que el negocio siga su curso. Mientras el Secretario de Energía de EE.UU. declara que controlarán el petróleo venezolano "indefinidamente" y que los fondos se depositarán en cuentas controladas por Washington, en Caracas, Diosdado Cabello recupera su programa con la misma intensidad de siempre, dejando claro que la estructura de poder no se ha movido.

El chavismo ha demostrado ser una arquitectura de poder tan sólida que obligó al imperio a elegir: o se sientan con los herederos de Maduro, o se quedan sin gasolina para su "Época Dorada". Las petroleras dudan, los generales observan, y en la calle venezolana, los colectivos siguen controlando el termostato social.

La Patria no se rinde, se impone con inteligencia.

¡Bolívar y Chávez Viven y sus luchas y la Patria que nos legaron siguen!

¡Independencia y Patria Socialista!

¡Viviremos y Venceremos!

¡Leales siempre: Traidores Nunca!



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Juan Martorano

Abogado, Defensor de Derechos Humanos, Militante Revolucionario y de la Red Nacional de Tuiteros y Tutiteras Socialistas. Www.juanmartorano.blogspot.com , www.juanmartorano.wordpress.com , jmartoranoster@gmail.com, j_martorano@hotmail.com , juan_martoranocastillo@yahoo.com.ar , cuenta tuiter e instagram: @juanmartorano, cuenta facebook: Juan Martorano Castillo. Canal de Telegram: El Canal de Martorano.

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