La política de Obama hacia Rusia luego de cancelar la cumbre de Moscú

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, hizo saber a través de su secretario de prensa, Jay Carney, que él discutiría la reciente cancelación por parte de Estados Unidos de la reunión cumbre de Moscú con el presidente ruso, Vladimir Putin.  La conferencia de prensa de Obama estuvo dedicada a aclarar la atmósfera en torno a las relaciones ruso-norteamericanas y a la vigilancia masiva de las comunicaciones privadas por parte de la inteligencia norteamericana.  Las respuestas de Obama a las preguntas de la prensa fueron en general confusas y a ratos engañosas.

La decisión de Obama de negarse a la reunión de Moscú antes de asistir a la Cumbre de los G20 en San Petersburgo se dijo que fue a consecuencia de la decisión de Rusia de conceder asilo político temporal al filtrador de la Agencia Nacional de Seguridad,  Edward Snowden.  No obstante, existen otros problemas delicados entre Washington y Moscú que obligaron a Obama a cancelar abruptamente la reunión con Putin.

Los halcones neoconservadores en el congreso norteamericano, incluyendo al senador republicano por Tennessee, Bob Corker y al representante demócrata, Eliot Engel de Nueva York, utilizaron la cancelación de la cumbre para promover un renovado desarrollo del escudo antimisilístico norteamericano que Obama había puesto en remojo luego de su reelección.  Los halcones guerreristas están ahora reclamando que Obama ignore las preocupaciones rusas sobre el escudo antimisilístico e inicie su despliegue a lo largo de las fronteras occidentales de Rusia.

La conferencia de prensa de Obama se realizó en medio de conversaciones en Washington entre el Ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguey Lavrov y el Secretario de Estado, John Kerry y el Ministro de la Defensa, Serguey Shoigu y el Secretario de Estado para la Defensa, Chuck Hagel, de tal modo que cualquier abrupto cambio en torno al escudo antimisilístico no era muy probable mientras los más altos jefes de la política exterior y de la defensa de Rusia estuviesen conversando con sus contrapartes norteamericanos.

La conferencia de prensa a media tarde de Obama se realizó de manera simultánea con la conferencia de prensa de Lavrov realizada en la embajada de Rusia.  Informaciones sobre las reuniones 2 + 2 entre Kerry y Lavrov , Hagel y Shoigu fueron catalogadas como constructivas aunque Obama estaba preparándose para sus infantiles y personales ataques contra el presidente ruso.  En realidad, los ataques de Obama contra Putin comenzaron unos días antes cuando Obama se presentó en el Tonight Show con Jay Leno en NBC.  Obama le recordó a la audiencia de Leno que Putin fue un agente de la KGB.  Leno es un actor fracasado de películas tipo B y deja su puesto de presentador en el programa nocturno debido al descenso en su audiencia.  Obama también  utilizó esta presentación en el show nocturno para negar el espionaje que adelanta Estados Unidos.

Aunque Obama se lanzó en un ataque anti-diplomático casi sin precedentes contra Putin, señalándolo como un escolar aburrido en la parte de atrás del salón a raíz de la actitud desatenta de Putin durante la última reunión bilateral durante la Cumbre del G8 en Irlanda del Norte.  Obama también acusó a Putin de remitirse a una época de retórica de Guerra Fría a pesar de que ha sido Obama el que ha lanzado agresiones militares tipo Lyndon Johnson, Richard Nixon, Ronald Reagan y Bush I y II contra otras naciones en el mejor estilo de la Guerra Fría.

Obama también ha sido un fuerte crítico de las políticas rusas en torno a los derechos de los homosexuales.  La revista Newsweek una vez publicó en portada una fotografía de Obama coronado con un halo tipo arco iris con el título de El Primer Presidente Gay.  El gobierno de Obama ha sido el más amable con la comunidad gay en la historia de Estados Unidos, con funcionarios declaradamente homosexuales sirviendo como embajadores de Estados Unidos y en niveles por debajo del gabinete ministerial que en todas las épocas históricas anteriores.  Por lo tanto, Obama está dispuesto a perjudicar las relaciones Rusia-Estados Unidos con el objeto de aplacar la protesta de grupos locales de presión política.  Obama señala que la comunidad gay resulta agraviada por una política interna rusa --la cual cuenta con una clara mayoría y apoyo entre la población rusa-- y del mismo modo, los intereses de la seguridad nacional de Estados Unidos.  En realidad, en su conferencia de prensa de fecha 9 de agosto recién pasado, Obama dijo estar personalmente ofendido por la política de Rusia hacia los gays.

