Por qué vinieron los terroristas centroamericanos entrenados por el imperio

En la concentración de nuestro candidato y actual Presidente encargado de la República Bolivariana de Venezuela Nicolás Maduro Moros, del día de ayer 06/04/13, en la ciudad de San Felix del Estado Bolívar, Éste comunicó a nuestro pueblo, que tenía las pruebas de que un grupo de terroristas salvadoreños habían entrado al País con tres objetivos: primero, perpetrar asesinatos impactantes, segundo, desestabilizar nuestra Nación; y, tercero, asesinarlo a Él (Dios impida tales felonías).

A estas alturas, no me cabe la menor duda, de que el imperio gringo es el imperio más asesino y genocida que ha existido sobre este planeta; acaban de asesinar a diez niños y a una mujer en Afganistán, no les tiembla el pulso para apretar el gatillo y llevarse por delante a cuanto inocente se encuentre en su camino; seguro estoy, de que estos diez niños y esta señora, desde el punto de vista del derecho, son absolutamente inocentes, e igualmente, de que estos crímenes horrendos quedarán totalmente impunes; ellos piensan que están por encima de Dios y no tienen que rendir cuentas ante nadie. Los muertos de Nagasaki e Hiroshima en Japón, producto de sendas bombas atómicas lanzadas contra civiles inocentes; los muertos de Yugoslavia, los de Iraq, los de Afganistán, los de Paquistán, los de Libia y los de Siria, son mudos testigos de los asesinatos de ese macabro imperio. Tampoco tengo la más mínima duda de que nuestro amado Presidente Chávez, el más justo, democrático y querido de todos los Presidentes que hemos tenido, haya sido, de alguna manera, víctima de ese desagradable imperio y su política de la muerte.

Espero que esa comisión que anunció nuestro Presidente Maduro, se reúna lo antes posible y comience su investigación; y, si de estas investigaciones se desprende que el imperio gringo tiene sus manos metidas en la muerte de Chávez, que se proceda, de inmediato, a solicitar un enjuiciamiento en Tribunales Internacionales al Presidente de los EEUUAA Barack Obama, porque algo tan trascendental como el magnicidio de un Presidente en funciones requiere la autorización del Presidente del Estado que haya participado directa o indirectamente en dicho magnicidio. Pero si por alguna razón, Éste impide, con su gran poder, obviar la justicia, entonces se impone la implementación inmediata de medidas políticas y económicas contra el imperio. Podríamos hablar de rompimiento de relaciones diplomáticas en todos sus niveles; prohibición de envío de petróleo a ese País y a sus lacayos de la OTAN; prohibición de entrada a nuestro País de ciudadanos de los EEUUAA (congelarles las Visas); hacer presión sobre organismos tales como: la UNASUR, MERCOSUR, La ALBA, PETROCARIBE Y la CELAC para que nos apoyen en el alejamiento de ese, perverso y maléfico, imperio y sus lacayos de nuestros Países; expulsar de nuestro País a las empresas y comercializadoras de los EEUUAA; cerrar los Consulados de ese imperio en nuestro País y los nuestros en territorio de ellos; así como cualesquiera otras medidas que vayan surgiendo y que obedezcan a la retorsión internacional.

Volvamos al epígrafe, por qué entraron al País estos mercenarios asesinos y terroristas salvadoreños, será que vuelven, cebados por el posible magnicidio de Chávez, a tratar de asesinar al Presidente Maduro, tal y como las bestias que han probado carne humana y buscan a la presa humana más gordita y entrada en carnes para saciarse. A este respecto este servidor escribió un artículo, titulado: “Hay que Enmendar Nuestra Constitución Ya y Evitar Muertes Innecesarias”, y que fue publicado en Aporrea y Ensartaos en fecha 10/03/13 (los invito a que lo lean). Allí se decía que mientras no se enmiende el Artículo 233 Constitucional en sus párrafos segundo y tercero, los presidentes nuestros iban a correr la misma suerte que Chávez; este Artículo en su segundo párrafo, contempla, que si la falta absoluta del Presidente se produce antes de tomar posesión, se procede, en el lapso de treinta días consecutivos a elegir nuevo Presidente mediante elecciones directas y secretas. Y en el tercer párrafo se establece que si la muerte del Presidente ocurre durante los primeros cuatro años del período, se procederá a nuevas elecciones presidenciales en igual forma que para el caso anterior (ut supra). Este artículo hay que enmendarlo de inmediato si queremos preservar la vida del Presidente Maduro y de cualquiera que le suceda. Por qué digo esto, muy sencillo, porque si Maduro gana las próximas elecciones del 14-A, como en efecto así va a suceder y, lo llegasen a matar, en cualquier momento después de haber sido electo y antes de los cuatro primeros años del período, entonces, se procederá a nuevas elecciones presidenciales, lo que podría llegar a permitir que la oposición apátrida coloque un nuevo candidato presidencial que pudiera ganar dichas elecciones; pero de no suceder así entonces se repetiría el ciclo hasta que lo logren. En los países democráticos del mundo, cuando muere un Presidente, en funciones, lo sucede el Vicepresidente sin necesidad de nuevas elecciones, ya que el partido político que postuló al extinto presidente tiene el legítimo derecho de que su sustituto lo reemplace. En los regímenes parlamentarios, sólo en uso en algunos países europeos, el presidente es una figura decorativa, el peso del gobierno lo lleva el Primer Ministro, y si este muere en funciones el Presidente designa a algún parlamentario para que forme nuevo gobierno, si necesidad de hacer nuevas elecciones.

