Quinto Malo

Louis Althusser, Rigoberto Lanz y la búsqueda del partido necesario

...«la unidad del partido,

ni el partido mismo son un fin en sí.

El partido es la organización provisional

de la lucha de la clase obrera»

Louis Althusser

Fue en la prisión militar del Cuartel San Carlos, en Caracas, cuando a un grupo de revolucionarios que allí estábamos presos, se nos ocurrió juntar a dos estudiosos del marxismo con posiciones teóricas distantes: Althusser (Francia) y Lanz (Venezuela).

El punto de convergencia entre ambos intelectuales orgánicos del proletariado, no se consiguió en el plano teórico-filosófico sino en el de la praxis revolucionaria como militantes políticos comunistas, ambos.

Louis Althusser acababa de publicar, a mediados de la década de los años 70, una verdadera requisitoria crítica contra el Partido Comunista Francés y su secretario general George Marchais, recogida en el libro originalmente titulado: Ce qui ne peut plus durer dans le parti Communiste.

En el San Carlos el debate de ideas, entre los secuestrados políticos de entonces, estaba asociado con la práctica social y revolucionaria que nos había llevado y mantenía en prisión. Por eso y por la importancia de la discusión política, algunos de nosotros consideramos muy importante incorporar al debate lo que estaba ocurriendo en la Unión Soviética, en los partidos comunistas del mundo, europeos y también en los de Nuestramérica, en particular.

Fue así como nos propusimos traernos a Althusser y a Ernest Mandel, quienes sostenían una importante batalla de ideas en Francia (también en Bélgica) y por eso, este humilde servidor tradujo del francés el libro de L. Althusser, al cual coloqué por título Lo insoportable en el Partido Comunista. El prólogo se lo solicitamos a Rigoberto Lanz, un revolucionario e intelectual venezolano, profesor de la UCV, y quien acababa de regresar de Francia, donde hizo su doctorado en la Universidad de La Sorbone.

Rigoberto Lanz Rodríguez asumía, con su aporte introductorio a los planteamientos de Althusser, «un pleno acuerdo en el desenmascaramiento de la burocracia partidista y toda su secuela (en la política, como en los métodos)». El autor del prólogo a Lo insoportable en el Partido Comunista sentía y expresaba su creencia de que había «empezado a andar la revolución» y de que esta vez la marcha se hacía «mirando hacia adentro» y con renovados alientos.

Lanz Rodríguez expresa así su convicción y apuesta por un debate de fondo: «La revolución pasa por la demolición de los viejos mitos» pues «determinados proyectos partidistas pueden sobrevivir sobre la base de una relación vegetativa con la revolución y con el mundo» y así «pasar la vida haciendo las veces de una opción revolucionaria». Se refería claramente al período de los estremecimientos en el seno de los partidos comunistas calcados del modelo soviético y que en Venezuela tuvo, entre otras consecuencias, el surgimiento de un partido «socialista» liberal pequeñoburgués como el MAS y un enorme archipiélago de partiditos, organizaciones y tendencias cortados por el mismo patrón de los aparatos del Estado burgués.

Resaltaba el revolucionario prologuista la importancia de responder a los problemas teóricos en este debate puesto que «La revolución pasa hoy -es bueno afirmarlo sin ambigüedades- por una descomunal impugnación del dogmatismo y la ignorancia».

La preocupación planteada por Rigoberto Lanz en ese documento histórico, con el que quisimos contribuir al debate en en el seno de las izquierdas venezolanas, que acusaban los estremecimientos de los partidos comunistas burocráticos, convertidos en aparatos electoreros («el modo más expedito de hacer política sin tomarse la molestia de pensar»), sigue siendo una deuda presente en el seno de las organizaciones revolucionarias y de izquierda en general, pues «no estamos convocando a esa burocrática y gelatinosa ‘unidad de la izquierda’ que sólo sirve para el reparto de dividendos parciales».

Se ha convocado y se está convocando a ganar la guerra económica desatada contra Venezuela, se está convocando a demoler al capitalismo, se está convocando a la construcción del socialismo y para ello es necesario poder contar con el Partido del proletariado. «Nadie tiene el derecho de ubicarlo a usted, ubíquese usted mismo. No espere que lo empujen, tome usted la iniciativa».



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Iván Padilla Bravo

Director del semanario cultural "Todos Adentro", medio adscrito al Ministerio del Poder Popular para la Cultura. http://www.mincultura.gob.ve/

 ivanpadillabravo@gmail.com      @IvanPadillaB

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