Tratado de venta de armas de la ONU a favor de EEUU

El 2 de abril del 2013 la Asamblea General de la ONU adoptó el primer tratado para reglamentar el comercio internacional de armas convencionales hasta su aprobación, el acuerdo se lo adoptó con 154 votos a favor, 3 en contra y 23 abstenciones de Rusia, China, India, los países del ALBA entre otros, el tratado busca reglamentar un negocio de unos 70.000 millones de dólares año.

Las armas a controlar redactadas en unas 15 páginas van desde una pistola hasta barcos, aviones, tanques de guerra, blindados, piezas de artillería, cohetes, misiles, radares, helicópteros y otras docenas de armas livianas y pequeñas, no incluye a los drones.

Este tratado sobre el control de armas es una conjura contra las fuerzas de paz y las democracias, contra la soberanía y libertad de los pueblos y a favor de la dependencia económica, tecnológica y militar, el tratado busca extender la influencia de EEUU y la OTAN contra el resto del mundo.

Este tratado le permitirá consolidar a EEUU su poder político, tecnológico militar porque decidirá a quien vende y a quien no, hará añicos el derecho a la defensa de los países que no están alineados con la seguridad nacional de EEUU y sus aliados.

El tratado regulara las importaciones, exportaciones, intermediación, trasbordos, todo será reportado por aquellos países que ratifiquen el tratado so pena de sanciones económicas y políticas ejecutadas por Naciones Unidas bajo la supervisión de Washington.

En otras palabras, los violadores de los derechos humanos y de los acuerdos internacionales sobre armas nucleares, químicas, biológicas, tienen otro AS para manipular el derecho internacional a partir del 3 de junio fecha en la que los países podrán ratificar el tratado de venta de armas de acuerdo a la resolución aprobada que entrara en vigor si 50 Estados ratifican el tratado, es decir, el tratado está listo para su aprobación si consideramos que EEUU cuenta con unos 50 países considerados satélites o lacayos y otros 120 como socios comerciales.

Cuando en el 2006 empezaron las negociaciones sobre el control de armas convencionales se acordó que la resolución seria por consenso de los 193 Estados miembros de la ONU, pero, el consenso es utilizada por Naciones Unidas como una estrategia política muchas veces aliada al veto que a su vez es un arma social contra los países sancionados.

Con este tratado sobre el control en la comercialización de armas se abre la puerta para una nueva época de colonizaciones por parte del G7. Los países en la lista negra de la ONU y de Washington les resultara difícil acceder a equipos bélicos, repuestos, cuya electrónica tenga patente estadounidense que es el 75% de las armas en el mercado mundial. Los países no podrán defenderse y las invasiones serán toda una calle de bienvenida.

El Consejo de Seguridad Permanente de la ONU, es una envenenada ensalada de un veto negociable por energía, tratados nucleares, compra y venta de bonos del tesoro y guerras justas con Nobel de la paz incluido que sirven para reestructurar nuevas geopolíticas regionales para negociar con la paz como ocurre en la Península de Corea, Golfo Pérsico, Pacifico central, los Urales y América del Sur, por causas pendientes que vienen desde la segunda guerra mundial como el cuento de frenar al comunismo.

Con este cuento del comunismo que ya no existe, no es posible ningún lanzamiento de un cohete al especio para colocar un satélite en órbita sin permiso de EEUU y de su cómplice la ONU, quienes no permiten otro sistema ideológico socialista porque inmediatamente son sometidos a desestabilizaciones, embargos, golpes, magnicidios, sanciones económicas-energéticas, tal es el caso de las Repúblicas de Corea del Norte, Irán, Irak, Cuba, Ecuador, Bolivia, Venezuela, y otros países como Palestina y Afganistán sujetos a guerras históricas.

Esta política internacional desestabilizadora por parte de Washington cuenta con el apoyo incondicional de la ONU, OTAN, Israel, Arabia Saudita, Colombia y más naciones que vuelven superficiales los tratados internacionales, las políticas de confianza comerciales y económicas, importantes para el desarrollo de los pueblos y la coexistencia pacífica.

Desde inicios de los 70 se busca que EEUU y Rusia, destruyan sus arsenales nucleares sin ningún éxito porque ningún país confía en el otro. Washington ha dado ejemplos de no cumplir con los tratados que participa muchos de los cuales ni siquiera firma sobre armas de destrucción masiva, solo busca ganar tiempo hasta preparar a su gente y a su ejército para otra guerra, en donde este tratado entrara en vigencia contra el país afectado.

En la práctica, el tratado significa conceder exclusividad a las empresas bélicas de occidente para situarlas como las más fuertes, con ello irrumpir en las economías de los países como lo está haciendo Alemania, el FMI en la zona euro, arruinando empresas locales por las competencias de los monopolios de los países más desarrollados y ricos.

G7 que se reserva el derecho a apoyar a otras naciones para que tengan armas atómicas como Pakistán, India, Sudáfrica, Israel, quienes realizan pagos geopolíticos a favor de la OTAN y el pentágono, los países que no realizan estos pagos como Irán o Corea del Norte son sometidos a sanciones de la ONU, para estas naciones va el tratado sobre el control de armas.


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Raúl Crespo


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