Cuando los pueblos se arrechan…

"Siempre los más ricos piden sacrificios a los más pobres"

REFRAN POPULAR

"Vértale, camarita… lo que está a la vista no necesita anteojos. Cuando los pueblos se arrechan no podemos andar con eufemismos y decir "despertaron", "se disgustaron" o simplemente "se pusieron bravos", porque "arrecharse" tiene un significado que va más allá y que es difícil de explicar, pero que en Venezuela todo el mundo entiende. El decir estar "arrecho" es un estado emocional que puede llegar a la radicalización. Y no es para menos. Los pueblos de países americanos, como: Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Haití, Honduras y Perú se sienten colmados hasta la coronilla, pues sus gobernantes se han dedicado exclusivamente a excusarse atacando lo que ocurre en Venezuela cuando en sus países la situación es en muchos casos peor y a esa no le dedican ni un minuto de su tiempo. Fíjese camarita, que ya hasta voceros de la UE declaran que la represión en Chile recuerda mucho a la de la época de la dictadura y para desgracia de Piñechet, acrónimo de Piñera y Pinochet, los «carabineros», que no son otros que los esbirros asesinos del régimen, reprimen, torturan, acosan, disparan a los ojos de las persona, desnudan a las mujeres y niñas detenidas, y hasta las violan sin que la superioridad tome cartas en el asunto; más bien los felicitan. ¿Usted se arrecharía o no? No entiendo como ese pueblo arrecho aún no ha agarrado a unos cuantos y les ha dado una paliza para que escarmienten y sufran en carne propia lo que ellos hacen a otros. Lo del traidor de Moreno es otro ejemplo de lo que un pueblo arrecho logra, aunque pienso, algo decepcionado, que al final se dejó engañar otra vez. En Bolivia el peo no ha terminado y ya, soldados y policías han renunciado alegando que ellos no van a disparar contra su propio pueblo. Sin embargo, tampoco entiendo por qué esas multitudinarias concentraciones y marchas no le dan a la policía boliviana una dosis de su propia medicina. El golpe de estado intenta consolidarse y el pueblo en la calle se niega a aceptarlo. Mire camarita, cuando los mineros y cocaleros se activen contra la autoproclamación, que se pongan las alpargatas. En Haití siguen las protestas y los lacayos de los yanquis siguen asesinando pueblo. El de Honduras, luego de robarse las elecciones salió encochinado con la sentencia contra su hermano por tráfico de drogas y niega que su campaña electoral haya sido financiada con dinero proveniente del narcotráfico sin que nadie le crea. Y a todas éstas, el sátrapa de Almugre nada dice del incendio popular en el continente, de la represión chilena, sino que induce y colabora con un golpe de estado en Bolivia, da apoyo a la narco presidencia de Hernández, apoya a Piñechet, Moreno y Vizcarra, y sigue agrediendo a Venezuela. Ah… y pide garantías y libertad de movilización para los golpistas. Los que seguimos a diario los acontecimientos mundiales, regionales y locales recibimos la más variada información que se puede cotejar con la de los corresponsales serios de algunos medios. Las protestas son todavía pacíficas, con sus excepciones, pero cuando la arrechera aumente, adiós paz que me cobijaste".

"Los chilenos que se movilizan en Santiago son un grupito", según los miembros del gabinete de Piñechet y él mismo. Pero las imágenes y videos que a diario vemos por Telesur nos dicen lo contrario; cientos de miles de chilenos exigiendo la renuncia del pinochetista mayor, al que hoy llamamos Piñechet. El pueblo, siguiendo el ejemplo de Venezuela, pide una constituyente popular pero él, al igual que la oposición cipaya venezolana, quiere una constituyente elaborada por los y las congresistas, es decir: elitesca. El pueblo pide ejemplar sanción contra los carabineros que han desatado la represión, tortura, detención arbitraria, agresión contra la mujer, violaciones, mutilación de ciudadanos, etc. pero la oficialidad se resiste a ello y lo que hace es premiarlos con impunidad. Hasta que el pueblo, arrecho como está, embosque a unos cuantos y les de su merecido, para dejar bien claro que no son mochos ni tienen miedo.

