En mis años mozos cuando mi vida transcurría entre el estudio y la libertad del campo donde nací, iba con mis amigos a un "trapiche" propiedad de Don Cipriano Márquez, para que nos regalara miel de caña panelera la cual degustábamos como "melcocha" y al solidificarse mi madre la usaba para hacer "aguamiel" (agua de papelón). Aunque Don Cipriano no exigía nada a cambio por aquel manjar, en un gesto de retribución por su bondad, en los ratos libres y uno que otro fin de semana realizábamos algunas de las faenas concernientes a la molienda de la caña, mi favorita era arrear las mulas que traían la caña recién cortada hasta el trapiche, lo especial era que, aparte de las mulas también había un burro que por su bajo tamaño me podía encaramar en su lomo para darme el paseo de regreso al cañal, lo que no podía hacer con las mulas que muy altas eran además peligrosas según los obreros, pero el burro no era la excepción, cada vez que lo espueleaba me lanzaba al piso, era un burro resabiado, cuando llegaba a una encrucijada de manera terca siempre giraba hacia el camino de la derecha, subiendo cargado se metía por la derecha, bajando conmigo en el lomo se metía a la derecha, el animal estaba obsesionado con la derecha, un buen día hablando con don Cipriano y los obreros me dijeron que el burro era tuerto, un obrero dijo que también era sordo del oído izquierdo y finalmente concluyeron que era sordo y ciego de ese lado, mi curiosidad fue más allá, le coloque un tapaojos para que siguiera el camino pero nada, el burro trataba siempre de meterse por el camino de la derecha, muy intrigado por la obsesión del burro un día que iba a soltarlo al potrero lo deje seguir su terco instinto, llegamos al río y me apeé, lo vi cruzar y meterse en el matorral moviendo su cola y levantando sus orejas como si estuviera jubiloso, en un claro se extendía un pastizal que crecía exuberante cerca de la ribera del río, lo seguí hasta que casi desapareció hundido en el pastizal, lo dejé allí para que se saciara con ese apetitoso pasto. Regresé por la mañana a buscar al burro, estaba en el agua patas arriba retorciendo su lomo contra la arena, parece mentira, pero se estaba bañando, cuando me oyó el silbido se levantó e inmediatamente vino hacía mí, se veía satisfecho. Al regresar montado al pelo, pensaba si por el otro camino también habría un pastizal que lo atrajera, cosa que pronto averigüé, una tarde y con la última carga no quedó más caña y regrese montado en el burro, antes de la encrucijada me apeé y arrié las mulas para que terminaran de llegar solas, cosa que era común hacer, el burro ya había tomado el camino de la derecha, como la vez anterior seguí al burro hasta que llegamos al portón de la finca de Don Francisco García otro productor de caña panelera que estaba un poco más lejos y donde no regalaban miel, abrí y continuamos el camino, de repente se desvió por otro camino muy angosto hasta llegar a un tranquero, en efecto había un frondoso pastizal, sigilosamente le quité el bozal y abrí el tranquero, el burro comenzó a trotar y del fondo del pastizal surgió la figura de otro jumento, era la burra de Don Francisco, cerré el tranquero y me subí en él para ver qué ocurriría y entre mordiscos, patadas y rebuznos comenzó una danza amorosa, el burro se convirtió en elefante (el que entendió, entendió) y por respeto a esos "nobles brutos" si cabe el término, me fui del lugar ya con los últimos rayos del sol. De regreso al día siguiente, los burros pastaban muy juntos y muy tranquilos, con el silbido habitual el burro levantó la cabeza y en seguida vino hacia mí, esta vez me pareció que hasta sonreía, solo le faltaba hablar para darme las gracias, le coloque el bozal y comenzamos el camino de regreso a enfrentar la faena del día, de no haber sabido las travesuras del burro la noche anterior me hubiese parecido extraño que aquel día en los varios viajes que hicimos el burro nunca giró a la derecha ni de ida ni de vuelta, pero solo fue por ese día. Analizando el resultado de mis investigaciones, llegue a la conclusión de que el burro no era sordo ni ciego, sino que a la derecha estaba sus verdaderos intereses de burro.
