Revolucionar La Justicia en Amazonas

Nuestra patria chica también se conmovió con la celebración de los 200 Años de La Batalla de Carabobo y los 210 Años de La Firma del Acta de La Independencia de Venezuela ante el oprobioso Imperio Español. Múltiples mensajes en redes, muchos minutos de información televisada y radial sobre el tema, Actos públicos significativos, innumerables comentarios del significado de lo que estamos celebrando y un gran despliegue político al ejercer una actividad interna de la Revolución Bolivariana para preseleccionar hombres y mujeres en proporcionalidad igualitaria que puedan dar la cara ante un electorado que definirá autoridades gubernamentales y legislativas el próximo 21 de Noviembre, en elecciones libres, directas y secretas para cumplir un nuevo ciclo de la vida democrática del país.

Llegar a esta meta no ha sido fácil porque se han sorteado una serie de inconvenientes tramados desde el Norte y fraguados en las entrañas de la patria que nos han puesto a prueba como Estado Nación, guiado por un equipo político y de gobierno con mucho temple para no caer en provocaciones, ni desmayar en el intento de seguir haciendo política en la construcción de una Venezuela muy diferente a la del pasado de la cuarta república.

En este proceso político asediado de mil maneras, hemos de hacer el trabajo, promover iniciativas novedosas y sustanciales, presionar para cambiar lo que haya de ser cambiado con miras a acercarnos a una Revolución, al decir del Cmte. Fidel Castro.

No es lo mismo decirlo que hacerlo, tampoco planificarlo y ver sus frutos, cuando estamos en un debate permanente sobre la forma y manera de implantar un plan, el plan de la patria el cual debe funcionar como guía programática del deber ser, en tiempos reales de gobernabilidad en paz, equilibrada, prospera y productiva.

Para lograr Eso, aún estamos en plena faena de resolverlo venciendo la marea de dificultades y confrontando múltiples contradicciones propias de los embates de una guerra de cuarta generación, donde las secuelas de esa agresión imperial parecen más rudas en la frontera, sobre todo la más distante del centro de poder político gubernamental. Porque si hay dificultades en general por allá, por aquí se multiplican y nos hacen estoicos, incrédulos, reactivos e inventivos para garantizar la subsistencia en la cotidianidad.

Uno de los poderes públicos que nuestro gobierno ha focalizado para acelerar el proceso de equilibrar su operatividad y funcionamiento es el Poder Judicial, con un entramado de responsabilidades interconectadas con los otros poderes, dado que existe una Ley Madre con normas complementarias que poseen rango y fuerza legal para regir el Estado Nación.

Y en uno de sus eslabones claves está el sistema penal, el sancionatorio, el que dirime sobre derechos y deberes del hombre y mujer en sociedad, con una carga conceptualizada en el tener, el atesorar bienes materiales, el disfrute del valor económico y sus relaciones de producción. Por más que busquemos otros elementos conceptuales del mismo, este priva porque nació bajo la egida del sistema capitalista, de la cuarta república con una marcada influencia del Europeísmo colonizador y sus valores de vida en el fragor de la lucha de clases.

La cola del proceso judicial es una sanción que determina la pérdida de la libertad al que infringe la ley y como la crisis ampliada por las secuelas de la guerra son evidentes, no nos asombran los resultados evidentes. Dado que son humanos los que participan directamente en el discurrir de los hechos.

Me refiero a unos centros de reclusión preventiva infrahumanos, atestados de seres vivos que pagan en condena el doble de tiempo de su sanción por estar en un sitio (Calabozo), donde hay que quitarle al otro, el aire para respirar y hacer llegar el oxígeno a los pulmones. "Humanos" que organizadamente se turnan para descansar sentados en el piso, porque el área de reclusión es tan ínfima que los más de diez recluidos ahí y privados de libertad, medio caben de pie, no obstante están "vivos" por decir que están metabólicamente activos. Aunque no es la regla en esta capital del país, el que existan algunos en esas condiciones, opaca el funcionamiento del sistema en lo local.

Algunos expresan categorías conceptuales que por estar presos o privados de libertad, no merecen un trato digno, ni consideraciones en materia de derechos humanos, cuestión que se estalla contra los principios de la Revolución Bolivariana y el modelo societario en construcción, semejando al Ecosocialismo del Buen Vivir en plena armonía con la Madre Naturaleza.

Nunca dejo de comentar la frase que me dijo el Chaman Yekuana Juan Level del Alto Orinoco, cuando le pregunte por encargo, sobre como castigaban los abuelos chamanes a los yekuanas que se portaban mal en la comunidad. Y respondió; "Yekuanas no se portaban mal, eso llegó con los Conquistadores". Sin comentarios adicionales.

También es cierto que las estadísticas en cuanto a privados de libertad en Amazonas, es mínima comparada con los estados vecinos y más diferenciada con la situación nacional, donde se contabilizan más de 90000 privados de libertad, de los cuales un 50% está en proceso de juicio y sin sentencia, determinando un cautiverio en centros preventivos sin condiciones de seguridad, ambiente ni derechos garantizados para cumplir estadía pre conclusiva.

En Puerto Ayacucho no hay penal, por lo tanto solo existen dichos centros de prevención y lo más curioso que el parcelamiento institucional ha determinado que cada organismo auxiliar de justicia, habilite un espacio para almacenar privados de libertad.

