Aporrea 3.0: El retroceso de la mejor herramienta crítica de la revolución bolivariana

Dirigimos hace varios días una breve nota que criticaba los cambios introducidos en Aporrea y al insistir/reclamar por la demora en su publicación recibimos una cordial respuesta que justificaba no haberla publicado porque varias de las críticas planteadas perderían validez ante la inminente corrección de las fallas que nosotros y otros lectores/apoyadores de aporrea habíamos formulado.

En medio de eso hasta un debate para discutir los cambios operados en la página fue realizado en el Centro Internacional Miranda y sin embargo la situación de lo que consideramos un retroceso en la mejor herramienta crítica de la revolución bolivariana se mantiene inalterada.

Garantizada como siempre ha estado la publicación de nuestras opiniones en Aporrea, las exponemos aquí para que con la brevedad acostumbrada estas puedan ser publicadas y debatidas por los lectores y lectoras de Aporrea.

Desde hace varios años venimos abriendo casi que diariamente las páginas www.rebelion.org y www.aporrea.org y en algunas ocasiones otras como www.sinpermiso.info  y www.vientosur.info  
Rebelion.org, teniendo una perspectiva informativa crítica, plural y global era y sigue siendo una página sobria, ordenada y "accesible" en el sentido de que a primera vista y con el uso de apenas dos páginas del monitor de la computadora el lector tiene un panorama claro y rápido de su contenido.

Aporrea.org con un poco menos de claridad venía manteniendo cierta sobriedad y orden con sus cuerpos principales de noticias recientes y de artículos de opinión visualizables a primera vista en un espacio un poco mayor que el de rebelion.org, donde el lector tenía que recorrer apenas dos o tres páginas en su monitor para enterarse del contenido informativo del día. Su parte más floja estaba al principio donde se superponían prioridades o destaques que luchaban entre sí a ver quien llamaba más la atención del lector. Desde “Encontrarte”, pasando por homenajes y otras notas, esta superposición venía aumentando saturando la página y al lector. Mientras tanto rebelión.org y las otras páginas que mencionamos venían incorporando cuerpos o secciones pero se mantenían sobrias, sencillas y claras, algo fundamental en la comunicación política comprometida, sobre todo en estos tiempos de vértigo y bombardeo mediático. 
 
¿Que hizo aporrea con su nueva versión 3.0?

Tomo toda la confusión visual que venía concentrando al comienzo de la página en su formato anterior y la trasladó a toda la página en su nuevo formato. Lo hizo además sin comunicárselo previamente a sus lectores los cuales ciertamente con sugerencias y críticas previas habrían evitado este retroceso que lamentablemente parece incurrir en las mismas fallas de improvisación que atraviesan al proceso bolivariano. Y lo más negativo: Se introducen estos cambios justo ahora en plena efervescencia política y comunicativa de cara al crucial y trascendente 7 de octubre.

¿El motivo?

Según nos explicaron textualmente los compañeros de Aporrea:

“La nueva Aporrea fue estrenada de forma apurada dada la coyuntura política actual y dado el hecho de que estamos atravesando una de las situaciones económicas más graves en la historia de este sitio web. Pensamos que con el nuevo formato, podríamos atraer algo de publicidad venezolana y quizá eliminar la publicidad que sale vía Google.”

En pocas palabras, la sustentabilidad económica que debe tener y preocupar a cualquier emprendimiento revolucionario independiente, teniendo que coquetear con las presiones del mercado publicitario nacional para garantizar su viabilidad.

Aunque pudiese parecer contradictorio por una posible “dependencia estatal”, ¿no sería esta una posibilidad novedosa y democrática de lograr a través de un apoyo del gobierno nacional la sustentabilidad de una herramienta de información, formación y debate en la cual se expresan incluso las tan necesarias e imprescindibles voces críticas al propio gobierno? Sería además una prueba práctica de que el gobierno revolucionario del presidente Chávez apoya sin vacilación todas las expresiones leales, sinceras e irreverentes como dijera Toby Valderrama.

¿Por qué no presentar de manera pública un proyecto político informativo en esta perspectiva, antes de introducir cambios de “forma apurada” para “atraer algo de publicidad venezolana”? 
 