En los años 70 cuando Bachelet era aún estudiante de medicina en la Universidad de Chile ingresaba en las filas del Partido Socialista y durante el golpe de estado del 11 de septiembre de 1973 su padre fue arrestado y posiblemente asesinado en los calabozos del régimen, en 1975 es arrestada junto a su madre y son torturadas antes de su exilio. En los años siguientes ya con el retorno a la "democracia" llevaba un bajo perfil político que fue interrumpido con su nombramiento como ministra de salud y luego como ministra de la defensa, el impacto en su carrera política fue tal que decidió poner su nombre como candidata a la presidencia de Chile y en 2006 logra imponerse y asumir su primer mandato de la mano de agrupaciones izquierdistas como el de la izquierda extraparlamentaria representada por Tomás Hirsch. En ese entonces, muchos ingenuos como en mi caso, llegáramos a pensar en un gobierno de izquierda que radicalmente llegara modificando la constitución con que gobernó el dictador Pinochet, pero con el correr de su mandato ese deseo se desvaneció, muy por el contrario, la otrora estudiante y militante del partido socialista arremete contra el estudiantado que se levanta pidiendo reformas en la educación. Alternando con Piñera, se viene su segundo gobierno en el que todavía muchos volvieron a pensar sería el comienzo de una reforma constitucional basada en ideales izquierdistas, por mi parte, ya con suficiente desconfianza no me anote en esa lista, el cuento ya lo sabemos, el neoliberalismo avanzó a pasos agigantados y la Bachelet socialista se difuminó entre el acercamiento con el imperio norteamericano y una reforma constitucional que nunca fue. Sin embargo, no cabe duda que sus dos gobiernos tuvieron dentro del pueblo chileno gran aprobación, la cual a mi entender se debió más al márquetin que creó un país ficticio, simulando ser ejemplo de buena economía cuando en realidad es uno de los más desiguales lo cual se corrobora con los últimos acontecimientos. Con esa trayectoria creada desde su adolescencia como mujer de izquierda, perseguida y luego en altos cargos incluyendo sus dos "buenos gobiernos", se crearon los méritos suficientes que la llevaron a ocupar cargos en instituciones internacionales que defienden los derechos humanos, es así como llega en 2018 a ser nombrada como Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. Una vez en su trono y al igual que con sus mandatos presidenciales se crea una nueva expectativa en torno a su persona que, de acuerdo a algunos opinadores, sería de total apego a la defensa de los Derechos Humanos en cualquier parte y con la imparcialidad requerida para denunciar la violación de éstos, venga de donde venga. En ese sentido, me voy a centrar en su visita a Venezuela, en la que los ingenuos de siempre apostaron por su imparcialidad debido a sus antecedentes socialistas, era lógico pensar que tuviera alguna afinidad con La Revolución Bolivariana y que la información recabada sería muy equilibrada pues la Señora Bachelet no es tuerta ni sorda de ningún lado por lo que su rumbo debería ser por la calle del medio como decimos popularmente, sin embargo tal cual burro conocido, su rumbo se torció por el camino de la derecha en el que el verdor no es un prado sino la tinta con que se imprime cierto papel moneda y el refrescante río son los spa de los mejores hoteles donde se hospeda, en cuanto al otro camino de la encrucijada es posible que el Sr. Miguel Bosé lo conozca mejor pues ha sido el quien en alguna oportunidad le exigió mover una parte de su anatomía que no viene al caso recordar. En su infame informe sobre Venezuela menciona una serie de violaciones de los derechos humanos cometidos por el "régimen" de Nicolas Maduro lo que ocasionó una cantidad de fallecidos que con el sesgo del informe hacen ver que fueron solo del lado opositor, quizá hasta el Presidente Constitucional Nicolas Maduro, en algún momento llego a pensar en la imparcialidad de esta señora, pero el informe saca de cuajo todas las aberraciones cometidas por la oposición en las diferentes manifestaciones y trata a toda costa de hacerlas ver como "pacíficas", para los que vivimos esos hechos no nos cabe duda que la oposición en su afán de tomar el poder cometió crímenes que no tienen lugar en una "guerra convencional", pues existen tratados en los que se deben respetar a instituciones que en cualquier parte son neutrales, pero más allá de esto, están los múltiples crímenes cometidos contra personas que solo en tiempos de Hitler se llegaron a cometer y que inexplicablemente no aparecen en dicho informe, no es que por algún pequeño error de transcripción se hayan omitido, es que fueron tantos que era imposible que fueran descartados, quemar personas vivas, incendiar jardines de infancia, escuelas y universidades con alumnos y profesores dentro, quemar hospitales repletos de enfermos y con pacientes heridos de ambos bandos, quemar ambulancias que trasladaba incluso a su propia gente, son crímenes de lesa humanidad que deben mencionarse en cualquier informe por muy poco serio que sea. Por el contrario, se menciona el uso desmedido de la fuerza contra "manifestantes pacíficos" quienes fueron "reprimidos" con gases lacrimógenos perdigones de