De nuevo los falsos positivos

Invasión norteamericana en Haití, veloz y sin sorpresas

     A ninguna persona medianamente inteligente le deben quedar dudas sobre lo que es capaz de hacer el Pentágono para saciar la voracidad imperial del Departamento de Estado Norteamericano.

     Aquí, en el caso de Haití,  no existen sorpresas; quizás más tecnología para la invasión y mejor uso de la guerra de cuarta generación. Si los próceres del Pentágono, fueron capaces de provocar la muerte de cientos de sus compatriotas en la demolición de las Torres Gemelas para justificar la invasión de IRAK, e inventar las armas de destrucción masiva, es decir, un falso positivo; que no han podido realizar para asegurarse a Haití como su portaviones del Caribe para mantener la vigilancia e intimidación de todos los países de América Latina y el Caribe, e inclusive algunos países del África, fundamentalmente, aquellos países que como el nuestro ya no están de rodillas ante los que se consideran el gendarme de la humanidad.

     La película está clara: Las grandes Cadenas de prensa, radios y  televisión afectas al Pentágono desarrollaron una matriz de opinión sobre el caos y el surgimiento de un conjunto de bandas armadas de saqueadores que según algunos desnaturalizados medio yankes se habían estado entrenando para entrar en acción ante la catástrofe; la toma inmediata del aeropuerto por las tropas norteamericanas, punto clave en la coordinación de la ayuda; el surgimiento de fricciones con los actuales ocupantes, la Misión de Paz (MINUSTAH) de la ONU, especialmente con Brasil, que tiene el mando militar; el entorpecimiento de la ayuda humanitaria y fomento permanente de una situación de caos; la lentitud en la ayuda humanitaria frente a la rapidez de la ocupación militar; el envío de “3500 soldados de la 82 División Aerotransportada de Fort Bragg”, cuya misión “no está clara”, según el Christian Science Monitor. Pero quizá quede más clara con esta explicación del portavoz del Departamento de Estado de EEUU Philip Crowley: “Nosotros no estamos adueñándonos de Haití. Estamos ayudando a estabilizar el país. Estamos ayudando en el suministro de material y socorro para salvar vidas, y vamos a permanecer allí a largo plazo para ayudar a reconstruir Haití.” Y también las palabras posteriores de la secretaria de Estado Hillary Clinton, asegurando que las fuerzas norteamericanas se quedarían en Haití “hoy, mañana, y previsiblemente en el futuro”. ¿Existirá alguna duda de que se trata de una ocupación militar? Aun hay más, recordemos lo que declaró Secretario General  de la ONU, Ban Ki-moon, el 14 de enero, “sería absolutamente deseable que todas esas fuerzas estuvieran coordinadas por el comandante de la MINUSTAH;  pero los EEUU no aceptaron esta propuesta. Funcionarios del gobierno de EEUU han indicado que sus fuerzas “coordinarán” sus acciones con la dirección de la MINUSTAH, y nada más: “Vamos a actuar bajo comando de los EEUU en apoyo a una misión de la ONU en nombre del gobierno y del pueblo haitiano”, declara Crowley .

     Por otra parte, nada extraño ni causa de sorpresa alguna pudiera tener la versión que circula en algunos medios electrónicos, donde los Rusos afirman que Estados Unidos causó el terremoto en Haití ensayando proyecto HAARP (del inglés High Frequency Active Auroral Research Program, Programa de Investigación de Aurora Activa de Alta Frecuencia), como parte de su entrenamiento para la intervención en IRAN. Según la versión rusa, desde finales de la década de 1970, los Estados Unidos han avanzado en la construcción de sus armas de terremotos y, según estos informes, ahora emplean dispositivos que usando la tecnología de pulso, plasma y sonido electromagnético Tesla juntos con bombas de ondas de choque.

     Por otra parte, la versión rusa compara además la experimentación de la Marina Estadounidense de dos de estas armas recientemente, cuando la prueba en el pacífico causó un terremoto de magnitud 6.5 azotando el área alrededor de la ciudad de Eureka, en California sin causar muertes. ¿Realizarían la misma prueba en el Caribe causando más de 140.000 víctimas en Haití?

     Las radiofrecuencias del Proyecto HAARP, no solo pueden provocar terremotos, sino además anomalías climatológicas, sequias y huracanes.

     Camaradas, con el imperio no se juega, mucho menos ahora que el Presidente de los Estados Unidos es un flamante premio Nobel de la Paz.

     A los afectos a la oposición que también leen Aporrea, tanto como yo les hago seguimiento a algunos de los medios de comunicación privados, que no se crean ese cuento chimbo que les ha trasmitido Timoteo Zambrano, que en una invasión gringa primero van a proteger a los adecos, copeyanos y sus derivados y luego van a exterminar a los Chavistas. No se olviden además,  que Timoteo solo usa mocasines, ya que, aun no sabe amarrarse las trenzas de los zapatos, ni sabe por dónde le entra el agua al coco. 
 


     lazaroroger@gmail.com

 

 
 
 


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Roger Lázaro


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