A propósito de ser ciego

La historia de la sentencia 157 que nunca será publicada por el TSJ

Apenas está iniciando la mañana del 31-3-2017, y la fiscal general de la República, Luisa Ortega Díaz, se apresta a leer su memoria y cuenta sobre Derechos Humanos en Venezuela correspondiente al año 2016.

Un día anterior, nosotros, la cúpula de "magistrados" del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), algunos ejerciendo tales roles sin haber cumplido los propios requisitos que establece la Constitución, llegando al extremo de tener entre nuestros "juristas" a ex –diputados del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), quienes votaron por sí mismos para conformar este cenáculo, todos en mayor o menor medida, fuimos parte en la redacción y firma, de las ahora, malogradas sentencias con los números 155 y 156.

Quienes fuimos los responsables de las mencionadas sentencias, conocemos que entre otras perversidades del Derecho (porque sabemos que es así), anulamos la existencia de la Asamblea Nacional, no sólo al allanarles de hecho la inmunidad parlamentaria a los diputados que fueron electos por voluntad democrática, y en cuyas elecciones participaron más de 14 millones de venezolanos, o sea, el 74,17% de la población electoral, sino que con esas decisiones, que por supuesto, todas son violatorias de la Constitución, tienen como único propósito fortalecer los intereses de Maduro y todo sus derivados políticos para perpetuarnos en el poder, porque eso que llamamos "pueblo", como ustedes saben camaradas "magistrados", lo hacemos con fines demagógicos, es decir, al final nos importa un carajo que muchos de ellos sigan comiendo de la basura, aquí mismo, en los contenedores que tenemos en la salida de nuestra "gloriosa institución". ¡Mala leche por esos marginales! ¡Total! Para eso, tenemos nuestras tarjetas de alimentación con muchos salarios mínimos ajustadas por inflación. Si no que lo diga el propio "magistrado", ex – diputado del PSUV, cuya barriga revela que hambre no pasa en lo más mínimo.

Diariamente vemos por los canales de televisión y escuchamos por la radio, la inmensa crisis de que ha contaminado todo el sistema de salud del país. En los hospitales, ambulatorios, ni esas vainas que hizo Chávez, que ahora se llaman Centros de Diagnóstico Integral (CDI), es decir, misión "Barrio Adentro", hay materiales médicos-quirúrgicos y menos medicamentos para niños, adultos ni ancianos.

Ustedes "magistrados" tienen que estar conscientes, y por eso estamos unidos ante la presencia de unos desestabilizadores mundiales que atentan contra Maduro y su equipo de gobierno. Aun así, ¡Qué coño, puede importarnos que neonatos duerman en cajas de cartón! ¡Qué carajo de sufrimiento pueden impactarnos unas imágenes de hospitales psiquiátricos convertidos en campos de concentración nazi! ¡Nada!

Es más, tenemos que aplaudir las decisiones de "jueces" quienes ante denuncias de esas organizaciones infantiles, dizque garantes de derechos de niños y adolescentes, sus fallos sean negando esa realidad. ¡Por favor! ¿Qué pretenden? Que les demos la razón ¡No señor! ¡Como decía aquel ex – presidente! ¡No vamos a "auto suicidarnos"! Que se mueran primero ellos con su jauría de muchachos. Además, nosotros tenemos nuestras pólizas nacionales e internacionales de hospitalización, cirugía y maternidad, sino que lo diga yo, quien por cuenta del TSJ, le mandé a hacer las tetas, la liposucción y el trasero a mi mujer. SI lo hizo un ex – presidente del Banco Central de Venezuela con su carajita y hasta con su suegra, que lo haga con mi consorte, eso nada tiene de malo. Allá esos inmunes que llaman "pueblo" con sus contagiosas y asquerosas enfermedades. Chávez quien era de esas pendejadas, tenemos que recordarlo hipócritamente en nuestros discursos públicos, pero aquí en nuestras conversaciones privadas, tenemos que recordarlo como debe ser: ¡Está muerto!