Policía Estadal, CICPC, GNB sede central y el Muelle, Policía Nacional, Policía Municipal, DESUR, SEBIN, DGCIM, CONAS, 52 Brigada y alguno que otro sitio militar donde se priva la libertad a funcionari@s de dichos componentes Militares. El único centro adscrito al Ministerio de Penitenciario en la ciudad de Puerto Ayacucho, es el centro de retención de menores con sus particularidades de Ley.

Lo curioso y contradictorio es que nuestro nivel gerencial le pone más empeño a lo operativo institucional e incluso la performance física de instalaciones que a la caracterización del encierro humano, en su condición cruel y antihumana. Lo digo yo que gerencie un Zooilogico durante 5 años a inicio de la Revolución Bolivariana. Ahí ya hablábamos de preparar los ambientes (Antes Jaulas) a las condiciones naturales de vida de la fauna silvestre en cautiverio. Si eso lo hacemos con las especies animales sin raciocinio, como nos obliga a tratar el tema carcelario de humanos y sobre todo, después de 5 días de trabajo continuo en revisión de expedientes diversos, de privados de libertad unos en proceso y otros bajo sentencia firme, donde encontramos muy pocas mujeres , excelente!. Y ningún pudiente, como si en este nivel de clase social este negado el delito y mucho menos su sanción. Curiosidad de un evidente sesgo discriminatorio en una sociedad que le da privilegios a la clase dominante por encima de la coherencia humana de justicia y equidad.

En la casuística amazónica de privados de libertad un equipo integrado por Juez Rector, Jueza de Causa, representante de Fiscalía, Directora de la Defensa Publica, Representante de Defensoria del Pueblo, Policia Estadal, Policia Nacional Bolivariana, CICPC, MPPP y 3 Diputados y Diputadas de la Asamblea Nacional, hemos beneficiado a 35 procesados con cambio de régimen a casa por cárcel, destacamento de trabajo, medidas humanitarias, mientras sigue su juicio o proceso legal. Libertad condicionada lo pudiésemos llamar, pero el fin es descongestionar el antro y aplicar justicia revolucionaria sin impunidad.

No nos sentimos bien porque no es la solución estructural, pero al menos estamos haciendo algo de justicia social y apuntando a lo que debemos hacer como sociedad. Más armonía de vida, menos fractura de normas societarias, menos delitos y cero privados de libertad, aunque suene utópico. Los humanos rompen normas creadas por humanos y por ende el ciclo del castigo no se hace esperar.

Para nuestro estado aspiramos;

1.- Cerrar todos los centros preventivos para privados de libertad en proceso y menos sentenciados.

2.- Acondicionamiento de Establecimientos de aplicación de Justicia.

3.- Sinceracion del Personal adscrito al sistema y afianzar su proceso de actualización profesional, sensibilización social y mejoramiento de la destreza operativa para optimizar su desempeño en el hecho de la Justicia Revolucionaria que no es la simple justicia.

4.-Revitalizacion del ingreso salarial, compensación del mismo, aplicación de un plan de Emulación del desempeño y enaltecimiento ante el colectivo por actuaciones ejemplarizantes del trabajo cumplido.

5.- Aplicación de un Plan de Salud Integral al personal y a privad@s de libertad y aceleramiento del proceso judicial con juicios en libertad, juicios en operativos especiales, juicios telemáticos, juicios en tiempo ordinario con justicia social..

6.- Aplicación de un Plan Integrador para los componentes de todo el sistema de justicia. Si un órgano falla se refleja en el manejo del proceso y la aplicación de justicia en todo el Sistema de Justicia.

7.- Incorporarnos a la revisión, renovación, actualización y naturalización de las leyes del Sistema, incluso hacer nuevas leyes. (Algunos se preocupan por humanizar el sistema y otros acotamos que debemos naturalizarlo porque al humanizarlo lo complejizamos).

8.- Terminar el acondicionamiento del CEDJA con dos primeros módulos puestos a funcionar en corto tiempo, adscribirlo al MPPP con un nuevo régimen penitenciario de redimir al privado y hacerlo productivo, atacando el ocio y la holgazanería, además de lograr el traslado de todos los procesados de los Centros preventivos de la ciudad.

Y si algún día se requiere habilitar estos centros, debe eliminarse la crueldad en las condiciones de trato y vida en los mismos.

9.-Escudriñar casos con resultas incoherentes en lo jurídico y aplicar todo el peso de la Ley ante el resultante de actos contrarios al estado de derecho. El Cobro de trámites, el retardo procesal injustificado, la invisibilizacion de casos, la justicia ciega contra la pobreza, el represamiento de causas, la severidad incoherente, la justificación con los peros y los porqués y otras muestras conductuales para no hacer las cosas que tenemos que hacer, todo esto debe ser atacado frontalmente, con la aplicación del planteamiento de Revolucionar el Sistema de Justicia Venezolano.

10.- Incursionar con identidad cultural en la Justicia Propia, la justicia especial de los usos y costumbres en los pueblos originarios, donde aplique y tenga pertinencia. Combinar el ejercicio de la justicia ordinaria con la especial, registrar Capitanes. Chamanes y autoridades o liderazgos Indígenas que garantizen su aplicacion.



Esta nota ha sido leída aproximadamente 423 veces.



Antonio J. Rumbos O.

Médico Veterinario. Ambientalista. Exconstituyentista

 Rumboambiental@gmail,com

Visite el perfil de Antonio J. Rumbos O. para ver el listado de todos sus artículos en Aporrea.


Noticias Recientes:

Comparte en las redes sociales


Síguenos en Facebook y Twitter



Antonio J. Rumbos O.

Antonio J. Rumbos O.

Más artículos de este autor