¿Alguna diferencia entre Zapatero y Rajoy, entre PSOE, PP y la monarquía?

1. Las elecciones de hoy domingo en España servirán para confirmar la dictadura de dos partidos y su Rey que sólo se confrontan por intereses particulares de poder económico y político. La España de la República de los años treinta, la de la democracia en la calle, en las fábricas, en los campos y los barrios fue destruida para dar paso a la dictadura franquista que hoy continúa disfrazada de democracia. ¿De qué democracia puede hablarse en la España racista, perseguidora de inmigrantes, brutal represora de vascos, catalanes y de izquierdas auténticas, así como defensora de “sus” empresas transnacionales que saquean a países pobres? El PP de Aznar y Rajoy es un partido fascista, pero el PSOE de González y Zapatero no parece tener mucha diferencia. Es la misma semejanza entre el PRI y el PAN mexicanos y la similitud que han demostrado los partidos Republicano y Demócrata de los EEUU. La dictadura de los grandes empresarios y políticos.

2. ¿Qué cambiará en España con el casi seguro triunfo de Zapatero, según informan las encuestas? ¿Se puede esperar acaso una política diferente si el PSOE recula para no perder votos, ante cualquier acometida del PP? Ese partido de socialista no tiene nada; es un partido burgués como otros muchos de Europa y América (que se autoproclaman con nombres que tengan que ver con los trabajadores para ganar votos) que en realidad sirven a las clases poderosas. Sin embargo los medios de información desatarán su gran campaña para hablar de la “transparente democracia española” que funciona en la libertad. Los espacios críticos serán restringidos, tal como sucedió cuando se hizo la crítica a la pareja real Felipe y Leticia. ¿Qué pasó con el partido de Heri Batasuna prohibido y perseguido por la “democracia” española y con los cientos de presos vascos, muchos acusados con falsas pruebas o sin ellas? ¿Será más de lo mismo?

3. Muy buena forma de disfrazar la dictadura de la clase política: elecciones cada cuatro o seis años para cambiar de caras y nombres girándose (entre la misma clase política) los cargos de gobierno. Pero eso que nombran “democracia” no aplica en la distribución de la riqueza, en el ejercicio de la justicia, en la extensión de los servicios de salud, educativos y de vivienda, en la solidaridad con los pueblos que luchan por su liberación. Esa “democracia” electoral entre partidos subsidiados y registrados ha sido un gran engaño del que la población aún no se da cuenta. ¿De qué democracia hablan (dice la población miserable) si yo vivo tan pobre y miserable como mis abuelos y mis padres? ¿De qué democracia hablan si los ricos se hacen más millonarios y sus empresas y negocios son cada año mucho más grandes? La democracia electoral es una gran estafa; sólo beneficia a los mismos que nos oprimen y controlan los medios de información.

4. En España es absurdo, como en otros países, un partido se dice así mismo “Popular” y otro “Socialista Obrero”; en EEUU uno “Demócrata”; en México “Revolucionario”, uno, “de la Revolución Democrática” y de “Acción Nacional”  y en varios países se autocalificaron como “Partidos Comunistas”. Excepto el PRD, todos han ocupado la Presidencia de su país y los obreros y clases populares siguen tan jodidos como hace un siglo. Muchas consignas o palabras para tratar de engañar al pueblo y a los electores. Obviamente no le podrían poner (como debería ser) partido de los empresarios, de los explotadores, de los represores, porque sólo votarían ellos mismos. ¿Qué tiene de popular o de socialista obrero un partido que defiende la monarquía y a la familia real, que se alía con los EEUU para invadir países, que crea los GAL para asesinar a opositores, que usa abogados y leyes represoras y apoya empresas transnacionales que saquean países pobres?

5. Aunque la forma que adoptan los procesos electorales y la organización de los partidos en diferentes países parecen diferentes, en realidad todos sirven a la clase política. Se dice por ejemplo que “en los EEUU los dos partidos emanan de sus bases, hunden sus raíces en las comunidades locales” y que “en Europa los partidos sus estructuras organizadas según criterios jerárquicos”. Que en Europa las elecciones suponen un enfrentamiento entre partidos dotados de carga ideológica y programática, ocupando un lugar secundario el candidato individual. En Estados Unidos se trata siempre de enfrentamientos entre candidatos individuales, que aspiran a un puesto en un ayuntamiento, en un condado, en una legislatura estatal o en el Congreso federal”. Fuera de que como explicación en la superficie se tenga razón, la realidad es que sólo es de forma tras la cual se mueven intereses de los sectores económicos y políticos dominantes.

6. Todos los partidos políticos en el mundo y organizaciones parapartidarias “de cuadros” funcionan mediante principios de jerarquía, organización piramidal y poder vertical. Cuando no se desenvuelven de esa manera es que no son partidos sino Frentes o Movimientos (muchas veces de masas) que para funcionar necesitan abrir las discusiones, no ser exigente en requisitos de militancia y organizar comisiones de trabajo buscando la horizontalidad. En todos los partidos (por legalidades estatutarias muy reglamentadas) las diferencias entre “militantes” y “dirigentes” son marcadas; por lo contrario, en los movimientos se impide, de entrada, que algún individuo o corriente ejerza algún liderazgo para evitar divisiones. Se busca siempre que masa y dirección no marchen separadas y de preferencia que ésta sea rotativa. Los partidos tienden al poder individual legalizado, los movimientos buscan el poder colectivo legitimado de abajo.

7. ¿De qué democracia puede hablarse en España si EEUU mantiene de manera abierta dos bases militares: Morón de la Frontera y Rota en Cádiz, las dos en Andalucía, que sirven para que el ejército yanqui vigile y amenace a la región? En enero de 2002, por ejemplo, la base militar de Morón sirvió de escala para trasladar a 23 presos a la base militar de Guantánamo, Cuba (base construida en un territorio arrebatado a la Isla) La alianza de los gobiernos españoles, de la monarquía y los gobiernos norteamericanos son como una relación de esclavo y amo. ¿Cuándo se consultó al pueblo español para que autorice la entrega de esos territorios españoles al imperio yanqui? La democracia electoral real no puede existir en un país donde la mayoría de la población es pobre y una minoría posee enormes riquezas y poder para usar los medios de información para controlar la ideología de los electores.

pedroe@cablered.net.mx



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Pedro Echeverría V.


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