Vanessa Davies defiende a Chataing pero aceptó censura a revolucionarios

Es una noble y valiente tarea, plantear la coexistencia pacífica entre todos los venezolanos y superar la polarización que fomenta absurdo odio político entre los hijos de una misma patria. Fácil es fanatizarse a conveniencia, adherirse al discurso común, hablar para desunir. 
 
Despolarizar el país resulta todavía más admirable cuando se defiende el derecho de los adversarios ideológicos, cuando abogamos por su dignidad, libertad de expresión, la tolerancia y el respeto a la diversidad. Nosotros lo venimos haciendo comunicacional mente desde hace años y por iniciativa propia, sin ser asalariados del gobierno ni de la oposición. Hablamos como profesor universitario y Abogado Constitucionalista que ejerce por cuenta propia. He estado en VTV y en Globovisión, en la TV de Cuba y en CNN, en todas partes planteo el cese del odio, el uso del diálogo y la necesidad de tolerar diferencias para evitar la guerra civil, eso no desdice mi profunda formación revolucionaria. 
 
Sin embargo, en otros casos, no parece una defensa de ideales democráticos sino un acto oportunista cuando se permite, tolera, facilita o acepta que se aplique censura, discriminación o exclusión injustificada a cualquier venezolano y más insólito aun si es contra los camaradas adscritos al mismo proceso de inclusión social, que nosotros llamamos afectuosamente Revolución Bolivariana pero que Opositores burlistas como Luis Chataing descalifican de cien maneras que ofenden al pueblo chavista. 
 
Jesús Silva estuvo entre los fundadores del Correo del Orinoco, el periódico que desde su inicio es dirigido por la respetable periodista Vanessa Davies. Silva, como colaborador ad honorem estuvo en la sección de opinión al frente de la columna sabatina "Óptica Marxista". Desde allí se planteaba con originalidad ideológica una visión crítica y científica de la política que nos caracteriza como estudiosos del marxismo y militantes de izquierda de toda la vida. 
 
Pero en 2011, la directora de opinión en ese medio escrito, Zaida Rauseo, decidió excluir a Silva del grupo de colaboradores. No sin antes llamarle por teléfono y reclamarle que había recibido una queja de parte de Raquel Castro, integrante del grupo de víctimas y familiares de los presos políticos de la Cuarta República (Abeconsol). Castro, respetable adulta mayor vinculada a un ex guerrillero manifestó que había que sacarme del Correo del Orinoco por publicar un artículo donde Silva decía que trabajaba en la comisión que redactaba la Ley contra el olvido en la Asamblea Nacional. Dijo Castro que Silva se daba publicidad y excluía a otros abogados. Pero Castro mintió, porque Silva junto al guerrillero Paúl del Río (Máximo Canales) si participaba en la mencionada comisión y fue designado como colaborador por el entonces presidente de la Asamblea Nacional Fernando Soto Rojas. Silva tenía y tiene suficientes credenciales políticas y profesionales para opinar libremente en esa comisión, como hijo de un guerrillero comunista preso y torturado llamado Jesús Silva Alfonso, al igual que como abogado constitucionalista y penalista, y ex dirigente nacional de la jcv. Es decir, no merecía Silva que por dar recomendaciones incómodas sobre marxismo y Derecho Penal se le aplicara una cobarde retaliación de la señora Castro quien se usaba de ser vecina de Vanessa Davies. 
 
Resumiendo la anécdota, comentamos que a partir de ese día y hasta hoy, Silva fue excluido de ese diario revolucionario. Quien suscribe, expuso por diversas vías este caso a la licenciada Davies, quién llegó a conocer la situación, pues aunque jamás me concedió la solicitada audiencia, amistades comunes le hicieron referencia de la injusticia cometida, entre tales la digna periodista revolucionaría Zelanda Hernández y Pura Soto Rojas. 
 
Luego del atropello, el excluido se retiró de la comisión legislativa visto que en ella había influencia de individualidades oportunistas y sin ética revolucionaria, dispuestas a mentir contra militantes del socialismo con tal de sacarlos del camino y ellos ascender a anhelados cargos burocráticos que nosotros no andamos buscando. 
 
Tristemente Davies por acción u omisión, contribuyó a que en el Correo del Orinoco se violentara la libertad de expresión, permitió que se aplicará la censura, el veto, la exclusión cómo forma de retaliación política en un medio de comunicación que es de todos los venezolanos. 
 
Seguramente este caso no acapara la atención de televidentes, radioescuchas y lectores, no genera dividendos políticos ni fama, pero se trata de la violación del Derecho Constitucional, y ello tiene el mismo valor en cada venezolano. 
 
Como chavistas sin palanca de aristocracia políticas o económicas,  decimos que antes y después: De mejores partes nos han botado. Ya ni tiene de donde sacarnos y eso nos fortalece y legítima. Frente a traiciones y exclusiones, estamos preparados para ello siga ocurriendo porque sabemos que en las "alturas de revolución": No están todos los que son, ni son todos los que están. La derecha endógena existe y tiene sus encubridores. Esa derecha yo no la niego, yo la asumo y la enfrento. 
 
Pero no todo es malo, días después, caminando por una calle de La Candelaria se me apareció sorpresivamente y sin yo buscarlo, al estilo de un santo negro o José Gregorio Hernández, el entonces jefe de otro buen periódico revolucionario, quien generosamente y sin discriminación sí me dio la oportunidad de seguir escribiendo en prensa sobre política (mi pasión desde la infancia) como lo vengo haciendo en diversos medios por casi diez años ininterrumpidos. Ese ciudadano justo fue Ernesto Villegas. 
 
Finalmente, ahora y en esta hora en que Davies, ya como ex presentadora de VTV parece ingresar a nuestro entorno popular de opinadores censurados, encerrados, discriminados y excluidos, que impactante y convincente habría sido que en sus tantos años de horario televisivo estelar e integrante de la alta dirección nacional del PSUV, Davies hubiera salido a la palestra pública a defender a chavistas y antichavistas como tan apostólicamente lo hace con Chataing en estos días recientes de su resurrección mediática y aparente alianza comunicacional. Dice Davies que con Maduro los chavistas tenemos dudas, a Maduro lo puso Chávez y el pueblo, de eso nosotros no tenemos duda, no conozco las dudas de la respetable señora Vanesa Davies.


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Jesús Silva R.

Doctor en Derecho Constitucional. Abogado penalista. Escritor marxista. Profesor de estudios políticos e internacionales en UCV. http://jesusmanuelsilva.blogspot.com

 jesussilva2001@gmail.com      @Jesus_Silva_R

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