Invasión y ataque de Colombia a Venezuela

América Latina fue el continente que más infelicidad tuvo desde la colonización española; Venezuela por ser la joya más preciada, en virtud de sus riquezas minerales y sus maravillosas tierras, fue una de la más asediadas en todos los aspectos. Fuimos colonizados, explotados y saqueados desde el siglo XVI y aún hoy pretenden dominarnos. Entre las vergonzosas herencias que nos dejaron tenemos la imposición de sus costumbres, la adopción del cristianismo para sentar las bases de un control religioso dominado por la iglesia y el capitalismo que ya se imponía a través de la Doctrina Monroe (promulgada el 02/12/1823 en el Congreso de Estados Unidos por James Monroe), a la cual se plegó Francisco de Paula Santander por Colombia por considerarla "un alivio para la humanidad y Colombia ganaría mucho acercándose a un socio tan poderoso", pero también para destruir el proyecto bolivariano libertario que incluye como doctrina el antiimperialismo, la igualdad social y el gobierno popular contra este modelo. Es así como se origina el conflicto entre dos naciones vecinas, hermanadas por un lazo libertario más no por todos los que la han gobernado, quienes han pretendido irrumpir ese vínculo histórico y destruir a la tierra que les dio su libertad. A partir de aquí se inicia, según el historiador zuliano Yldefonso Finol, la "Subdoctrina Santander", cuyos inspiradores propulsores es la oligarquía bogotana, antes la Nueva Granada, herederos del poder colonial, con privilegios dentro del Virreinato y que sigue dominando en Colombia, cerca de 20 familias que controlan el poder económico y político en este país.

Como buen Estado burgués, Colombia busca expandirse territorialmente y para lograr este propósito se genera una lucha por parte de los territorios de Venezuela, Nicaragua y Ecuador para invadirlos, aprovecharse de sus recursos y ampliar su geopolítica. Fue así como perdimos la Península de la Guajira, cuyo saqueo fue firmado por Eleazar López Contreras y ahora forma parte de Colombia. El caso de la Fragata Caldas, cuya provocación fue premeditada por parte de la oligarquía colombiana para crear un conflicto en Venezuela, en una zona tan sensible como es el Golfo y donde los santandereanos han pretendido ampliar su extensión. Así mismo, el plan secesionista ha sido una quimera de la oligarquía colombiana, para ello cuentan con el apoyo de los EE.UU., por esto una de las razones de la instalación de las bases militares, ya que "para controlar Venezuela necesario es militarizar Colombia" (tesis de Paul Coverdel). El estado Zulia es la media luna que quiere Colombia despojar de Venezuela por sus inmensos recursos petroleros, su desarrollo comercial y su dimensión geopolítica. Igualmente los estados Táchira, Mérida, Trujillo y Apure. A raíz de estos deseos impenetrables y frustrados por demás —que según Uribe ha sido por falta de tiempo— es que existe una movilización de paramilitares, o más bien una amenaza e invasión de este grupo colombiano en nuestro territorio con un nuevo formato de guerra formado por el ejército norteamericano en los países árabes. Ésta, si se quiere, ha sido una de las más peligrosas penetraciones invasivas de los gobiernos uribistas y de Santos. Es una guerra lo que viven nuestros hermanos venezolanos en las fronteras con la presencia de estos grupos. Diariamente cobran vacunas, se roban el ganado, hacen contrabando de extracción, asesinan campesinos, los despojan de sus tierras, incursión del narcotráfico, secuestran personas, violan mujeres y tienen control de algunas tierras rurales, urbanas y fronterizas sin poder entrar ningún cuerpo de seguridad.

El conflicto armado interno en Colombia, durante la década de los 60, obligó al desplazamiento de más de cinco millones de colombianos a Venezuela. Una invasión humana a la cual hay que reconocer que los gobiernos puntofijistas asumieron y que hoy día los gobiernos revolucionarios acobijaron como suyo, por la condición humana que caracteriza al venezolano. Nunca Venezuela se pronunció directamente contra los desplazados colombianos, por ello muchos de ellos aún permanecen aquí a pesar de las circunstancias. También los venezolanos hemos sido víctimas del contrabando de extracción de la gasolina, de la destrucción de nuestro cono monetario, de la desvalorización de nuestra moneda, del saqueo de nuestros recursos minerales y de la fuga de alimentos que se producen en el país para generar un caos y generar una intervención militar en complicidad con sus amos del Norte y ser Colombia la entrada a una intervención militar contra Venezuela, sería su sueño hecho realidad desde la Gran Colombia. ¿Creerá el gobierno colombiano contar con el tiempo necesario para tal fin? La invasión y ataque de Colombia contra Venezuela es desde la colonia, le hemos respondido con la paciencia y contundencia en cada caso; pero ante una ofensiva militar "bastantes cojones hay aquí" y "bastantes ovarios hay aquí" para enfrentar el sueño frustrado de la oligarquía santandereana e imperial. ¿Qué pasaría si fuera Venezuela la que atacara a Colombia por tantas invasiones, saqueos, bloqueos y deuda social contra ella desde hace siglos? Esto no pasaría nunca porque Venezuela está signada por la providencia a liberar no a destruir naciones. Lo que sí es seguro es que, ante una eventualidad como la que sueñan los gobiernos de Uribe-Duque y Trump, contamos con hermanos colombianos para defender a Venezuela de una nueva colonización; con hombres y mujeres neogranadinos dignos hijos de Bolívar que apuestan a la paz al mismo tiempo en contra del estado burgués colombiano, como: Piedad Córdoba; el maestro Arlés Herrera "Calarca", a quien tuve la oportunidad de conocer en Bogotá junto al periodista Javier Hoyos, ambos con profunda sensibilidad humanista, defensores de la verdad y del proceso de paz de Colombia; a Iván Márquez, vocero de la causa revolucionaria bolivariana y a muchos líderes sociales bolivarianos colombianos, como lo hicieran Gabriel García Márquez, el dirigente José Edgar Paredes y otros más en su momento. Ellos como la mayoría de los hermanos colombianos conocen las verdaderas razones de una invasión de Colombia contra Venezuela. Estoy segura que muchos colombianos junto a los venezolanos estarían dispuestos a ir al combate, a defender a Venezuela entre el Arauca y el Orinoco, entre El Magdalena y el Mar Caribe, entre las selvas y las montañas de la Sierra Nevada; con la diferencia de que ésta vez serán los hijos de Bolívar contra los herederos de Santander, los títeres del imperio. Parafraseando a Camilo Torres "si para hacer la paz es necesario hacer la guerra, hagamos la guerra". No nos conseguirán sumisos ante un hecho como el que pretende llevarnos el imperio y Uribe-Duque. Estamos de pie para seguir luchando a pesar de la guerra económica. Desde la Colonia este pueblo de guerreros ha dado muestras de amor y de valentía. Ahora lucharemos contra un Establishment establecido que se derribará o eliminaremos en el combate, pero el sueño de seguir teniendo una Patria Libre seguirá siendo nuestra causa, la espada de Bolívar no la dejaremos caer ni tampoco su pensamiento. Venezuela es nuestro Norte y seguiremos juntos para amarla con un arsenal de caricias para liberarla.



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Esmeralda García Ramírez

Licenciada en Administración Articulista

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