Grandes y pequeños detalles

Fidel Castro, el extraterrestre

De bola que Fidel Castro es un extraterrestre. Qué el pueblo cubano haya soportado no sólo el terrible bloqueo económico del Imperio Estadounidense sino también todo el camión de su mierda mediática y que el propio Caballo haya salido vivo de todos los intentos de asesinatos que urdieron contra él, ¿acaso no es una muestra que estamos en presencia de un ser extraordinario, fuera de la común? Fidel Castro es un modelo del Hombre superior de Confucio. Entre usted a Internet y entérese como todos los grandes hombres de estos tiempos hablan maravillas del Comandante Fidel.

Fidel, el de los pequeños y grandes detalles. Ninguna futilidad que suele rodear a los poderosos ha logrado trastabillarlo ni siquiera un milímetro. Un día los gringos, intentando joderlo, una vez más, diseminaron vía aérea un mortal virus sobre el suelo cubano y a Fidel no le tembló el pulso para ordenar el sacrificio de 500.000 cerdos. Cuando Gorbachov le invitó a cuadrarse con la Glasnost y la Perestroika, dijo “Gorbachov en Rusia y nosotros en Cuba” Con la caída de la Unión Soviética, USA inventó que había muerto el Socialismo. Pero Fidel y la Revolución Cubana resistieron y surgieron los Chávez, los Morales, los Ortega, los Correa, los Kirchner. Y resucitó de nuevo el Socialismo.

Fidel se ocupa de todo. De lo macro y de lo miro. Un día de 1971, al acudir al aeropuerto de La Habana a recibir a la delegación cubana que regresaba con el segundo lugar en los Panamericanos de Cali, al saludar a Pedro Pérez Dueña, quien había implantado nueva marca olímpica en salto triple con 17,40, le dijo: “Oye Pedro y qué te pareció el homenaje que te brindo tu pueblo natal, Pinar del Río”. “Comandante, dijo el joven, ahora es cuando voy a casa”. Y dijole aquel gigante: “Ah claro. Venías dormido, descansando, por eso no viste el homenaje que te brindaron los pinareños para que lo vieras desde el avión”.

Otro detalle humilde del Comandante Fidel. Una tarde en casa, Fidel conversando con Francisco “Morochito” Rodríguez y Francisco Carbonell sobre el combate que el venezolano le ganó al cubano en las eliminatorias del boxeo de las Olimpiadas De México, que conllevó a la medalla dorada en peso mínimo. Carbonell, justificando su derrota ante el cumanés, esgrimió ante Fidel determinada equivocaciones en el ataque y defensa. A lo que Fidel le espetó: “Mira Carbonell “Morochito” te ganó porque simplemente, gramo a gramos, es superior a ti. No le busques más cinco patas al gato”.

Oriana Fallaci, famosa periodista italiana quien destapó La Matanza de Tlatelolco, cuando al final logró conseguir entrevistarlo luego de cinco años de espera, le dijo “Comandante Fidel: “No es posible ni justo durar tanto tiempo para entrevistarle”. Y dijole Fidel: “Pero lo importante es que lo lograste. Y trata, por favor, de sacarle el máximo provecho al tiempo. Además es un honor que una de las mejores periodistas del mundo entrevisté a este humilde cubano”. Y dicho esto le entregó una fresca y hermosa rosa roja.

Estando en Madrid leí en El País de España, cuando aún se podría leer ese diario español, una crónica traviesa endosada al Gabo y en donde participaban el Comandante Fidel Castro, Felipe González, recién electo por el POSOE, Presidente de España y el propio Gabriel García Márquez . Narra GGM que en una cena en Varadero Fidel y González acordaron irse de pesca a la mañana del día siguiente. Fidel, experto en pesca submarina, y Felipe, pescador de orilla, se fueron a la mar. Felipe pescó más que Fidel, y Gabo escribió que eso pasó porque Fidel, quien andaba tras unos créditos del Gobierno de España, agarraba los peces y se los colaba en el anzuelo de Felipillo.

Fidel es tan sobrado de lote que un día ordenó la edición de un Manual Popular de Economía dirigido al pueblo para que entendiera que cosa eran Producto Interno Bruto, Reservas Internacionales, Tasa de Crecimiento, Tasa Activa, Tasa Pasiva. Plusvalía. Y resulta que ese Manual se convirtió en texto de consulta de la Universidad Nacional de México.

Pero fue aún más arrecho en la inauguración de los Panamericanos de Cuba cuando presentó a miles de niños cubanos con edades comprendidas entre 4 y 6 años en un esquema que pese a ser simétrico, presento a los querubines haciendo lo que querían. Por eso vimos a algunos acostados en el césped, a otros sentados de piernas cruzadas, a otros rascándose a cabeza a otros dormidos. Otros conversando. Todo en perfecto orden. Pero dueños de sus actos naturales. Nada de simetría ortodoxa. ¡Qué grande eres Fidel! Le dijiste al mundo que no crees en la ortodoxia de la Educación Física en las escuelas. Los niños tienen derecho a correr, a saltar, a acostarse en la grama, a jugar. Claro hay que ordenarlos. Pero nunca manejarlos como si fueran atletas entrenando para unas olimpiadas. Ni tampoco con las odiosidades de un, dos, tres. Levantar las manos. Agacharse, doblar las rodillas, flexionar, arriba, abajo.

Mi primer contacto físico con la Revolución Cubana fue en los Panamericanos de Cali 1971. De esa experiencia relato a continuación algunas vivencias, que reflejan a 13 años de Revolución el alcance de tan digno pueblo.

Cuando los atletas cubanos acudían al restaurant de la Villa Olímpica comían lo adecuado a su especialidad deportiva. No desperdiciaban comida. Observaban buenos modales en la mesa. En sus cuartos descansaban escuchando a Mozart y a Compai Segundo. Mientras leían a Dostoievski, Tolstoi, Quevedo y a Nicolás Guillen. Una tarde en las afueras del Pascual Guerrero, Vicente Díaz, tercera base del seleccionado de beisbol cubano nos dio una cátedra de Historia Latinoamericana, Economía Política y Sociología al narrador colombiano de fútbol, Edgard Perea Arias, al periodista panameño Humberto González y al susodicho. Concluida la intervención de Díaz, le pregunte: Oye Vicente aparte de ser pelotero, a qué te dedicas en Cuba? “Yo soy taxista y de los buenos”.

Una tarde en el Universitario de Caracas se encontraba Fidel Castro viendo un partido en compañía del Presidente Pérez cuando Lázaro ”Que hiciste papito”Candal, en una osadía periodística quiso entrevistarlo y Fidel le espetó: “Yo vine a ver el partido. No estoy en tiempo de dar entrevistas. Por favor. Déjeme disfrutar como cualquier fanático deportivo”.

TINTERO

Felicitaciones a los cubanos colaboradores de las distintas Misiones en Anzoátegui, que este martes celebraron en el Teatro Guaraguao, de Puerto La Cruz, el cumpleaños 87 de Comandante Fidel Castro con un alegre programa cultural que incluyó música folklórica cubana y venezolana, danza, teatro, poesía. Todo con esa perfecta organización, amplio contenido y dirección, que caracteriza todo lo que hace Cuba. Todo a la medida, con precisión, sencillez, sobriedad y mucha calidad. De verdad lo disfruté en grande y di gracias al camarada Larry Galvis por invitarme a hacer una Ventana del pueblo con esa fiesta. Por cierto más que periodista en esa fiesta fui un entusiasta espectador.


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Américo Hernández


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