El Cáncer por un lado, los oncólogos por el otro y los pacientes a la deriva

En las dos publicaciones anteriores, el cáncer visto desde otra perspectiva y la metástasis y la agresividad del cáncer visto desde otra perspectiva hemos tenido la oportunidad de conocer a groso modo cómo es el mecanismo de estos procesos, dado que el ensayo y artículo conducen a concluir que no sólo el cáncer es un trastorno metabólico crónico a nivel celular, sino que el verdadero origen obedece a un trastorno orgánico funcional apuntalado hacia el sistema base reguladora o sistema buffer. Por ello se hace necesario buscar el origen de los síntomas paroxísticos(tumores) en las condiciones referidas y no en otras cusas.

No exista absolutamente nada en contra de la oncología como rama de la medicina, y bien vale la pena la crítica constructiva y el pensamiento crítico para afrontar una dolencia que por años ha padecido la humanidad sin solución real al asunto. Por el contrario, con todo respeto se admira la labor de quienes luchan por desterrar este mal que tanto agobia no sólo a quienes lo padecen, también a sus allegados.

Históricamente se ha galardonado con premios nobeles a quienes han estudiado la "causa primaria" de esta afectación, sin embargo; en el trascurso de los noventa años de otorgamiento no ha existido una solución hasta el presente, lo cual nos induce a concluir que se trata de un error o de una equivocación de quien así lo manifestó, y todavía el problema se agrava cuando se toma como referente un premio nobel y no se discierne sobre la epistemología relacionada con el tema.

Nos llevaría a indagar sobre el auténtico mecanismo por el cual se produce el cáncer y no confundir uno de los tantos síntomas(tumor) con el cáncer mismo.

A pesar de ser un trastorno metabólico crónico cuyo síntoma más paroxístico se identifica con la formación de tumores, esta lucha por destruir a los tumores está conduciendo a los pacientes a un laberinto sin salida debido a que la lucha persiste en destruir, extirpar o atacar al síntoma(tumor) y no a las causas que lo producen, corriéndose el riesgo de las "recidivas" y deterioro de la calidad de vida de los afectados.

En nuestro ensayo y articulo de la referencia, publicados a través de este mismo medio, se hace alusión a las dos causas por las cuales se producen los tumores, identificándolos como metabólicos debido a una inflamación causada por la falta de nutrientes a la célula o debido a la falta de enzimas reguladoras de los procesos energéticos por las condiciones fisicoquímicas que rodean al entorno celular, cuya responsabilidad recae en sistema buffer o sistema tampón que es el encargado de mantener las condiciones estables de los líquidos extracelulares.

El cáncer se cura con cambios en protocolos y revisión de toda la literatura científica impartida en los programas de medicina y salud, para aplicar los procedimientos adecuados a los pacientes.

La ciencia debería de entrar a ventilar este asunto con suma seriedad y cuidado, ya que los dos órganos responsables de mantener el sistema base reguladora o sistema tampón o buffer son los riñones, ello implica que la responsabilidad de manejar el cáncer (acidez en los líquidos extracelulares o la alcalinidad en los mencionados) corresponde por ética a los nefrólogos, que son los encargados de velar por la atención y el cuidado de estas afectaciones .Es decir, investigar por qué o las causas por las cuales la célula no le están llegando nutrientes o no le llegan las enzimas catalizadoras para regular los procesos energéticos, lo cual permite el desarrollo de tumores, esto como uno de los tantos síntomas de dicha afectación.

Según nuestro estudio y análisis se logró determinar que los afectados por "cáncer" a pesar de haber sido dados de alta, aún seguían conservando sus indicadores base como son la temperatura y alcalinidad por debajo de los estándares normales, es decir; temperaturas por debajo de 36 grados centígrados y líquidos extracelulares por debajo de 7,0, indicadores que no son satisfactorios para reportar un éxito en los procedimientos aplicados.

Por ello se insiste que, debido a las características reportadas en afectados, considerados las condiciones referidas en el ensayo y artículo publicados; para los resultados de potencial de hidrógeno de más o menos 10% de variación ya ocasiona daños en las células, tejidos u órganos y si tenemos en cuenta los casos para "leucemias" que son producidos por alcalinidad en los líquidos extracelulares, los oncólogos más bien deberían de preguntarle a los nefrólogos por qué los riñones no suministran la materia prima(EPO) para la elaboración de los glóbulos rojos a la médula ósea.

Por consiguiente, deberíamos de diferenciar entre lo que es un cáncer (acidez en los líquidos extracelulares), las condiciones de dichos valores y las condiciones para los cuales se presentan tumores malignos, para comprender que el tumor es un síntoma y no la enfermedad en sí. Mientras que para las leucemias sucede todo lo contrario dado que no hay formación de tumores y se origina por alcalemia en los líquidos extracelulares del cuerpo humano.

Al igual que se galardonó hace noventa años a una persona por supuestamente haber encontrado la causa primaria originada del cáncer y trascurrido todo ese tiempo hasta la fecha no haya una solución, nos indica un desacierto no sólo en su trabajo, sino en el otorgamiento de dicho galardón.

Ha sucedido lo mismo para la leucemia (caso contrario al denominado cáncer), circunstancias mediante la cuales se galardonó a otros profesionales (1988) de la salud por haber encontrado la solución para el manejo de la leucemia, sin embargo; con el trascurrir del tiempo tampoco hay solución aparente al asunto.

La solución aparente llevar al paciente a estado inmunológico cero para prometerle un "trasplante de médula" ósea. ¿Lo que nos deja un interrogante de cómo se va hacer un trasplante de médula ósea sin garantizar la materia prima para el suministro y producción de glóbulos rojos por parte de los riñones a través de la Eritropoyetina?

Deja en tela de juicio los procedimientos tradicionales para tratar las condiciones del medio interno con las trágicas y dramáticas moléculas químicas (quimioterapias) y los procedimientos radiactivos para el manejo de estas condiciones, lo cual nos induce a concluir el desacierto histórico de la academia para manejar estas dos condiciones.

Así que queda en manos de los nefrólogos la solución a restablecer el equilibrio del sistema tampón, sistema base reguladora o sistema buffer. Para solucionar las afectaciones de cáncer y leucemias.

Los oncólogos llegan al límite de su incompetencia con pacientes afectados por "metástasis "al cual tratan sólo con paliativos y manifestándoles que ya no hay nada que hacer y que sus familiares se preparen para el desenlace "fatal".

Según lo expuesto en nuestro ensayo, dichos pacientes tienen temperaturas de 35 grados y sus potenciales de hidrogeno en líquidos extracelulares de 5,9 hacia abajo, por ello el asunto debe entrar a resolverlo el nefrólogo para restablecer el equilibro acido-base (sistema buffer) y no dejar esto irresponsablemente en manos de los oncólogos. Lo mismo que para las leucemias.

Se espera que la UNESCO, la ONU, la OMS y la OPS a través de sus conductos regulares le pongan todo el esmero e interés a un asunto de suma gravedad, para que se encauce a través del mundo académico la solución acertada y definitiva a un problema que se maneja con varias aristas sin ninguna objetividad.

Notas:

Se sugiere volver a consultar el link sobre el ensayo y artículos mencionados.

https://www.aporrea.org/tecno/a347174.html

https://www.aporrea.org/tecno/a347570.html


 



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José de Jesús Tejada Maury

Investigador científico y escritor

 jotema044@gmail.com

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