Presidente: un manifiesto ya en defensa de nuestros recursos naturales

 

Los países imperialistas azotados por una de sus crisis económicas más severas y prolongadas, se proponen hoy asaltar los recursos naturales de las naciones periféricas del sistema capitalista. En la consecución de tal fin, los Estados Unidos le han declarado la guerra a todos aquellos países que poseen riquezas naturales y que dignamente se proponen defenderlos de las fauces imperiales. Se trata nada más y nada menos que de una nueva edición corregida y aumentada de lo que Carlos Marx denominó ACUMULACION ORIGINARIA DE CAPITAL, acompañada de una nueva recolonización del llamado Tercer Mundo. Este es el único expediente con el que cuenta la burguesía imperial, para tratar de rescatar la tasa de ganancia venida a menos por la dinámica propia de la economía capitalista.

Atendiendo a tal circunstancia, el imperio le ha declarado la guerra a Venezuela por la sencilla razón de que en nuestro territorio anidan tres recursos naturales vitales para la acumulación de capital en la presente coyuntura económica: petróleo, oro y coltran; a estos debemos añadirle, unas reservas hídricas voluminosas, que en el cercano futuro van a alcanzar una importancia estratégica inconmensurable. Estos son bocados demasiado apetitosos para la voracidad del capital. En petróleo, nuestras reservas se acercan según los cálculos yanquis a unos 500.000 millones de barriles. La producción de petróleo de esquisto norteamericana con un costo entre 80 y 100 dólares por barril, resulta demasiado onerosos para relanzar la economía de ese país. En oro Venezuela cuenta con las mayores reservas de este mineral en América Latina, equivalentes a 65% del total de la región; y en coltran, las reservas de este recurso al Sur del Orinoco, están estimadas en 100 mil millones de dólares, aunque la prospección de ese superconductor eléctrico aún no ha concluido. A estos guarismos debemos agregarle la siguiente perla: "Toda la reserva de oro de Estados Unidos, se ha acabado, afirma el ex subsecretario del Tesoro de EE.UU., Paul Craig Roberts".

Afincado en esta cruda realidad, el presidente Maduro debe aprovechar el fervoroso caudal nacionalista que ha despertado la reciente amenaza del presiente Obama, para hacerle un llamado al pueblo de Venezuela, a firmar un MANIFIESTO, donde todos nosotros sin distingo de raza, credo y religión, comprometamos la vida en la defensa de nuestros recursos naturales. Este sería un expediente contundente para minimizar la polarización que actualmente divide peligrosamente a los venezolanos, y por otra parte, desnudaría ideopolitcamente a la oposición cipaya. Adelante Presidente.



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Humberto Trompiz Vallés

Historiador y profesor universitario jubilado, especializado en historia petrolera de Venezuela.

 htrompizvalles@gmail.com      @trompizpetroleo

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