La cachiporra del candidato Don Manuelito Rosado y “el aparato de aguardiente”

Cada vez que veo a “Don Manuelito mentar una de sus burradas filosóficas me viene a la memoria el “Retablillo de Don Cristóbal”. Obra de títeres que expresa la gracia del guiñol o teatro de la cachiporra como lo llamaba el gran poeta de granada, Federico García Lorca. Me trae por los pelos de mi cabeza, este escrito con la velocidad de la memoria y los recuerdos cuando representaba una obra del poeta español en el Teatro en la Universidad de Los Andes (TULA). Allí aprendí que cuando Doña rosita era soltera, se la pasaba de brazo en brazo y de beso en beso y aunque se casó con Don Cristóbal siguió montándole los cuernos a su flamante esposo con el poeta presentador. Don Manuelito el Rosado, perdón, Don Cristóbal, personaje déspota, gruñón, retrechero, hábil bribón y pendenciero, andaba para arriba y para abajo con el aparato del aguardiente, amenazando a todo el mundo con cachiporrearlo. ¡Y eso ¿para qué sirve? Preguntaba la gente… y Don Manuelito – perdón otra vez – Don Cristóbal respondía rápidamente…. ¡Pa ponerte el culito caliente!... Todo eso se terminó cuando decidió presentarse como Alcalde del Pueblo de Piripinpin Maracuchano de los Altos y como tampoco lo logró, se postuló para Presidente de la Junta Parroquial. Vencido nuevamente por el poeta terminó por ser el rey de la longaniza y presidente del Club de los cazadores de gatos maulladores. Manuelito el filosofito del Zulia, se va, se va, se va. Es como Don Cristóbal, se la pasa cachiporreando y amenazando a todo el mundo si no se hace su voluntad. Pero como no hay hambre que dure cien años ni barriga que la resista; pronto se le terminará la manguangua, y no le meterá más las manos a los cobres del erario público zuliano. Pero este “cachiporrón” tiene más vidas que un gato y pretende nada más que lanzarse a la Alcaldía de Maracaibo. ¡Qué molleja primo, agalludo el andinito merideño!... exclaman los marabinos cuando lo ven pasar en su 4X4. De gobernador le dio por presentarse para Presidente y el que te conté le propinó una revolcada de padre y señor mío. Se quedó enconchado en la tierra marabina y se dedicó a joderle la paciencia al gobierno revolucionario y bolivariano, tanto embromó que procuró imitar los programas sociales del comandante, o sea, las misiones a pequeña escala, sin atender ni pararle bola a la etnia de los wayú y a los guajiros. Ahora haciendo “justicia” se lanza a la alcaldía de Maracaibo para seguir fregando la paciencia de los maracuchos y del próximo gobernador del estado que ojala sea bolivariano, socialista y revolucionario (Pónganse de acuerdo, mollejudos). Manuelito, me ofrezco para ser tu director de campaña (no me pongas a cuidarme a López Sisco, se le puede ir un tiro, ese tipo es muy mañoso), para derrotar a esos mechudos “cabezones” o tomadores de “Martinis”; la cual te prometo que será muy original (entiéndeme, me refiero a la campaña), eso si, te prometo que será abundante en ideas de las que adoleces. Lo primero es obligarte a hacer un libro sobre tu pensamiento filosófico, el cual será un palo editorial o un bestseller como lo dices en tu gringo chapuceado, como a ti te gusta practicarlo en tus momentos de reflexionar (Y tú, ¿piensas?).Lo segundo es hacerte un Chalequito para que te pongas veinte duritos y en el ojalito 20 centavitos, y en el ojito del culito cien dolaritos*. Te prometo que te quitaré toda esa paja que dicen los maracuchos sobre esa vaina de ser un grandeligas para ser un doble A: No te preocupes, lograremos hacerla olvidar. Tendrás que cambiarle el nombre a tu mujer por el de Doña Rosita (que me dispense la doña). Así te comerás un quesito como un culito, y dos naranjitas como dos téticas*. Eso si, te quitamos el Manuel y te colocamos el de “Don Manuelito” que te queda muy bien. Si pierdes, te prometo postularte para concejal y si de nuevo sales derrotado, te juro que te apoyaré para la junta comunal del Saladillo (Que me absuelvan los saladilleros). Lo único que te pido son dos cositas: la primera que cumplas tu promesa de colocarle aire acondicionado a todo Maracaibo y la segunda que escondas la carterita que te quema el gañote y te pone el rabito caliente. Para que te vayas acostumbrando a mis ideas propagandísticas te envío la vida y obra de títeres de Lorca (El Retablillo de Don Cristóbal, personaje que se parece tanto a ti). Don Manuelito, no seas bruto, no embrolles las vainas, estoy hablando de LORCA, no de ORCA “la BALLENA ASESINA”, mi querido filósofo.

*Lenguaje Garcialorquiano


Antojofel@hotmail.com


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Antonio Fernández Lunardi


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