Quadri, el candidato presidencial de la Gordillo, en venta al mejor postor


1. No estaba en el plan de la profesora Esther Gordillo que su partido (Nueva Alianza) marchará solitario y mucho menos que tuviera candidato presidencial. Era un hecho, para ella que su partido sería un aliado más del PRI y Peña Nieto o, por lo menos, del PAN del presidente Calderón. Pero sus peticiones eran tan grandes, como hace seis años: muchos diputados, senadores, secretarios de Estado, subsidios, que lo priístas rechazaron su alianza; por otro lado, la candidata V. Mota del PAN no ha querido aún negociar con ella. Con López Obrador nunca se ha acercado la Gordillo porque aquel no ha dejado de llamarla “traidora”, “vendida” y de estar siempre al servicio del mejor postor. Así que doña Esther, al no tener a nadie para inscribir: “Ni el amigo del alma, Jorge Castañeda, ni la peñanietista de izquierda, Rosario Robles, ayer, en un desenlace carente de emoción, ordenó oficializar al ambientalista Gabriel Quadri.


2. Según Quadri la candidatura le cayó de sorpresa y busca aprovecharla muy bien para exponer sus puntos de vista y darlos a conocer en todo el país; si sólo así fueran las cosas no estaría mal; pienso que habrían decenas de miles de nosotros que buscamos una plataforma para dar a conocer a los trabajadores de México nuestro pensamiento, nuestras propuestas de organización política y de lucha contra el poder. Pero no a cualquiera que esté preparado y lo desee se le propone una candidatura, aunque sea de diputado. Se necesita identidad, disciplina, sumisión, aceptar condiciones; y este comportamiento siempre es muy conocido en tu trabajo, en lo que escribes, entre tus amistades. Estos jóvenes aunque en algunos años hayan sido inteligentes, estudiosos, independientes y hasta luchadores, cuando les llega su “oportunidad” se adaptan a las necesidades de quien les paga. Quadri no conoce a la Gordillo, pero mañana será otro día.

3. Un joven, al parecer intelectual con las lecturas y características de Quadri, tiene que ser progresista, con una visión transformadora del mundo. Un ecologista en serio, ambientalista, economista, hasta ingeniero civil, que escribe una columna en un diario y hace comentarios en la radio, es muy difícil que sea de derecha, del PAN o del PRI; pero ahí surge la interrogación: ¿qué escribió, que dijo, que lo hizo coincidir con los intereses del partido, propiedad particular de la maestra Gordillo? Obviamente antes que sea seleccionado “de la nada” tuvo que sostener dos o tres prolongadas reuniones en la que los directivos del partido de la profesora se convencieron que Quadri sería el candidato. Por lo menos son 10 puntos del programa político y 10 puntos sobre administración de la candidatura los que llevaron a la firma del acuerdo. ¿O piensa Quadri y alguien más que es una cosa sencilla manejar millones de pesos del presupuesto?

4. El problema es que Quadri pretenda engañar con su independencia o que él mismo sea un tonto o un inocente que no se de cuenta de los intereses que está representando. Si en México hay un personaje político que en los últimos 30 años ha sabido manipular la cosa pública, ese personaje es Esther Gordillo que maneja un sindicato de más de un millón y medio de afiliados, que domina un partido político (Nueva Alianza), que domina un confederación (FSTSE), que maneja secretarías (SEP, ISSSTE, Lotería Nacional) y que cuenta con unos 10 mil maestros activistas comisionados dispuestos a intervenir en procesos electorales. Así que Quadri sin arreglarse el cabello, el bigote, el vestido, parece un ciudadano modesto, inteligente e independiente, pero luego del bautizo veremos al nuevo Quadri con otra presentación y un discurso plenamente gordillista porque lo contrario, es imposible en la política mexicana.

5. Y la bronca de estos personajes que de la noche a la mañana se presentan como “independientes” es que realmente no lo son porque no cuentan con una fuerza autónoma que los reafirme. En los últimos años he visto que la mayoría de los candidatos del PRI son jóvenes júnior (casi todos) o simplemente jóvenes que son usados para ganar elecciones porque los viejos están tatemados; pero basta con ver tras ellos al verlos siguiendo u obedeciendo ideas de sus asesores los viejos priístas. Pienso que ese es el chiste del “nuevo PRI”: jóvenes sin conocimientos históricos, ideológicos, económicos, sin ideas, pero con mucha energía para gobernar con el mismo modelo. NO se vislumbra que Quadri de inmediato vaya a plegarse a cualquiera de los tres partidos, pero sí es muy posible que repita la profesora Gordillo la estrategia que puso en práctica hace seis años: Votar por Nueva Alianza en diputados y senadores, pero por el PAN para la presidencia o quien dé más.

6. Me imagino a los cuatro candidatos discutiendo alrededor de una mesa, sin esa terrible formalidad de los tiempos, silencios y discursos acartonados. ¿Qué podrían decir de la destrucción del medio ambiente, del papel de los EEUU y los países desarrollados, de la necesidad de que México ponga un alto a esos países con una política antiimperialista? ¿Qué dirán acerca del desplome de la educación en México, de las inversiones en el ramo y de los millones de jóvenes que están sin educación y empleo? Pienso que el PAN y el PRI –como partidos de derecha- coincidirán apoyando a EEUU y en la justificación de la privatización educativa para ser consecuentes con su política; pero los progresistas y nacionalistas seguramente condenarán los altos grados de contaminación mundial exigiendo a EEUU que firme los Protocolos de Kyoto y, por otro lado defenderán la educación pública, gratuita y laica. ¿Qué hará Quadri?

7. Pero también la Gordillo, ante el crecimiento del rechazo que ha sufrido y la necesidad de encuadrarse en el futuro gobierno, puede jugar la política nacionalista –falsa si se quiere- que el SNTE jugó en los setenta siguiendo el discurso del régimen de los “derechos y los deberes del Estado” y su “apertura democrática”. ¿Qué tal si regresa la lucha contra la privatización de los recursos básicos, la defensa de la educación pública, freno a la intervención del clero en política nacional, la mayor inversión en las universidades, la reivindicación del IMSS y del ISSSTE, el refortalecimiento del sindicalismo revolucionario?  Es importante no dejarse engañar con los discursos; no olvidar que tras ellos siempre existen intereses económicos y políticos que buscan esconderse y el candidato presidencial Gabriel Quadri no es ajeno a esta realidad. Sólo hay que esperar unas semanas para entender bien este nuevo paso político. (16/II/12)

Correo: pedroe@cablered,net.mx



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Pedro Echeverría V


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