Medidas. Tres puntos sin cambiar nada

La originalidad del pueblo radica en que su modelo cultural continua directamente vinculado a la falta de conocimiento socialista y en la acumulación de hábitos, que en ella desempeña la interacción capitalista, frenando la creatividad revolucionaria de la gente, es decir, la capacidad del conocimiento revolucionario científico a fin con las revoluciones pacificas. Modelo cultural vinculado al capital, escasa repartición y consumismo, situados sobre la vertiente de las clases, orientados aun, para sostener la oligarquía y con esta el orden económico, se encuentra vinculado a los intereses monopolicos de empresas extranjeras, separando la actividad social colectiva, con sus propias leyes dentro de la constitución históricamente redactadas para sus fines, implica recurrir a un sujeto que no puede ser definido en términos sociales, paquete económico clásico, sostiene la forma de espíritu explotador de empresa o de la fuerza del trabajo sin valor social por la especulación reinante.

Si se parte del trabajo revolucionario como un campo de experiencia y como modelo de conocimiento, parece que el pueblo la definió como un sistema que no pego, por lo tanto nada necesario, así como esta, para alterar el costumbrismo, para desembocar en una sociedad que no siente la necesidad de parir el socialismo. Pueblo que concibió la revolución como un sistema impuesto, no como un organismo de su propia operación capaz de alterar su anterior sistema. La falta de coordinación en la orientación revolucionaria, evito la integración en los 8 ejes principales en los 5 motores y en las 3R. La irracionalidad de los funcionarios que acompañan a Chávez no esta limitado solo por su individualismo, incapacidad, sectarismo y egoísmo, sino por la separación de los actores, la rivalidad hoy manifiesta, se añade el pragmatismo de cada actor, mas la petulancia gobiernista, ya en el limite de todas las nociones que analizan esta revolución. La sociedad no es mas, así como esta llevada, un palacio de la risa, lo que hemos llamado revolución socialista puede no aparecer sino como un atributo de la prehistoria de la humanidad. ¿De donde viene en efecto el socialismo del siglo XXI? De la creación, en las orientaciones revolucionarias entre los ministros, gobernadores, alcaldes y el pueblo, de su experiencia y conocimiento practico para escribir la teoría científica, por ende, la conciencia socialista.

Una sociedad nada definida 9 años después, en su modelo revolucionario nacional, por lo tanto, la dicotomía y el desarrollo socialista desaparece también. La involución de los sistemas revolucionarios aplicados nos conduce de nuevo a esta “coincidencia” del 2D, con el trabajo y el conocimiento capitalista pleno, a la crítica del funcionalismo revolucionario, según este espíritu plurinacional, debería ser usada hasta su punto extremo en una revolución contra la revolución, por ese mismo movimiento positivista que impulso el crecimiento revolucionario hasta el 2006, con la reelección de Chávez.

El progreso del conocimiento del estancamiento revolucionario, no reduce el deseo socialista como modelo social económico a la práctica de sus operaciones revolucionarias dentro y contra la revolución que no cuaja. Va acompañada de una interpretación de la creatividad rebelde del conocimiento de la ciencia, por lo tanto de una revalorización de la revolución. El pueblo arrastrado al palacio de la risa, sin ninguna transformación duradera de sus condiciones de existencia, no ve en modo alguno coincidir producción y consumo dentro de un sistema revolucionario unificado de funcionamiento.

Jamás pueblo alguno ha consumido una parte tan escasa de su propio producto, que la nuestra, por lo tanto esta, mas que ninguna otra, se encuentra dividiendo a los gestores masa gobierno, en, o por el conocimiento de transformación económica, y los que intentaron (ministros, gobernadores, alcaldes, diputados, concejales, dirigentes comunitarios) tratan de recobrar el control por mandato presidencial no por convicción socialista, peor por humanismo. La capacidad de transformar las condiciones revolucionarias en estos 4 años, con las 3 R, no mantiene la autonomía de las formas que pueden llamarse naturales o expectantes en la aplicación de un cambio en la conducta del pueblo que influya en la cultura de la vida social, entiendo por esto, que no serán producto de la decisión voluntaria, por la experiencia de los años pasados, en donde la masa ve que el programa consciente de Chavez se dilata por la mezquina interpretación del socialismo que no llega. El desencanto, no se enmienda por letras, se lo hace con hechos y resultados revolucionarios masivos que permite la acumulación de conocimiento y el proceso de conciencia para la praxis ética general.

Las leyes que organizan los gestos y los mitos revolucionarios están alteradas, del mismo modo que los equilibrios productivos agrícolas e industriales, están colectivamente atrasados por el burocratismo, la fatiga, la saturación, el hastío de la gente, en la capacidad de responder a llamados cada vez más numerosos, diversos e imperativos, manifiestan ya fisiológica y psicológicamente los limites de la adaptabilidad, mas aun, el progreso de racionalización, va acompañado de un estallido contrario a la expresividad. Las estructuras sociales, la investigación personal de su identidad de las relaciones primarias en sus estructuras de grupo, la defensa de la colectividad y el encasillamiento invaden la vida social y cultural. El campo de la experiencia revolucionaria no esta unificado siquiera en el 50% de la población que apoyamos al gobierno. El conflicto actual del proceso, dejaría de ser, si el propio sistema de acción es de acción continua, no de soluciones tipo contragolpe, accionar metódico, convincente, con un sistema de planificación revolucionaria, es lo que se necesita en estos años para incrementar la revolución.

Ha pasado el tiempo en que una dominación social absoluta y concentrada en manos de unos pocos, estuviera asociada a una amplia autonomía de funcionamiento de los sistemas de cambios básicos para unos grupos, en las que las redes del poder eran mínimas y rígidas. La acción de la sociedad en si misma, en la explotación del hombre al hombre, se vuelve mas diversificada, las ordenes menos coactivas y mas numerosas, la manipulación mas eficaz, tiene que quedar atrás, por una solución siempre revolucionaria capaz de penetrar a través de las organizaciones comunitarias, económicamente y socialmente, autónomas, para que a través de esta la, política socialista tenga cabida, por medio de la revolución del sistema, hasta la persona y la sociedad, para poder hablar de logros revolucionarios para la consolidación de un sistema socialista científico.

rcpuma061@yahoo.com


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Raul Crespo


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