En Bolivia y el mundo todos saben que las elecciones presidenciales las ganó Evo. Lo que estaba en discusión era por cuantos puntos: más de diez o casi diez. Sin embargo un fundamentalista y golpista, preparado por el imperio se alzó gritando "fraude" tal y como estaba en el guion que le habían preparado, protegido en su anillo interno por marines de EEUU y su otra seguridad formada por personal sacado de la frontera con Méjico. Ya sabemos lo que ocurrió después: un militarcito formado en la Escuela de las Américas no honró su juramento al pueblo boliviano y siguiendo su parte del guion le "recomendó" a Evo que renunciara. Después, con el billullo en el bolsillo, renunció al cargo de Ministro. Evo se tenía que ir; no se podía quedar rodeado de gente en la que ya no sabía si confiar. Los soldados que estaban en la calle, muchos de los cuales hoy han renunciado para no disparar contra su pueblo, no eran los encargados de cazar al hermano Evo; eran los gringos. Hoy hay una "White Dog II" autoproclamada como "interina", hasta que la hagan salir corriendo, como saldrá todo ese gabinete de lacayos oportunistas que festeja. Es imposible un hecho legal que nazca de uno ilegal.

No voy a entrar en detalles de Haití, Honduras ni El Salvador. Pero me tengo que detener en Colombia, donde en las recientes elecciones le dieron un tremendo golpe en la cara a Don Varito, porque en ese país, cuyo canciller Carlos Holmes Trujillo despotricaba a diario contra Venezuela, a pesar de haber sido curruña de Pablo Escobar Gaviria, no sólo asesinan diariamente a líderes sociales y políticos regionales sino que "cazan" a los ex-miembros de las FARC-EP violando el tratado de paz. Esta vez se les pasó la mano, ya que mientras Porky acusaba a Venezuela en las Naciones Unidas de albergar "terroristas" mostrando fotos falsas que resultaron ser de su propio país, bajo sus órdenes estaban bombardeando niños y persiguiendo con perros a los sobrevivientes para degollarlos y que no quedaran testigos, para luego ponerles unos uniformes, meterlos en bolsas negras y decir que eran guerrilleros. Además gritan que en Venezuela hay sesenta desaparecidos cuando en Colombia hay sesenta mil. Allá habrá un paro general el 21 de este mes. Esperemos a ver qué pasa.

Una persona cambia por: 1- Aprendió demasiado, 2- Sufrió lo suficiente o 3- Se cansó de lo mismo. En Venezuela el pueblo también está arrecho; está arrecho contra los saboteadores de los servicios públicos, los bachaqueros, los especuladores, los que piden bloqueo e intervención extranjera, contra el gobierno yanqui por las ilegales y extraterritoriales sanciones que nos afectan a todos por igual, pero en especial contra esa oposición pendeja que cree que Guaidó y su banda son Robin Hood y su equipo de buenos samaritanos y no una pandilla de vulgares estafadores y ladrones. Nuestros compatriotas pasaron por los tres enunciados anteriores y ya conocen a sus verdugos. Y es que esta oposición apátrida amenaza y amenaza hasta que la ciudadanía le dé un parao, como el que le dieron al sifrino que fue a invadir nuestra embajada en Brasil. Recuerden que esta es una revolución pacífica pero armada y ante circunstancias dudosas, nos defenderemos. Así que no traten de obtener por la violencia lo que no pueden obtener por los votos. No somos Bolivia y nuestra FANB está cohesionada.



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Luis Semprún Jurado

Profesional, productor audiovisual, co-productor y co-moderador del programa radial El Ojo de la Ciudad en Maracaibo, estado Zulia

 luissemp2003@gmail.com      @luissemp

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