"Magistrados": sabemos que la vaina esta arrecha en lo político. Sobre todo porque Maduro no dio la talla. Pero él no gobierna. Él piensa que me controla, pero nadie me manda ¡No señor! Aquí cada uno de nosotros responde con sus propios intereses, y los de nuestras corrientes políticas. Por allí, un autollamado "hijo de Chávez" tiene algunos de ustedes con sus apetencias de poder. Igual pasa con un ex – gobernador, acusado desde el imperio como narcotraficante, devenido en alto funcionario, y por supuesto, hasta uno que otro "ministro" envía por allí a sus emisarios.

Con los susodichos políticos y militares, sólo tenemos que compartir el "mayor de edad", en especial, cuando viajamos al exterior con los viáticos en dólares, como producto de esta buena vida. Esa debe ser nuestra prioridad. Por eso aquí nadie recula. Vamos hasta el final contra esos "escuálidos" y "traidores". Que nadie se confunda, aquí el único pueblo son los colectivos armados dispuestos a inmolarse por nuestra "revolución", es decir, por nuestros intereses y prebendas.

Repentinamente, mientras la cúpula del TSJ hablaba estas cosas, suena el teléfono entre la reunión de "magistrados". Es alguien de Miraflores, quien solicita colocar el altavoz – Aló – Dice el interlocutor. ¡Miren! Partida de ineptos – vuelve a replicar el mismo hablante - ¿Qué vaina es esa que ustedes tenían todo bajo control, y ahora Luisa Ortega dice que se está violando la Constitución? ¿No, y qué la tenían "controlada? ¡Son unos inútiles! Ahora ¿qué coño vamos a decir ante los críticos y la derecha de aquí y de afuera? ¡Verga! ¡Ahora si nos jodimos! ¡Reunión urgente esta noche en Miraflores, para ver cómo podemos arreglar esta vaina! – Fin de la llamada –

Se reanuda la conversación de "magistrados". Uno de ellos toma la palabra y dice: ¡Yo se los dije! Les dije que esa mujer era de armas tomar ¿Y ahora? ¿Y ahora qué? – responde, otro de ellos en forma de pregunta, quien prosigue hablando: ¡Pues nada! El hecho de (…) no implica qué (…) Modificaremos las sentencias y saldremos como si nada hubiese pasado. Ya veremos qué haremos con Luisa Ortega por indisciplinada ¡Habrá que echarle un parao! Ustedes saben ¡Aquí nada hay que descartar! Recordemos las tesis de los "testigos estrellas" y del cómo aquel fiscal quien quiso llegar más allá de sus "responsabilidades" terminó explotado con todo y camioneta, y por dónde terminaron las "investigaciones".

¡Tienes razón! – Replica otro de la cúpula de los "magistrados". Sólo nosotros como TSJ tenemos el máximo poder en estos momentos de crisis política, económica y social. Los demás están subordinados a nosotros, incluyendo los políticos, empresarios de maletín y sus socios militares. Por ahora (…) nos veremos esta noche en Miraflores. Mañana todos al club de La Lagunita. Sólo los magistrados salvan a Maduro y sus compinches del PSUV, así como socios capitalistas.

Hemos leído la historia de la sentencia 157 del TSJ que nunca será publicada en sus archivos pero que ha sido grabada en líneas y videos de quienes algún día confesarán los delitos y acciones que se generaron desde lo más alto del madurismo en todas sus dimensiones de podredumbre política, jurídica y militar. A propósito de ser ciego. Quien tenga ojos que vea.



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Javier Antonio Vivas Santana

Lic. en Educación en las menciones de Ciencias Sociales y Lengua (UNA) Maestría en Educación mención Enseñanza del Castellano (UDO) Dr. en Educación (UPEL) Profesor de la Misión Sucre (2003 -2012)

 jvivassantana@gmail.com      @jvivassantana

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