Respuesta ética para aquellos cuyo tiempo de acción está limitado a mantenerse en el poder

El área de interés histórico de Cumaná gobernada con muy poca orientación teórica, estética y técnica

La pérdida de la continuidad ambiental borra la memoria del lugar y el aislamiento teórico desprecia la historia local.

El área de interés histórico de Cumaná, ha sufrido operaciones de intervención ligada al hecho de formar una imagen de falsa modernidad por parte del poder político. Se consolidó la falsa necesidad de que hay que modernizar la ciudad central, inyectarle cierta dosis de "arquitectura casuística", la aplicación de esta dosis le correspondió a los alrededores de la iglesia Santa Inés.

Podría decirse que este sector sufrió alteraciones que desfavorecieron casi exclusivamente a la accesibilidad y la circulación del flujo vehicular, llevando a la fragmentación violenta de la apretada trama existente que perdió la coherencia física que conservaba y el alto índice de interrelaciones y vida urbana.

La realidad ha sido muy distinta a la formulación ideológica, cuya unidad solamente se pudo percibir en lo que respecta a las modificaciones operadas en la trama vehicular por la necesidad de resolver el cuantioso flujo de autos que coincidían en el área de interés histórico de Cumaná.

Es interesante observar como la ciudad neocolonial recurre a sus centros tradicionales para manifestar su agradecimiento a la ciudad, la remoza y maquilla continuamente para justificar asi el control urbano total, a tal efecto, se propone la arquitectura "denotativa", desaprovechando la capacidad de modificación de los mismos usuarios, no implicando a los habitantes del lugar en actividades de revitalización y cambio de uso a una escala apropiada muy distinta al espacio plaza que más bien tendió al monumentalismo.

Esta operación de destrucción del espacio vital de Cumaná es discutible porque entendemos, hasta cierto punto, la necesidad de la intervención, pero no entendemos los procesos ejecutados y sobre todo la ausencia de un análisis verdaderamente arquitectónico que permitiera el efectivo reemplazo histórico de imágenes urbanas: los tractores se encargaron de limpiar de historia de este fragmento, dirigido con muy poca orientación teórica, abriéndose paso sobre la memoria física de la ciudad.

Esta visión teórica deja una cicatriz profunda en el tejido urbano compacto del área de interés histórico de Cumaná; la pérdida de la continuidad ambiental borra la memoria del lugar y el aislamiento teórico desprecia la historia local. Esta nueva herida, animada la poca modestia de las típicas intervenciones monumentales funcionalista, intenta un proyecto que ordenaría la abigarrada ciudad colonial y a partir de muy pocos gestos arquitectónicos se encontró sin desearlo con elementos adversos: el contexto histórico.

Este solo elemento puede considerase clave para entender el fracaso de las posiciones teóricas-estética sugeridas por Venturi y como consecuencia de estos olvidos se perdió la escala y el ambiente humano dentro del contexto urbano que apenas podía mostrar algún patrón o tipo a identificar. El urbanismo de enfoque morfológico, con su moda de intervenciones puntuales y escenográficas sin visión de sostenibilidad en el tiempo, no logró superar la crisis formal, ambiental y social que ahí se había generado; pareciera ser un fenómeno local en el empeño sistemático, por parte de los actores con poder para intervenir y transformar físicamente la ciudad, en borrar toda memoria histórica.

Es difícil no caer en los infinitos caminos de las respuestas parciales e inmediatas, necesarias para aquellos cuyo tiempo de acción está limitado a mantenerse en el poder. Para los gerentes de la ciudad no importa si la obra es efímera o eterna, ajustada a la realidad o descabellada, acorde con la estética conocida o por identificar, sus problemas se limitan a dar una imagen para la supervivencia en la dirección de la ciudad o región.

El problema no pareciera estético, técnico y ético, sino uno donde se rompe cualquier continuidad histórica, ni pensar que se construye con coherencia en nuestro contexto, impidiendo valores que conserven la memoria urbana: se desperdició suelo urbano, se jugó a construir un pasado en el presente, se permitió construcciones falsas y se propuso destruir edificios reales. En definitiva, una cajada con innumerables mojones de concreto.

¡Que se abran cien flores y florezcan cien escuelas de pensamiento… ¡

 

 



Esta nota ha sido leída aproximadamente 387 veces.



Servando Marín Lista

Arquitecto- Es autor del libro "Desde la Comunidad": la arquitectura de multitudes (junio, 2010) dirigido a la formulación de propuestas de planificación del desarrollo estratégico para captar el objetivo esencial y específico de clarificar el compromiso y la responsabilidad de la explosión del Poder Popular con la problemática total de la ciudad, mediante todas las escalas de sus propias acciones para marchar rumbo al nuevo sistema de Ciudades Comunales, los Distritos Motores de Desarrollo y los Territorios Federales. Y autor, también, del libro "La Ciudad Comunal, la lucha de clases por el espacio" (nov, 2013) donde plantea una interpretación de los fenómenos urbanos, que constituye una herramienta sobre lo que ?desde afuera? de la estructura urbana, el poder económico y el poder político, conforman la lucha de clases por el espacio y avanza en el señalamiento de la necesaria ruptura con los valores, instituciones, relaciones de poder y las raíces más profundas de la sociedad capitalista.

 tetralectica77@gmail.com      @chevan2

Visite el perfil de Servando Marín Lista para ver el listado de todos sus artículos en Aporrea.


Noticias Recientes:



US mp N GA Y ab = '0' /regionales/a280021.htmlCd0NV CAC = Y co = US p hace 3 = NO