Por esas mismas razones el imperio, que conoce de esta debilidad de nuestra Constitución, sabe que matando al Presidente electo, antes de que se venzan los cuatro primeros años del período, tiene la posibilidad cierta de que su candidato, que no es otro que el candidato de la oposición, llegue a ganar las elecciones presidenciales. Y, por eso mismo la vida de nuestro Presidente Maduro corre peligro real de ser asesinado tan pronto sea elegido, y el candidato nuestro que lo suceda correría la misma suerte. Por eso es indispensable cortar la sucesión de estos eventos, con tan sólo enmendar el Artículo 233 ibidem. Hago un llamado a nuestra Asamblea para que inicie, de inmediato, el procedimiento pautado en nuestra Constitución para la enmienda constitucional. Con esto, vamos a evitar que muertes de valiosos venezolanos tengan lugar, por un error en nuestra Constitución; amén de que esto puede llevarnos a una guerra civil de desgarradoras e impredecibles consecuencias. Menos mal que en este momento ya estamos en posesión del sistema de defensa aérea S-300, que tiene una altura efectiva para destruir blancos aéreos agresivos hasta los 30.000 metros; sin embargo, hay que asegurarse de tener suficientes misiles para cada tubo lanzador y que lo sepa el imperio, que hizo lo imposible para que Irán no lo tuviese, porque le tienen miedo a su eficacia; con el Pechora, sistema de mediana y baja altura y este S-300 de gran altura, podemos estar seguros de que el imperio no nos va a ablandar con bombardeos aéreos. Pero faltan dos cosas para que podamos dormir tranquilos: la primera, la dotación de misiles superficie-superficie y superficie aire para nuestros buques de guerra; así como la compra de los nueve submarinos modernos que estaban pautados para ser adquiridos a Rusia, igualmente se impone la compra del sistema de aviación de combate Sukhoi 35-S, para poder retaliar cualquier ataque a nuestras instalaciones; y, en segundo lugar, la organización, preparación y dotación para la población civil, que tiene y debe involucrarse en nuestra defensa, tal y como lo contempla nuestra Constitución y la Ley Orgánica de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, y, así poder darle cumplimiento al concepto de defensa integral del pueblo en armas para su defensa. Propongo que nos pongamos a trabajar cuanto antes, ya que el imperio está mostrando mucha impaciencia para lograr su objetivo final (teleológico) en Venezuela, que no es otro que ponerle la mano a nuestro petróleo. Ellos pensaron que con Capriles en el poder éste les iba a entregar PDVSA, pero ya saben que su candidato no va para el baile y estos los obligaría a pasar al plan “B”, que contempla el uso de la fuerza; así que ojo palado de aquí en adelante. Por ello propongo crear un organismo por cada uno de los 23 Estados más el Distrito Capital, que proceda a organizar las unidades del pueblo en armas, que bien podrían llamarse Unidades de Reserva Integral. Igualmente en cada Municipio de cada Estado se deben agrupar unidades de este tipo; las Comunas deben jugar un papel importante en la escogencia del personal, que originalmente deben ser seleccionados de los inscritos en el PSUV en edad para formar, eficientemente, estas unidades.

Independencia y Patria Socialista.

(*) Coronel en retiro de la Aviación Militar Bolivariana y Abogado del pueblo.


brauliomartinez@cantv.net



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Braulio Martínez Zerpa

Coronel en retiro de la Aviación Militar Bolivariana y abogado del pueblo. Independencia y Patria Socialista.

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