goma y tanques antimotines, el pequeñísimo detalle que se le escapa a Bachelet sería que las balas de goma(las mismas con que su Presidente Piñera le saca los ojos a los chilenos), los gases lacrimógenos, los carros antimotines son iguales y hasta de la misma fabrica a los usados por los gobiernos de España, de Colombia, de Argentina, de Francia, de E.E U.U, Bolivia con la actual dictadura, de su propio Chile y paren de contar y que los muertos pesan por igual en cualquier bando. Solapadamente el informe de esta señora en su afán de quedar bien con sus donantes, trata de hacer ver que en Venezuela hay una dictadura que "reprime a los manifestantes pacíficos" mientras que en los informes de los "países democráticos" se dice que las autoridades "dispersan a los delincuentes y terroristas", con ese juego de palabras y frases, Bachelet participa en el juego de la mediática internacional auspiciada por el imperio gringo que trata de hacer ver a los países que no son de su afinidad política como dictaduras. Quizá Nicolas Maduro dejaría de ser un dictador si dotara a las fuerzas policiales de las enormes "macanas" de los "Mossos d'Esquadra" con los que machacan a los "delincuentes independentistas catalanes" en España, o de las caballerías que en Ecuador atropellan a los "delincuentes y terroristas" que reclaman la eliminación de los llamados paquetazos neoliberales, los misiles con los que Israel arrasa al pueblo Palestino cuando estos le lanzan piedras o las balas con que se matan a centenares de afrodescendientes en el país de los sueños, pero a ella le encantan las democracias como el gobierno de facto de Bolivia con los cerca de cuarenta indígenas asesinados por ser terroristas que reclamaban su gobierno legítimo, en fin, la Señora Bachelet ni por resabio ve hacia el lado izquierdo, solo le interesa lo que pasa a su derecha. Al igual que la OEA si acaso ve con el rabillo de ojo las sanciones del imperio contra el pueblo venezolano al bloquear todas las transacciones para alimentos, medicinas y para el resto de la economía que sin lugar a dudas en cualquier parte del mundo constituyen un crimen de lesa humanidad, crimen que el organismo que ella dirige debería tomar en consideración y buscar los mecanismos para acabar con ese abuso criminal de los Estados Unidos. En ese sentido se limita a decir que el gobierno de Nicolas Maduro atenta contra los derechos económicos y sociales, contra el derecho a la salud, a la alimentación, pero obvia los programas sociales y justifica las sanciones alegando que son recientes y que la crisis viene de antes, de igual manera menciona la restricción de las libertades de quienes manifiestan su descontento con el gobierno, pero obvia las atrocidades cometidas por estos en las guarimbas o con el llamado internacional a apretar el nudo que ahoga no al gobierno sino al pueblo, en fin el informe de Bachelet sin lugar a dudas tiene gran similitud con el realizado por la O.E.A en Bolivia, no por el contenido sino por el sesgo que permitió en Bolivia acelerar el golpe de estado a Evo Morales y que aquí pretende allanar el camino para una posible intervención militar internacional. Es lamentable que el resto del mundo vea pasar con tanta pasividad tantos acontecimientos de violaciones reales de los derechos humanos y que se tome en cuenta un informe tan aberrante como el de esta señora en contra de mi país como una prueba verídica cuando en realidad en cada párrafo existe una contra parte que nunca fue expuesta y que si así lo hicieran se vería a todas luces la realidad que está señora nunca vio pues casi en su totalidad el informe se hizo con mucha anticipación y con testigos falsos que ni siquiera viven en el país.
De acuerdo estaría con quienes adoran a Bachelet por sus méritos verdaderos que la han llevado donde está, pero lamentablemente en los últimos meses en varios países democráticos, llámese Haití, Ecuador, Líbano, España, Francia, Chile, Bolivia, Colombia etc, etc, etc, donde han molido a palos a los manifestantes que salen a reclamar los derechos que ella jura defender, al igual que en la OEA no se han pronunciado ni en una fracción como lo han hecho vehementemente con Venezuela, tan solo un tímido llamado que en su momento hizo a Piñera casi que pidiendo que los "delincuentes" que reclaman sus derechos no agredan a la policía de Pinochet que está en guerra declarada por el propio Presidente. Ese cinismo demostrado por Bachelet ha sido el que permite que en otros países como Colombia se maten de manera sistemática a dirigentes sociales e indígenas, que países como Yemen sufran las atrocidades del régimen saudí auspiciado por el Imperio gringo, así como el genocidio de Israel al pueblo palestino y que un gobierno de facto como el de Bolivia asesine al pueblo indígena que reclama a su presidente constitucional y muchas más violaciones de derechos humanos que ocurren a cada momento en el mundo ante la mirada pasiva de quienes dicen ser sus defensores. ¿Para que derechos Humanos si los defiende un personaje como Bachelet? ¡Michel Bachelet, el mundo te está viendo!
¡Feliz año 2020!
P.D. Si alguno me pregunta porque no hable de Luis Almagro, es porque en mis anécdotas no encontré ninguna referente al arte del titiritero.