Faltó a los compañeros y compañeras de aporrea un debate más sereno pues parecería que ellos mismos perdieron de vista la importancia de lo que están haciendo para mantener vivas y activas las voces críticas que pueden impedir que la revolución bolivariana se descarrile como otras en la historia. Descuidaron también la utilidad y la funcionalidad informativa y política que le veníamos dando las personas a la página, pues somos unos cuantos los que entre el trabajo y los demás avatares de la vida cotidiana, intentamos encontrar con dificultad algunos momentos libres para informarnos, reflexionar y eventualmente posicionarnos frente a determinados desafíos de la lucha política. El cambio “abrupto” hizo las cosas más difíciles y confusas y cortó el flujo informativo de quienes veníamos acompañando ciertos debates y dinámicas, cosa que no le debe haber importado a los que solo están interesados en aparecer y figurar en la página, cuestión esta que abordaremos más adelante.

Los cambios

La sobriedad que tenia la página fue borrada de un plumazo para transformarse en un mosaico kitsch 3.0 de fotos e imágenes que resaltan más que el titular de la notas que están al pie de las mismas, ocupando con ello y sin necesidad más espacio con el prejuicio de obligar a los lectores a tener que recorrer varias páginas de su monitor para poder apropiarse de la totalidad de las noticias y opiniones del día.

Los artículos relativos al Gran Polo Patriótico, por ejemplo, fueron en gran parte eliminados pues si usted intenta pinchar las supuestas 5 páginas que tiene el GPP estos no aparecen. Antes el lector iba al "ER CHIVO" a buscar noticias y polémicas anteriores, ¿y ahora?

 ¿Es que las discusiones que se venían procesando en la página, dejaron de tener importancia? ¿O es que la necesidad seria y consistente del debate crítico fue sustituida por un simulacro de debate? Como dijera Edgardo Lander:

”Quisiera que Aporrea mantuviese un esfuerzo más continuado en darle voz a esa diversidad y a esa pluralidad porque hay muy pocos espacios de debate, muy pocos espacios donde la crítica se puede formular y un proceso político que no tenga debate, que no tenga confrontación, que no tenga crítica estaría muy mal encaminado" (Destacado nuestro)

Es como si Aporrea de página crítica de opinión y debate político hubiese sido transformada de repente no solo en una “agencia de noticias oficialista“ (E. Lander) sino en una especie de página noticiosa de marketing político. Por cierto llama la atención, aunque no se le pueda atribuir la responsabilidad a Aporrea, que mientras el presidente Chávez destacó la postura del gobernador de Vargas, García Carneiro, declarando no estar preocupado en este momento con su reelección, que aparezca publicidad del gobernador de Portuguesa, Wilmar Castro, calificando al Estado de “100% chavista”.

Antes cuando leíamos un artículo de opinión el título del mismo cambiaba de color en señal de ya haber sido leído, cosa que también servía como marca si ya lo habíamos seleccionado como de nuestro interés para leerlo en otro momento. Este recurso útil y práctico lo habíamos sugerido para que fuera incorporado también en el cuerpo de las noticias más recientes. No fuimos escuchados y ahora entre otras cosas perdimos “er chivo” y el mecate.  
La única mejora visible que hemos identificado es la claridad en forma y tamaño que tenemos al abrir el artículo seleccionado, algo que perfectamente podía haber sido incorporado como mejora al formato anterior sin las desmejoras que tenemos ahora.

¿Para que escriben las personas en Aporrea?

Como nadie hasta ahora se ha manifestado públicamente sobre los cambios, surge para nosotros la necesaria problematización de algunas posibles explicaciones pues los articulistas han seguido publicando sus opiniones con continuidad como si nada hubiese pasado.

A lo mejor son opiniones tomadas de otras fuentes, en cuyo caso los autores son ajenos al estilo de presentarlas por aporrea; a lo mejor los autores percibieron los cambios sin detenerse a analizarlos por considerarlo algo menor o secundario o que no es de su incumbencia; o a lo mejor son autores centrados en su protagonismo mediático que no problematizan el sentido y el carácter práctico de lo que dicen aunque contradictoriamente declaren estar comprometidos con los “cambios revolucionarios”. En todo caso sobrevuela una especie de actitud utilitaria,  donde lo importante es “mi mensaje” y no la forma y la característica del medio que lo divulga. Aquello de que “el medio es el mensaje” (McLuhan) es dejado de lado ante la clarividencia narcísica de “mi mensaje”.

Hay quienes publican notas todas las semanas como si de un trabajo asalariado se tratara, transformando el producto de su actividad (asalariada o no) en objetos de dudosa calidad y utilidad. ¿Qué tiene que ver eso con la construcción auténtica de una revolución?

