El 2009 se despide con cifras alarmantes de campesinos y trabajadores muertos en manos de sicarios.

José Pimentel: otra víctima del sicariato en Venezuela

Que nadie olvide este nombre: José Pimentel. Padre, hermano, campesino, y compañero de lucha del Frente Unido Campesino de San Carlos y del Movimiento Campesino Jirajara. Este compañero sufrió en el 2009, dos atentados contra su vida a través del típico modus operandi del sicario: moto, lugar publico… balas directamente a la cabeza.

Por alguna fortaleza extraña o por la misma energía de su convicción y férrea reivindicación de la vida, a pesar de que ya 4 balas se han alojado en su humanidad, José Pimentel sigue luchando para quedarse a seguir luchando. En estos momentos se encuentra en un estado de salud incierto luego de que el 11 de septiembre a las 12 del mediodía recibiera dos tiros, uno de los cuales se alojo en su cabeza, generando perdida de masa encefálica.

Este es el segundo atentado contra este dirigente campesino, arduo trabajador en la consecución de la unidad campesina, estorbo para los latifundistas y propietarios extranjeros que a costa de la vida de los campesinos siguen acumulando tierras y riquezas. El primer atentado sucedió el 4 de marzo, en el cual también recibió dos balas, una en el brazo y otra en el pecho. Desde aquel día no se detuvieron las amenazas, amedrentamientos contra el, su familia y sus compañeros más cercanos en la actividad política.

Y aunque nos detengamos a observar este caso, especialmente porque tuve la oportunidad de conocerlo y compartir sus experiencias y su mensaje de resistencia y de lucha por la vida (en una actividad en el auditorio Naranja de Faces en la UCV contra el Sicariato ya varios meses atrás) no podemos dejar de recordar a los cientos de campesinos y decenas de trabajadores asesinados en el año que se nos va. Tal vez no podremos recordar todos los nombres, tal vez solo aparezcan como un numero mas del típico “ajustes de cuentas” del fin de semana… pero siguen, silenciosos y anónimos retumbando como un grito que clama justicia en los oídos de todos los que nos detenemos a escuchar. Este atentado, así como los 219 campesinos sicariados, continua impune bajo la sombra del soborno y la ineficiencia de los organismos correspondientes.

Es por eso que hoy más que nunca este hecho nos convoca a la reflexión y sobre todo a la acción contra los asesinos del pueblo. Nos invita a comprender que la lucha entre ricos y pobres es una realidad, y que esta lucha avanza en el terreno físico a medida que los poseedores ven sus riquezas amenazadas por la movilización y organización de los que nada tienen.

No miremos complacientes, no nos quedemos inmóviles al borde del camino, no dejemos caer nuestros parpados pesados como juicios, no nos llenemos de calma, no reservemos del mundo solo un lugar tranquilo y sobre todo… no queramos la vida con desgana. Vamos a aferrarnos a la vida y a defenderla, a luchar contra la injusticia donde sea que se encuentre y a recordar con la fraternidad con la que se recuerda a un amigo que se conoce de toda la vida a José Pimentel y a nuestros 219 compañeros campesinos y apuebloalzao aporrea.org tantos otros amigos y hermanos cuya sangre es arcilla para la construcción de un mundo mejor.



Andrea Pacheco, Militante del PSUV, Corriente Marea Socialista


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Andrea Miluska Pacheco Huarcaya

Activista de la Plataforma contra el Arco Minero del Orinoco. Directora del Centro de Estudios de la Realidad Latinoamericana. Militante feminista.

 milux28@gmail.com      @AndreaPachecoH

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