Hacia adentro debate, hacia afuera combate. Tesis política

El poder de lo simbolico, como arma del capitalismo (II)

Debate hacia adentro, combate hacia afuera, debe ser nuestra consigna revolucionaria; deshilvanar para hilvanar. Nos iniciamos con Marx, y sin dogmatismos, debemos seguir con él. En particular SU MÉTODO. Nuestras realidades son diferentes a las europeas (Carta de Marx a Vera). La improvisación es peligrosísima. La "construcción heroica" debe ser obra colectiva. Lo instintivo, el pragmatismo, la improvisación y el utilitarismo (vicios del capitalismo), no pueden ser centros de gravitación de nuestras luchas. La realidad, entendida, macerada y visibilizada dialécticamente por los colectivos, como faro revolucionario. La realidad objetiva, debe ser subjetivada. "Sin teoría revolucionaria no hay revolución".

La socialdemocracia, fiel a su tradición, no tiene su centro en las luchas de clases, sino en la conciliación de clases. Gústenos o no, la existencia de clases, lleva aparejada violencia social. Inevitablemente, toda revolución cuando en verdad lo es, es violenta con mayor o menor intensidad. En el 2003, Lula Da Silva afirmó: "No toquemos el sistema". ¿Cuál sistema? El capitalista sin duda; dejarlo quieto, no meterse con él, aliarse con él, industrialización con él. ¿Qué socialismo se puede construir desde ésta tesis? ¿Lula es revolucionario? Los "aliados" suyos, lo tienen preso. "Cría cuervos y te sacarán los ojos". No se puede, "tapar el sol con un dedo".

¿Cómo son las relaciones de poder en las democracias burguesas? ¿Cuáles sus símbolos? El Estado burgués, no lo ha sido ni lo será, el centro del interés de todos. ¿El Estado burgués oprime o libera? La burguesía engaña en defensa de sus intereses. ¿El reformismo engaña en defensa de cuáles intereses? Los símbolos pueden servir, a favor de la revolución, o en su contra. Los símbolos que engañan, se auto engañan. El tiempo los devora.

El capitalismo es una fuerza planetaria, una cultura sistémica dominante. Internacionales deben ser las luchas revolucionarias. El capital no tiene patria, los trabajadores tampoco. "La patria es América". El capital busca su hegemonía, la revolución también. Quitarle oxigeno en cada palmo de su territorio, es promover su debilitamiento. Descolonizarnos es desideologizarnos. ¿Símbolos revolucionarios o contra revolucionarios? Reducir nuestras luchas, a ser "traidores" o "leales", es miopía política, y miedo direccional. Desde ésta miopía, se pierde la esencia de las contradicciones sustanciales. Ver en pequeño, no es lo mismo que ver con lupa. Temerle a la crítica, es no conocer la dialéctica de la realidad.

Los reformistas, también usan el poder de lo simbólico, para engañar a los que siempre han sido engañados. Imágenes de prohombres "triboliados", construidos por la historia oficial, han servido para ocultar conflictos clasistas; las luchas civiles de clase (S. XIX), fueron militarizadas. Esta ideologización cívico-militar, me temo que hoy sigue pasando.

Derrotado el pueblo, los símbolos militares de "orden", "sacrificio" y "patriotismo" campean. Que nuestra historia haya sido fundamentada en épicas militares, no es casual, la historiografía oficial buscó ocultar la esencia de clases, vistiéndola de "verde olivo". Muchos Negros Primeros, sirven para éste ocultamiento. ¿A quienes venció Rivas? Símbolos de una unidad cívico militar histórica, que no tocó seriamente al latifundio, pero lo acrecentó. La llegada de Páez a la Presidencia (lo simbólico), muestra quienes mandaban en el país. La propiedad de la tierra fue el centro de las luchas "cívico-militares" del siglo decimonónico. "Tierras y hombres libres" fue la verdadera fotografía de aquellos tiempos. Por éste develamiento y atrevimiento popular, asesinan a Zamora. M Piar, también fue "peligroso", comandó tropas mayoritariamente de negros, indios y mestizos.

Para expandir su modelo dominante, el capitalismo ideologiza, manipula, controla el consumo y a los consumidores. Lo simbólico, ideologizado como poderosa arma de control social, se reviste de gusto, casualidad, causalidad, escogencia, deseo, ingenuidad, esperanza, justicia, orden. Individualizado, el sujeto es más vulnerable. Enajenado, alienado, rodeado de fetiches, es una mayoneta, aunque él no lo crea. Lo simbólico determina el mercado. El colectivismo de todos los liderazgos, debe ser el símbolo verdadero de la honestidad revolucionaria. "No te pongas suavecito" le pide un periodista mexicano a su Presidente Manuel López Obrador. ¿Entre quiénes debatimos y contra quiénes combatimos?

Pongo atención en las marchas políticas a las que asisto, o a las que veo por televisión, de las pancartas y de sus contenidos: son símbolos que ilustran, por dando van los tiempos. Poco se ven las pintas antiimperialistas, anticapitalistas y socialistas de los días esperanzadores de Hugo Chávez. Nuestro gobierno ha asumido la industrialización capitalista, que simbólicamente llama: "País Potencia". El desarrollismo nos amarra, el peronismo nos percola. El mismo Perón que le ordenó a su chofer: "ponga la luz de cruces a la izquierda, pero gire a la derecha". "Aquí cavemos todos" dijo un "dirigente" chavista. Capitalismo humanizado y justo, burguesía nacionalista: IMPOSIBLE. Industrialización privada SIN PLUSVALÍA…"como así". "La crítica a la economía política" de Marx, base sustancial de su obra "El Capital", hecha papilla. (No lo creo).

"La Escuela de Frankfort", enfrentó al marxismo estalinista. Consideraron, que la industrialización (el mayor símbolo) estalinista, le mermó fuerzas a las ideas revolucionarias bolcheviques. Cuestionaron a la sociedad industrial universal, y lanzaron una mirada esperanzadora a lo que pudiera ocurrir en los pueblos del "Tercer Mundo" (Símbolo revolucionario). Preferían sociedades concretas que generalizaciones. Compartieron con Freud, que la racionalidad apunta contra la libertad. Acotaron, que tenía razón Mao, en haber preferido en China, las vías comunitarias antes que la industrialización: "La revolución cultural" símbolo emblemático. Criticaron la fría objetividad. Prefirieron lo humano sobre lo industrial. Para ellos, los símbolos revolucionarios, debían estar más cerca de lo sensorial, de lo subjetivo, de lo humano, que de la fría industrialización. Recobrar el SER, creando nuevas formas de relaciones humanas, y de estas, con su naturaleza. HASTA EL PRÓXIMO SÁBADO.

En Chile: "la dictadura nunca se fue, y la resistencia no estaba muerta"

 



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Jesús M. Vivas P.

Profesor Universitario con 45 años de servicio docente. PhD en Historia, egresado de la Universidad Complutense de Madrid. Más de 700 Artículos publicados a nivel nacional e internacional, mas de 60 años en la lucha revolucionaria, soy Jesus "Chucho" Vivas

 jesusm_vivas@hotmail.com

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