¿Qué les queda a los Jóvenes en Colombia?

Con el homicidio del Joven estudiante Dilan Cruz, por parte del Esmad (aparato represivo del Estado), quisieron apagar una luz de esperanza, por el contrario se incendió una ráfaga de luces, expresadas en millones de jóvenes colombianos, que claman por una verdadera democracia incluyente y participativa. Una Juventud ávida de vida, amor, ternura y rebeldía; una rebeldía con causa justa, donde están cansados de ser instrumentos y maniquíes de la política nacional; una juventud que exige una educación liberadora, exigen también los jóvenes el amor y respeto por la naturaleza.

En un país - donde el pueblo lo han pisoteado, humillado, desarraigado, donde las élites besan la bota del amo imperial; hace que emerja una gigantesca masa juvenil, con criterio y dignidad., donde no están dispuestos a dejar que les pisoteen sus derechos. Ellos están marchando para alcanzar la victoria, una hermosa juventud que marcha con honor y virtud.

Hoy, todos los estudiantes colombianos marchan por su honor, han doblado las campanas, un grito fuerte en las calles retumba en los oídos de los necios que manejan el poder acumulador de riqueza; ¡"Basta ya que cese la horrible noche"¡.., es el estribillo de una página dorada, que ,con arte y música ellos danzan por el derecho a la Paz, la vida y la libertad.

Un gobierno que dice: ¡Un momento por favor, que paren la bailadera, que paren la jodedera¡ .., pero jamás podrá impedir que pare el tambor, ellos traen una nueva "revolución"… a los jóvenes colombianos y latinoamericanos, "les podrán cortar las flores, pero jamás les podrán cortar la primavera" …

La élite lanza su ataque contra el movimiento social y estudiantil, pero el honor de una raza es difícil que se pierda. Si un día el Libertador, Bolívar, desato las cadenas del yugo español, hoy los jóvenes como Dilan, empezaran a desatar las cadenas de un sistema caduco, mezquino y asesino.

Tal vez porque, como lo expresara el Manifiesto de Córdoba: "La juventud vive siempre en trance de heroísmo. Es desinteresada y pura. No ha tenido aún tiempo de contaminarse"

En un tiempo lo manifestó el gran humanista colombiano Gerardo Molina. "El grito de Córdoba aún se escucha…También América Latina tiene sus espectros que la recorren periódicamente. Uno de ellos es la autonomía universitaria". Yo diría hoy la juventud colombiana, reclama su propia autonomía.

Una juventud rebozada de energía, y lucha, que exige grandes reformas de un precario sistema político, anacrónico y caduco, que no está diseñado a la altura y necesidades de un pueblo, que hoy reclama sus derechos en la calle.

Este breve escrito lo dedico en homenaje a Dilan, y los jóvenes, que han ofrendado sus vidas por la búsqueda, de una Colombia más justa y humanista.

Parafraseando un verso del poema de Mario Benedetti, que les queda los jóvenes… Que les queda a los jóvenes en Colombia / les queda respirar/ abrir los ojos/ descubrir la raíces del horror / inventar paz así sea a punta de ponchazos / entenderse con la naturaleza/ y con la lluvia y los relámpagos…



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