Hablando claro

Pescozones, patadas y kung fu

Si alguien tenía pequeñas dudas de dónde venía la violencia o quienes han sido capaces de propagar el terror ahí tienen la mejor prueba. Si alguien estaba dudando de dónde y quienes son capaces de cometer fraudes ahí tienen las pruebas. Quedaban pocos, pero los que aún estaban hasta perdiendo la vergüenza creyendo que los violentos y terroristas estaban del lado del chavismo, ya están convencidos de que los chavistas no son.

¿Quiénes fueron los grandes perdedores en esta pelea de muchachos contra un viejo? Los violentos no vieron luz. Los terroristas andan con las manos en la cabeza. Voluntad Popular de vainita ganó en un estado, y qué casualidad, uno de los estados donde la violencia y el terrorismo hicieron estragos. Primero Justicia se alzó con seis candidaturas. Pero el zorro viejo, Henry Ramos Allup se los metió con vaselinita y los barrió.

En verdad no se sabe cuántos votaron, si 100, 200 ó 300 mil personas, no más. Y gracias a Dios que fue así, porque de lo contrario la matazón hubiese sido horrorosa. Eso fue coñazo limpio, patadas y kung fu por todas partes. En el Zulia fue la prueba de lo que son capaces. Llevaban guindando por el pescuezo a un cristiano que casi lo ahorcan. Allí voló silleta, mesas, cabillas, garrotes, muletas, sillas de rueda; ahí corrió todo el mundo.

En Aragua los violentos de siempre denunciaron fraude. Perdieron con otro violento que ya es cadáver político. No les da pena. Ismael García no le gana unas elecciones a nadie. Ya verán los resultados en octubre. VP y PJ amenazan con retirar el apoyo a este esqueleto. En Anzoátegui le cayeron en cayapa a un trabajador jubilado de la Gobernación, eso un día después del “acto electoral”. Coñazo, patada y kung fu fue lo que llevó Pedro Luis Rodríguez, los ojos moraos, la carátula hinchada. Las sillas volaban así como voló la silla que le puso el ojo morao a Borges en la Asamblea Nacional.

Ahora nadie tiene la culpa, nadie fue, todos estaban comprando querosén. En Anzoátegui culparon al papa, no a Francisco, sino a un tal Antonio Cedeño, del partido Mi Papa, de haber sido el que organizó el zafarrancho en la Casa Sindical. Les falta una ñinguita para decir que fueron los chavistas los que cayapearon a opositores en su fiesta de pocos invitados.

Cómo sería el descalabro de los guarimberos que en Monagas les ganó un cadáver de AD inscrito por Copei; en Bolívar les ganó un difunto con un partido que ya no existe. Eso por un ejemplo de cómo se fue al barranco una organización de jóvenes que pudieron haber aprovechado sus mejores tiempos que acaban de pasar. Pero no, ellos se fueron por la violencia, el terrorismo, el secuestro de ciudades, quema de gente viva, crímenes, matazones, quema de hospitales, CDI, preescolares, carros con gente adentro, carajitos encapuchaos, en fin, políticamente tienen los días contados. Y no se les olvide esto, muchos de esos violentos van a parar a la chirola.

Sin pena ni gloria. Ni los medios les dio importancia. Pocos publicaron las trifulcas. Claro, no les interesa. Los medios forman parte de los partidos políticos. En verdad no quemaron gente viva, pero sí quemaron rapidito los cuadernos de votación para que nadie viera que ahí no había nada, que era difícil dar números de votantes porque nadie les iba a creer. Si llegaron a 300 mil van que chuta.

Lo que sí está requetecomprobado es que por ahí es que andan los violentos agazapados. Mientras aquí llevaban coñazo, patá y kung fu, Julio Borges andaba por el mundo pidiendo sanciones contra su propio país. Con razón salieron con las tablas en la cabeza.


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Pedro Alfonzo Rojas

Antiaco, columnista, premio regional de periodismo de opinión 2016, telegrafista, tipista, montador, diagramador, coordinador, gerente de producción, editor de noticias TV; y sobreviviente de las violaciones de derechos humanos y laborales en gobierno de AD.

 pedrorojas56@hotmail.eso

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