Con Jesús, China y Rusia

Más de sesenta años después de la segunda guerra mundial los hechos nos enseñan que las democracias capitalistas, sus libertades, no permitieron las democracias económicas ni las democracias políticas. La ausencia de libertad económica destruye la política.

La experiencia acumulada nos demuestra que interactuando con el sistema capitalista no hay revolución interior posible. Un proceso de este tipo se congela no crece. Se sostiene para rechazar el cataclismo militar que proyecta el imperio. Si queremos la libertad absoluta con los problemas globalizados de hoy es una utopía. Las libertades naturales no son las libertades políticas simplemente porque no puede existir libertad económica. El sistema mundial, sus problemas situaron a la humanidad en esta situación en la que nunca fue posible pasar de esa libertad otorgada por el capitalismo y solo será posible con la instalación de un socialismo continental, otra utopía, para aspirar a alguna libertad política para construir una democracia económica. Hay que intentarlo por supuesto, hay que morir en el intento.

Por otra parte, y esto lo mejor del caso, es que esos que desprecian las libertades bolivarianas son los mas prontos a exigir el beneficio de las mismas en cuanto tropiezan con alguna contrariedad porque ha sido cerrado un medio de comunicación o por alguna irregularidad en materia judicial o por los errores de los gobiernos locales o estatales. No puedo criticarlos por eso, pero hay que ser equilibrado. No se puede chillar con toda la fuerza por un lado porque la revolución no se ha visto rodeada de todas las garantías que se gozan en un sueño y por otro lado escupirle al bolivarianismo tachándole de fracaso porque tampoco es así. Como todos los procesos tiene errores pero también suma muchos aciertos. Es la mejor opción que tenemos en Latinoamérica para escapar de la muerte lenta, ese tipo de muerte que impone el capitalismo cuando no asesina y que el G 20 quiere reestructurar.

Si en la práctica se esta globalizando la bancarrota es porque ninguna economía puede funcionar cuando es totalmente dirigida por los G 8 o 20. Oligarquías que se reservan el derecho de sostener monopolios y crear otros con Brasil y México en un proyecto modernizador de un sistema que se hunde. Si hay crisis financiera mundial es porque todos los análisis convergen en razones políticas militares de esas 5 naciones que forman parte del consejo mundial de seguridad de la tristemente celebre ONU y que hoy pretenden sumar a 20 naciones mas de la OTAN para fusionarlas en un nuevo proyecto de dominación de la tierra. Ese nuevo autoritarismo global donde se tomaran decisiones en el secreto dela ineficiencia, empujando al capitalismo a la dictadura de los imperios, cuento de nunca acabar, es el proyecto que impulsa Sarkozi desde Francia olvidándose que la era tecnológica en la cual nos desenvolvemos es complementada por la inteligencia colectiva. Pretender que 25 naciones gobiernen el mundo en un solo Estado seria dar de baja al potencial creador de toda la humanidad. Un nuevo modelo de esclavitud en el siglo XXI. Reduciendo el progreso tecnoeconómico y frenando la libertad de información, fomentando el burocratismo en el compartimiento económico del G 20 en actitudes formalistas políticos-militares por cumplir ante la ausencia de iniciativa mundial. En suma los síntomas de degeneración de las libertades económicas y políticas del capital se acentúan progresivamente a los avances científico-técnicos controlados por los mismos imperios que no reconocerán el derecho a la investigación y a la intelectualidad, al espíritu crítico, libertades de la humanidad. No puede haber socialismo científico sin investigación y sin progreso científico y tecnológico, básico para la libertad cultural y económica vínculo esencial, consustancial del socialismo científico.

Si la economía continua controlada por 5 naciones utilizando otras 20 como puente financieros, la pobreza hará renacer automáticamente mayores desigualdades con los vecinos de los vecinos de esas 20 naciones por la ausencia de democracia política y económica matriz del socialismo. Los fracasos de las revoluciones China y rusa en donde las refrigeradoras eran utilizadas por los campesinos como armario por no tener corriente eléctrica. Así la libertad colectiva y la responsabilidad democrática fueron prácticamente incomprensibles para los pueblos rurales rusos y chinos. La misma palabra libertad era entendida como desorden. Les enseño a esos gobiernos que la política no es solo un problema de poder y de Estado. La catalepsia social que vive actualmente China en medio de su bonanza económica o la que vivió Rusia en los 90 a más de la mala situación económica fue por la represión sistematizada de la inteligencia colectiva permitiendo que la propaganda oficial numerosa y sin proyección objetiva provoque en la masa, en el grueso de ella la indiferencia revolucionaria e ideológica, el escepticismo y a veces hasta el cinismo. Un estéril acercamiento pueblo-gobierno que las nuevas revoluciones en América Latina deben evitar, igual que la economía rusa y China no pueden o no deben prestarse para salvar las oligarquías mundiales que pretende el nuevo G 20 O 25.

Con su desarrollo tecnológico-científico, poder económico y militar Rusia y China deben proyectar una nueva economía al servicio de un desarrollo social mundial con diferentes bloques industriales después de la experiencia socialista acumulada que indudablemente son bases socialistas, no deberían abrirse al juego del nuevo capitalismo que pretende establecer la fusión Europa-EEUU. Esa experiencia acumulada debe evitar que las bases se tornen frágiles para luchar siempre por la libertad económica otorgada por las democracias políticas requisito mundial en la actualidad.

Jesús, Rusia y China tienen la palabra a partir de mañana. Este solo hecho bastaría para indicar que las libertades políticas del socialismo es la palanca para la democracia económica. Es un hecho universalmente comprobado que el imperio tiene como función suprimir la primera para evitar la segunda. Los revolucionarios como Jesús y las potencias de Rusia y China deben transformar la realidad del mundo por su poder y experiencia ya asimilada. Únicas en poder rechazar las transformaciones que pretende el capitalismo.

rcpuma061@yahoo.com





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Raúl Crespo


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