El primer mundo se libera de su exceso de poder

Hay que empezar diciendo que en Sudamérica se va dando una nueva relación entre cultura y sociedad política, por lo tanto, hay un proyecto de formación de identidad social de la mujer y hombre con toda su angustia, pero, con un anclaje total en la trascendencia del cambio, es ya un compromiso sociopolítico y critica a la sociedad capitalista, cuya gente consideradas en el primer mundo están siendo liberadas de su exceso de poder y riqueza.

Todavía para el G7 los BRICS y el G20 claves en el presente mundo, su inclusión es simplista y artificiosa, sin embargo, en la economía coexisten y se interpretan en el. China con su inmensa repercusión económica global es un actor de primerísimo nivel para sostener los mercados contra un orden profundamente viciado por la tradición capitalista que reclama reformas estructurales atacando al imperialismo y su economía capitalista; excepto Caracas, los otros socialismos queda en silencio.

Las posiciones políticas se radicalizan y estallan en Europa, simultáneamente, la desinformación mundial se prende en clara defensa al sistema militar del Consejo de Seguridad Permanente de la ONU y de su Consejo de Derechos Humanos, paso previo para permitir las invasiones aéreas o terrestres de la OTAN y del pentágono sin que Rusia y China con dos votos puedan o quieran interponerse en la barbarie para establecer un nuevo orden energético por regiones, obligados por la crisis político-económica ante el peligro que representa “el socialismo” económico chino y el avance del socialismo del siglo XXI en Sudamérica, en donde el capitalismo tambalea apenas sostenido por una Colombia invadida, un Chile totalmente resquebrajado, o por la tercera vía brasileña y la acomodaticia Argentina, no podemos decir que todos los países en América del Sur se hayan comprometido con el proceso liberacionista económico y político-social.

El poderoso aparato de propaganda capitalista en todo el mundo enmascara la realidad del capitalismo para fijarse exclusivamente en las atrocidades reales de las guerras ocultando el aumento de la división social para conservarla con una tercera vía, sacudiéndose de los errores lacerantes del imperialismo, tomando como ejemplo a Brasil y China practicantes de una tercera vía, democracia nacional en solidaridad con occidente, a ella se encamina el primer mundo hasta calmar la crisis, pero, con un peligro de propagar el militarismo activo para conservar la influencia política internacional obligados por la tremenda presión de sus pueblos.

Si las apariencias no engañan ojala estemos en el punto de quiebre de ese sistema burgués y del surgimiento de un mundo post capitalista; los pueblos con sus capas más progresistas se oponen a las “libertades del capitalismo” que dicho sea de paso es el único sistema socio económico de la historia de donde se programaron los servicios públicos reales que sembró masivamente miseria, ignorancia y muerte, así, como un tercer mundo dentro del primer mundo, verdadera utopía capitalista para los países más ricos.

Se aproxima en Europa otra revolución francesa. Adelante la izquierda mierda, ojala se sostenga las protestas para acceder al poder y terminar con la explotación, el hambre y el miedo, para que la implantación del socialismo sea definitivo y poder adelantar  la historia.

La enorme deuda del G7 los encierra en sí mismos levantando un vendaval de frustración y protestas, gente, que por ahora no están totalmente comprometidos, abstractos e incoherentes con el socialismo por vacilar del análisis dialectico-estructural permitiendo la devolución de los políticos quienes restan originalidad a las protestas sociales, sin embargo, las marchas son buenas influencias progresistas sobre el pensamiento mundial para que la conciencia anticipadora se convierta en una conciencia total favoreciendo de hecho a la revolución que exige cambios.

Cambios que no deben contemplar modelos que con frecuencia glorifican al pueblo para después volver a instrumentarlo y sacrificarlo a fines ajenos a él. Y, con excesos ideológicos para disimular la falta de praxis inciden en la ambigüedad a la hora de definir un proceso social; en la práctica no se evita un proceso oprimido lleno de diálogos intrascendentes que enmarcan  los procesos traicionados por las nuevas elites irresponsables con los ineludibles deberes ciudadanos, así, el dialogo no puede caer más bajo.

El primer mundo se encuentra acosado a razones, alegan que pueden salir de la crisis y que de ninguna manera cambiaran de sistema; utilizan un nuevo lenguaje que constituye por sí mismo otra trampa para los pueblos, porque, al admitir la demagogia admiten sin darse cuenta las categorías sociales, la piedra de toque que distingue al poder en el capitalismo. Únicamente para el sistema capitalista, sin utilizar la fuerza militar, le queda una quiebra radical del presente estado de cosas, una transformación profunda del sistema de propiedad con mejor participación de la clase explotada haría del sistema más rico en contenido humano expresa, en efecto, el inequívoco momento de ruptura ajeno al uso corriente del término desarrollo.

Tarea abierta para un paso más en la critica a los acondicionamientos socio-económicos del capitalismo para dejarlo atrás una vez desprendidos de su exceso de riqueza, con un mayor dominio y racionalidad, la iniciativa, el sentido común debe asegurar el paso del modo de producción capitalista al modo de producción social para comenzar a vivir libre y humanamente en un planeta cuyos recursos son finitos.  

rcpuma061@yahoo.com



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Raúl Crespo


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