Por supuesto que esto es un problema que escapa a los compañeros de Aporrea que bajo ninguna circunstancia pueden transformarse en sensores-correctores de las opiniones que reciben salvo la vergonzosa declaración que fueron obligados a emitir a raíz de los continuos artículos ofensivos, homofóbicos y discriminatorios que legítimamente se negaron a publicar.

En este sentido y fiel a nuestras convicciones volvemos a reproducir las opiniones que emitimos en aporrea el 02/3/12 como preámbulo a un artículo nuestro que se posicionaba sobre los desafíos a enfrentar para ganar de la mejor manera las elecciones del 7 de octubre:

“Proponemos como sugerencia una reflexión entre quienes ejercitamos algunas veces la actividad de exponer por escrito ideas que pretenden contribuir a cambiar el mundo. Consideramos que debemos evaluar con serenidad si realmente eso que estamos diciendo/escribiendo sirve para materializar nuestras buenas intenciones, es decir, debemos meditar sobre el carácter práctico de nuestras opiniones.

Miles de artículos son publicados todos los días en aporrea y en otros medios comprometidos, generando una pluralidad de enfoques y de intencionalidades de cambio que por coherencia deberían estar sustentadas en un compromiso práctico de cada uno de sus autores. Como dijo el desaparecido profesor Adolfo Sánchez Vázquez “No existe praxis teórica” (La Filosofía de la praxis) 

Todos tenemos espacios y posibilidades de incidir en los cambios prácticos-reales si asumimos el compromiso de hacerlo con cierta dosis de voluntad. Éticamente no son válidas las excusas contemplativas.

Como resulta inevitable que por variados motivos las personas se expresen, resta apenas como válido alertar a todas (os) para que reflexionemos sobre la pertinencia, calidad y claridad de lo que decimos y de cómo lo aproximamos a lo que hacemos.

En el caso de los que intentamos reflexionar sobre la efectividad del pensamiento nos corresponde evaluar también que es lo que consideramos como “efectivo” en términos revolucionarios y debatirlo abiertamente para confrontar con los demás la pertinencia o no de nuestras verdades. Y como los artículos y opiniones (inabarcables en su multiplicidad) seguirán apareciendo, deberemos ir formando a nivel personal y en las redes de opinión política eso que Umberto Eco propone para seleccionar el dispar contenido que circula en internet: “una teoría para el filtro del conocimiento” dado que “conocer es saber separar”  (Últimas Noticias, 31/12/11)

Pero mismo sin una teoría del filtro explícita o elaborada, cada uno de nosotros va creando la suya a fuerza de intuición, experiencia y formación. Empezamos por seleccionar medios y autores y a sobrevolar intuitivamente títulos o palabras claves que nos sugieran “aquí  hay algo interesante” aunque muchas veces no damos en el blanco. Paralelo a esto comenzamos a desarrollar expectativas por ciertos autores como quien espera la próxima novela/película de un escritor/director apreciado pues se termina generando un placer similar al de la literatura y el cine. Pasamos a disfrutar no ya de una ficción sino de la agudeza para concatenar ideas y hechos históricos capaces de darle sentido a los hechos políticos, sociales, económicos y culturales del mundo que nos rodea.

Ese placer en sí mismo es válido pues hace disfrutable el ejercicio de conocer nuestro conflictivo mundo. Pero si tuvimos la “mala suerte”  de habernos cruzado alguna vez con esa famosa frase “maldita”  según la cual: “Los filósofos no han hecho más que interpretar de diversos modos el mundo, pero de lo que se trata es de transformarlo.” (Karl Marx), entonces y a pesar del placer intelectual y estético, nuestra sensibilidad y nuestra conciencia pasan a interpelarnos todos los días porque todos los días el mundo nos recuerda que necesita con urgencia su transformación.”

Mientras intentamos reunir tiempo y argumentos para publicar más adelante algunas opiniones críticas sobre los errores y casi “auto sabotajes” de la propia dirigencia bolivariana en el camino para poder lograr los 10 millones de votos, nos sentíamos en la obligación de posicionarnos sobre estos cambios en aporrea que nos tomaron por sorpresa para provocar a la brevedad las correcciones y mejoras necesarias.

Esperamos que muchos más lectores de Aporrea den su opinión y que se sumen a esta crítica constructiva que le estamos formulando a la más importante, plural y crítica herramienta de información y debate con que cuenta hoy la revolución bolivariana.   
 
Saludos bolivarianos:

Anisio Pires - Vida y Utopía - anisiododeca@gmail.com



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