La honestidad de Santos y Sanín

Después de Uribe cada generación presidencial será más cínica que la anterior. La visita de Robert Gates coincide con la práctica de extraterritorialidad contra Venezuela y Ecuador, que exige Washington a los presidentes colombianos expresado por Sanín y Santos, en un arranque de honestidad.

La diplomacia en Colombia no esta a la moda, la guerra es el grito del aplauso de estas generaciones de políticos colombianos con el respaldo militar estadounidense. Santos y Sanín no pudieron ser más honestos con el pueblo colombiano y con la comunidad Sudamericana, no constituye un problema de moral o político, es un problema real, inmenso, que afecta de forma directa nuestra soberanía.

La coexistencia pacifica esta construida sobre la honestidad y la creencia de honestidad del vecino, por una verdadera integración emanada de los pueblos. Pero no, las bases militares tienen otro propósito, derrocar a Chávez e influenciar sanciones económicas-políticas contra Venezuela. El restablecimiento de relaciones con Ecuador, para Colombia solo busca asegurar uno de sus flancos, es una estrategia de guerra planeada desde hace mucho tiempo por el pentágono y la CIA, cualquiera sea el presidente de Colombia, declaración dada por el secretario de defensa Gates.

Es el abismo en el que se debate nuestra confianza con el hermano pueblo de Colombia. Actualmente, nuestra sinceridad está rodeada por la falsedad y deshonestidad, por el fingimiento y la distracción, por el cinismo y la prepotencia, de la política exterior norteamericana desde Colombia.

Fuerzas negras que quieren recuperar Sudamérica con la complicidad de algunos países: Brasil, Perú, Chile y Colombia están aliados con este proyecto de Estados Unidos. Las bases militares en Colombia, el acuerdo de defensa estadounidense con Brasil, el TLC con Perú, la entrega de uranio por parte de Chile, la llegada de Santos a la presidencia, es el punto de partida que el Departamento de Justicia de EEUU requiere como apoyo político en la región, para solicitar sanciones contra Venezuela con el visto bueno de la ONU y organismos internacionales que respalden esa sanción por la amistad con Irán, país que para los EEUU y la Unión Europea, apoya al terrorismo, motivo, uno de los cuales, por el que no puede acceder a la energía nuclear. Falsedades que nos rodean, representan la real amenaza contra la unión de los pueblos.

De diferentes formas se presentan los enemigos que utilizan Colombia como cabeza de playa para desestabilizar Venezuela, asesinar a Chávez, promover un golpe de Estado, con una parte del enemigo que se encuentra adentro, sin esa ayuda, hay pocas posibilidades de éxito para consumar el magnicidio o el golpe. Un golpe, los estadounidenses saben que no funcionara, es demasiado tarde para eso, le apuntan al magnicidio o arrinconar internacionalmente al gobierno bolivariano.

Para eso perpetran una increíble corriente de información errónea, de mentiras y calumnias, historias espeluznantes sobre conspiraciones comunicadas por Robert Gates, contra las libertades. Sus ataques, lo repasan paso a paso, porque considera que su visión no coincide con la visión colombiana, por eso, una y otra vez los directores de defensa y de la CIA visitan Colombia, todo tiene que estar a punto para este mismo año.

Es obvio que Santos y Sanín no piensan en la moral nacional ni en la conducta del gobierno es, por supuesto, un asunto en el que el narcotráfico, los militares, la banca e industriales, junto al paramilitarismo, la misma guerrilla, están unidos por el poder político disputándoselos, son los responsables de esta democracia colombiana, cómplices de la invasión estadounidense.

Esta claro que la reserva no funciono en eses debate televisado con los presidenciables colombianos, y es el comienzo de una nueva brecha para restablecer relaciones con Colombia. La respuesta ecuatoriana y venezolana, es digna oportuna y sobre todo estratégica para el continente, vislumbra lo que todos saben pero callan cómplicemente. Por parte de Ecuador, el cambio de canciller despertó la política exterior de ese país para no seguir el juego de Bogota y Washington, restablecimiento de relaciones con Ecuador solo servían para que Colombia asegure una de sus fronteras, y pueda dedicarse de lleno a desestabilizar la frontera norte con Venezuela.

Política exterior colombiana encaminada a negar una y otra vez que las bases militares en su territorio son solo para Colombia, pero que Santos y Sanín, los han desmentido. El tiempo es el mejor juez, transcurre e informa quien miente y quien no. Ese juez saco la verdad en Vietnam, Irak, Afganistán, Cuba, Republica Dominicana, Chile, Palestina, Guatemala.

Lo que pasa es, que ahora Santos y Sanín, se adelantaron al tiempo.


rcpuma061@yahoo.com


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Raúl Crespo


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