La critica

Hay que evitar que un determinado sistema en una revolución sea sobre el papel mejor que otro. En la cual tomamos a un hombre, le cortamos los dos brazos y una pierna para llamarlo a capricho futbolista. La crítica permite visualizar la madurez en el que se encuentra un proceso revolucionario.

Todos los gobiernos son muy sensibles a la crítica. La crítica es una condición innata del ser humano además de intelectual. Refuta el orden establecido, denuncia su mal funcionamiento, propone reformas, es parte activa de un proceso. De hecho es contradictoria con la invención de comportamientos de la gente del gobierno cuando de crítica política se trata. Es necesaria una labor de crítica diferente y convergente identificando la palabra crítica en sentido teórico y en sentido practico. Va desde la utilización de mecanismos jurídicos a jornadas políticas, promueve asambleas constitucionales su disolución, huelgas, negativa al pago de impuestos o deuda externa. A lo largo de la historia la lista de estos comportamientos promovidos por las críticas es grande en la vida de los países.

En el campo constitucional, económico, educativo, cultural, salud o lo que atañe al papel del Estado, ejercito, derecho penal, comercio, la critica ayuda al progreso del conocimiento incluso provocan la aparición de nuevas disciplinas, evita el dialogo de sordos permitiendo la confesión publica. Aumenta el espíritu revolucionario y gracias a la crítica y autocrítica la puerta de la iniciativa esta siempre abierta para todos. Es una inspiración colectiva por las grandes ideas de la evolución por la critica fría en términos realistas que permiten analizar en que estado esta la revolución o un proceso político. La revolución debe ser susceptible de servir como modelo en una sociedad donde el debate sea contradictorio. El dialogo debe enfrentar a una sociedad para que sea dialéctico y engendre una nueva sociedad con un nuevo gobierno y no un golpe de Estado aunque cuente con apoyo popular.

La crítica hace distinción entre las soluciones con posibilidad de concretarse y las que no tienen ninguna. Es la crítica constructiva. Depura la política de la izquierda en época de elecciones evitando que se disloque favoreciendo la abstención que nunca es neutra porque es utilizada por uno y otro demuestra la impotencia de los postulados permitiendo que la ciudadanía reaccione por una situación real. La abstención es una simulación hipócrita a las soluciones realizables y a los deseos irrealizables en la política.

Hoy día ni los partidos comunistas de China y Rusia pueden afirmar pura y simplemente que su expansión corresponde a su progreso de socialismo. En la actualidad la revolución ya no puede efectuarse en estos países porque ya no es un modelo para las revoluciones en otras naciones. La esperanza de un socialismo como paso previo al comunismo es una quimera sostenida por los sueños de los comunistas frustrados periódicamente e invariablemente por los persistentes fracasos económicos del sistema capitalista que penetro la ideología de esas naciones consideradas cuna del comunismo.

La austeridad económica de la ex URSS no fue una austeridad de inversión planificada y coherente debido a una acumulación socialista primitiva. Al contrario fue una pobreza anárquica ocasionada por el bajo rendimiento de un aparato de producción mal dirigido. En cuanto a la acumulación socialista primitiva los soviéticos tomaron a préstamo capitales de los bancos japoneses, es decir norteamericanos, solicitando a las trasnacionales como la FORD la instalación de fábricas en su territorio. China tampoco fue un modelo socialista en libertad. La revolución cultural fue una depuración agrandada en ciertos puntos dejando intactas la dictadura política y la omnipotencia de la propaganda oficial. Desde hace mucho tiempo hay dos Chinas en una. La nueva desarrollándose capitalisticamente en las grandes ciudades y la otra vasta, enorme, rural y pobre al mando del partido comunista. Actividad que confunde moralmente e intelectualmente a su pueblo y fuerzas armadas consideradas unos pocos los nuevos ricos del mundo o al menos en vías de serlo con el gobierno claro esta.

El odio entre chinos, rusos y norteamericanos es del tipo que solo puede surgir entre imperios disputándose las mismas zonas de influencia del mundo. Potencias que utilizan las dificultades de las naciones para ayudarlos en sus guerras, para empujarlos a la guerra como lo hace el imperio norteamericano, satisfaciendo al mismo tiempo el expansionismo vieja aspiración de todos los imperios. Decir que estas penetraciones no son imperialistas porque se acompañan de mensajes de izquierda sin ningún valor ideológico de comunismo o socialismo no altera en absoluto el fenómeno de sociedad dominante, dominada y cada vez menos gobernadas. La critica permite discutir puntos de vista.


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Raúl Crespo


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