Aunque Obama dijo oponerse a cualquier boicot a las Olimpíadas de Invierno de Sochi, sostuvo que tenía la esperanza que participantes homosexuales volvieran a casa con medallas de oro, plata y bronce.  Obama jamás ha dicho que se ha sentido personalmente ofendido por los políticas misoginistas de Arabia Saudita, por la represión anti Shia de Bahrain o por las brutales políticas anti-cristianas de los rebeldes sirios, egipcios y libios armados por Estados Unidos.  Obama siempre ha tenido una peculiar afectación algunos sostienen obsesiónpor los problemas de los homosexuales.

Otros factores que han contribuido al espiral en permanente descenso en las relaciones del gobierno de Obama con Moscú, incluyen la ley Magnitsky que impone sanciones y prohibición de entrega de visas a funcionarios de gobierno rusos involucrados en el proceso contra el evasor tributario ruso Sergei Magnitsky quien falleció en prisión el año 2009.

El gobierno de Obama se molestó aun más luego que Rusia puso en vigencia la ley Dima Yakovlev por el bebé ruso adoptado por una pareja norteamericana que falleció luego de ser encerrado en un automóvil recalentado el año 2008.  El gobierno ruso prohibió toda adopción de niños rusos por parte de parejas norteamericanas en medio de una ola de denuncias de similares abusos y descuido de niños.

La conferencia de prensa de Obama realizada en el Salón Oriente de la Casa Blanca el día de aniversario de la renuncia de Richard Nixon el año 1974 fue un tanto nixonesca en cuanto a ofuscación y evasión de preguntas, especialmente en torno al programa de vigilancia masiva de la NSA.  Obama pareció discutir consigo mismo si la autorización para la vigilancia masiva de la NSA era legal o anti-constitucional.  Aunque Obama señaló que Snowden no era ningún patriota, también dejó implícito que no se habría producido ningún debate nacional sobre la vigilancia masiva sin las revelaciones hechas por Snowden sobre informaciones clasificadas.

Al defender la legalidad de la vigilancia masiva de la NSA, Obama también criticó las operaciones de espionaje de otros países que critican  las actividades de la NSA.  Obama dijo que países que carecen de supervisión legal sobre sus propias operaciones de espionaje, no estaban en condiciones de criticar a Estados Unidos.  Quedó claro que Obama se refería a Rusia y a China.  En China, Snowden pasó por la Región Administrativa Especial de Hong Kong antes de trasladarse a Moscú.

Obama indicó que estaba dispuesto a revisar las actuales políticas de vigilancia pero de hecho anunció que no habría grandes cambios.  El alegato de Obama que anteriormente hubo una revisión de las facultades  otorgadas a la NSA realizada por su gobierno antes de las revelaciones de Snowden fue objeto de mofa por parte de agrupaciones como la Unión por las Libertades Civiles de Estados Unidos, quienes sostuvieron que no tenían noticias de tal revisión de la NSA por parte de la presidencia.  Algunos expertos sobre la privacidad ciudadana sugirieron que Obama mintió sobre el tema.

Obama declaró que estaba dispuesto a una posible reforma de la manera cómo la secreta Corte de Vigilancia de la Inteligencia Extranjera aprueba las órdenes de vigilancia.

Obama alegó que Snowden podría discutir su caso en un tribunal de Estados Unidos.  Pero Obama declaró al colega filtrador de Snowden, el Soldado de Primera Clase, Bradley Manning culpable antes que el juicio al soldado acusado de revelar un cuarto de millón de documentos del Departamento de Estado, la mayoría clasificados a Wikileaks.  Obama sostiene que él enseñó derecho constitucional en la Universidad de Chicago, no obstante, su influencia en el caso Manning y la animosidad de la rama ejecutiva hacia Snowden son indicativas que el Sr. Obama tiene muy poco conocimiento sobre la Constitución de Estados Unidos cuando se trata de la influencia presidencial durante un proceso.

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Traducción desde el inglés por: Sergio R. Anacona



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Wayne Madsen

Escritor. Especializado en Asuntos Internacionales


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