Fuerzas israelíes abren fuego contra médicos palestinos y retienen ambulancias en Gaza

Recuerdo que desde pequeño veía noticias acerca de guerras en el mundo. Una de los primeros conflictos que me llamó la atención (por su constante presencia en la televisión), fue la guerra Irán-Irak. Otros hechos que llamaron mi atención, a pesar de mi edad (era muy joven), fueron los ocurridos en América Central. Las constantes matanzas en El Salvador y, en general, en esa región, no pasaron desapercibidas para mí. Luego, ya más adelante, presenciamos en vivo por televisión la guerra del Golfo. Posteriormente vivimos la nueva invasión a Irak movida de la mano de las mentiras sobre la existencia de armas de destrucción masiva (recuerdo ver a Colin Powell mentir en la ONU en torno a esta cuestión). Luego, en los años 2008 y 2009 Israel lanzó contra Palestina la operación "Plomo fundido" en la que usó, entre otras tantas cosas, fósforo blanco contra la indefensa población palestina.

He mencionado algunas de las barbaries que he visto en mi vida para ilustrar el hecho de que, lamentablemente, son unas cuantas. Sin embargo, jamás había visto algo tan condenable y despiadado como lo que está llevando a cabo el estado de Israel en la franja de Gaza. Dicho estado, mata un niño palestino, en promedio, cada diez minutos. Hasta el momento van más de cuatro mil niños muertos en el avance israelí en Gaza. Más de doce mil palestinos han perdido la vida. Hay más de un millón y medio de palestinos desplazados de sus casas. Como si lo anterior fuera poco, el estado de Israel inició un asalto contra el mayor hospital de Gaza, el Al Shifa, en el cual dispararon contra médicos, detuvieron paramédicos y ejecutaron a varias familias que intentaron abandonar el recinto. Esto lo hicieron bajo la excusa de la supuesta presencia de elementos de Hamás en el hospital. Mientras tanto, el embajador de Israel ante la ONU, Gilad Erdán, rechazó la resolución tomada por el Consejo de Seguridad que llamaba a establecer pausas urgentes humanitarias en Gaza. De igual manera, el presidente usamericano, Joe Biden, declaraba que la guerra solo se detendría cuando Hamás no tuviera capacidad de matar, apoyando así, abiertamente, las atrocidades cometidas por el estado de Israel.

Las agresiones del estado de Israel no empezaron, como algunos todavía creen, este año como respuesta al ataque de Hamás. Los palestinos vienen sufriendo agresiones por parte del estado de Israel desde su misma fundación, ya que les arrebató -con la anuencia de la ONU- más del cincuenta por ciento de su territorio en el año 1948 y, a partir de ese entonces, el despojo no ha hecho más que crecer. La solución de los dos estados, planteada muchas veces, no ha sido aplicada hasta hoy en día. El estado de Israel no respetó las fronteras que fueron fijadas en 1948, y ya lleva más de cincuenta y seis años de ocupación de las tierras palestinas (a partir de la finalización de la llamada "Guerra de los seis días").

Estamos, entonces, en presencia de un claro genocidio. Cuando ocurre uno, siempre hay dos aspectos presentes: el desprecio por la vida de los otros; y la noción de superioridad latente en el victimario. El ejército israelí mata a quienes considera inferiores y sin derechos, poco menos que animales, y, al mismo tiempo, creen que son superiores no solo a ellos, sino al resto del mundo (cosa que comparten con Estados Unidos).

Lamentablemente, en los momentos presentes no se ve cercano el fin del genocidio. Los estados árabes no han sido suficientemente duros con Israel para que ello ocurra, y muchos otros solo han pronunciado tibias declaraciones al respecto. Mientras tanto, Israel cuenta con los favores de Estados Unidos y gran parte de Occidente. Bolivia y Colombia (entre muy pocos) han dado pasos más concretos de protesta contra Israel por lo que está haciendo.

Más adelante, cuando estén el genocidio y la ocupación totalmente consumados, muchos dirigentes mundiales y muchos hombres y mujeres saldrán a decir que ellos no estuvieron apoyando tales hechos y tratarán (otra vez) de reescribir la historia. La verdad es que no hay suficiente castigo para los criminales de guerra israelíes y para quienes los apoyan.

Nosotros los venezolanos, o más bien, los que sabemos lo que ocurre en Palestina (pocos, en verdad), nos preguntamos dónde están las sanciones en contra del estado de Israel, dónde está la ayuda para Palestina, y, sobre todo, nos preguntamos el porqué si Venezuela no le ha hecho mal alguno a nadie, está bloqueada, perseguida y amenazada. Así es el mundo.



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José Miguel González Villalobos

Abogado, Magíster Scientiarum en Derecho Procesal Civil, Cristiano, Bilingüe, con baja tolerancia a la estupidez. Entrenador personal.

 miguelvillalobos9@hotmail.com      @jomigovi

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