Fantasma del 4F recorre a Europa

Los pueblos latinos de Europa están sometidos al castigo que les impone el Fondo Monetario Internacional, a través de la bota teutona, representada en la señora Ángela Merkel, ejecutora del paquetazo criminal neoliberal, que en la segunda mitad del siglo XX arrasó con las economías, la salud, la educación y los derechos laborales de los pueblos de América Latina, continente que se vio estremecido por revueltas como la del fatídico 4 de Febrero de 1989, en Venezuela, que dejó entre tres y cinco mil muertes entre venezolanos y extranjeros, que fueron ejecutados sumariamente en las calles de Caracas y otras ciudades del país, por órdenes del entonces presidente socialdemócrata Carlos Andrés Pérez y sus colaboradores inmediatos, General Italo Del Valle Alliegro, Ministro de la Defensa, Alejandro “El Policía” Izaguirre, Ministro del Interior, Virgilio Ávila Vivas, Gobernador del entonces Distrito Federal y Antonio Ledezma Alcalde de Caracas y en consecuencia Comandante de la Policía Metropolitana y el resto de su gabinete ejecutivo.

La cifra de víctima no se puede precisar, porque conservadoramente se dice que fueron más de tres mil, por los reclamos de familiares, pero hay que tomar en cuenta la cantidad de extranjeros indocumentados que para ese momento vivían en el país, por las políticas excluyentes de la IV República que no les permitía legalizar su situación de refugiados o emigrantes ilegales, como era el caso de dominicanos, colombianos, peruanos y guyaneses por mencionar algunas nacionalidades, que vivían en esas condiciones. Estos fueron ejecutados de manera inmisericorde y como no tenían documentación, jamás fueron reclamados por familiares y mucho menos por consulados o embajadas de sus países. Todo esto sucedió producto del paquete del FMI, administrado por los Chicago´s, Boy, Miguel “Paquetico” Rodríguez, Moisés Nahim, Herbert Torres y el resto de asesores económicos al servicio del Imperio. Por esa matanza nunca hubo un pronunciamiento por parte de los órganos de los derechos humanos ni de la ONU , ni de la OEA, la mediática nacional e internacional como de costumbre aplaudió la masacre porque se estaban salvaguardando los intereses de la burguesía local y del imperialismo mundial.

Ahora ese fantasma recorre al viejo continente, donde la clase media, trabajadoras y trabajadores de los diferentes frentes están pagando las consecuencias de una crisis creada por los banqueros, brazo ejecutor de las políticas de dominación del sionismo mundial, que tiene su expresión en los paquetes de medidas económicas del Fondo Monetario Internacional, ( La remolacha ) y las invasiones y arrase de los pueblos que resisten,(El garrote), con las intervenciones “humanitarias” de la OTAN, sicario del imperio que ejecuta la tarea sucia, para que detrás de la danza de muerte protagonizada por los cañones y los aviones tripulados a control remoto con sus “daños colaterales” lleguen los buitres imperiales del Norte y de Europa a repartirse el botín; como han hecho con Libia a la cual ahora pretenden convertir en un archipiélago de republiquitas. De esta manera, cada uno de los modernos corsarios, participantes en el genocidio y arrase del país que hasta el momento de la invasión occidental tenía el mayor índice de calidad de vida en África, ahora sumergido en la miseria y en una cruenta guerra civil, que no se sabe cuando terminará; tener su protectorado o enclave, allí, tal como hicieron a finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX, cuando desde el punto de vista económico y geopolítico se les hicieron insostenibles sus colonias.

De esa jugada geo-estratégica salieron monarquías y otros estados en el mundo árabe, cuya milenaria organización fue descuartizada por las fuerzas colonialistas, para dejar allí gobiernos títeres, que hasta hoy están al servicio de occidente pisoteando sus históricos ancestros semitas.

Pero esa política de la zanahoria y el garrote está tocando techo, ya los pueblos del mundo y especialmente de Europa, están volviendo sus ojos, al ejemplo que le han dado los hasta hace poco (inferiores Sudacas), que han regresado a sus raíces y con decisión y valentía le han dado una patada al imperio y sus lacayos, con el huracán bolivariano, que cada día aviva más la llama en las praderas de Latinoamérica y el Caribe, con un avance indetenible de gobiernos patriotas, que a los proyectos de fragmentación de los pueblos, enmascarados con el eufemismo de “progreso” por parte de imperialismo colonialista, le ha opuesto la unidad y empoderamiento, para la participación protagónica y directa en las gestiones de gobierno, base fundamental en la construcción del socialismo del siglo XXI, planteado por el Comandante de la Revolución Bolivariana, Hugo Rafael Chávez Frías, que ya dejó de ser una utopía, para convertirse en un proyecto tangible, que cada vez encuentra más adeptos en el mundo.

Ese huracán está tocando las praderas de la vieja Europa, donde el incendio va por dentro y más temprano que tarde, perforará la corteza del tambaleante árbol del capitalismo para dar paso al poder popular y poner en fuga a los banqueros corruptos, lacayos del sionismo mundial, junto con sus gobernantes representativos y las vergonzosas monarquías que a esta alturas de la humanidad continúan siendo una mosca en el vaso de leche.

Los pueblos del mundo están despertando y particularmente los de Italia, España, Grecia y Portugal, que son hoy por hoy los más golpeados por la bota del FMI y de Alemania, que con su canciller Ángela Merkel, lleva a los pueblos latinos europeos, el dulce veneno de las recetas del FMI. Esas mismas que en la segunda mitad del Siglo XX, diezmaron a Suramérica y el Caribe. El recuerdo más ingrato que se tiene en esta parte del mundo es del 4F, cuyo fantasma ronda a Europa.



Periodista CNP 2414 cd2620@gmail.com


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Cástor Díaz

Periodista CNP 2414

 cd2620@gmail.com

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