Perdimos la mejor oportunidad para construir el socialismo

Lo que debió ser el mejor momento de la historia del país para realizar el SOCIALISMO se ha convertido en una calamidad, desanimo, desesperanza e individualismo egoísta. Ni desde el gobierno ni en el PSUV han contribuido con la formación de conciencia social entre el pueblo venezolano, por el contrario, se han fomentado vicios propios del capitalismo.

En SOCIALISMO no se puede permitir que magistrados cobren salarios astronómicos en comparación con el sueldo de los maestros que son forjadores de los ciudadanos del futuro. No hay Socialismo cuando un beneficio laboral como el bono de alimentación para un trabajador de PDVSA es de 38.000 bs y el de un trabajador externo de 18.000 bs. No puede existir SOCIALISMO cuando el sueldo de un militar de alto rango, rebasa con creces el salario de un profesor universitario. No hay socialismo cuando las empresas productivas que ha expropiado el Estado se asumen desde el capitalismo y al corto tiempo caen en quiebra. No puede haber socialismo cuando los jóvenes solo piensa en abandonar el país, pues las oportunidades para alcanzar el buen vivir que soñó Chávez se han esfumado. No existe socialismo en un país donde la delincuencia es incontrolable sufriendo las consecuencias de ello la población inerme. No puede haber socialismo con un NEPOTISMO exorbitante en todas las esferas del Gobierno. Para colmo es justificado como nepotismo positivo, como si eso existiera. Negamos el socialismo cuando se incentiva el consumismo al mejor estilo capitalista. En el socialismo la burocracia y los aduladores de oficio de los "jefes" es una contradicción. En el SOCIALISMO las empresas están en manos de la clase obrera y no controladas por funcionarios del Estado. En el socialismo la producción es para garantizar una distribución justa y no para beneficiar a los corruptos. En socialismo las empresas garantizan un funcionamiento eficiente, eficaz, autogestionario y colectivo y no jerarquizado desde las altas esferas del poder. El país se sigue moviendo bajo la lógica del capital y el gobierno no ha hecho nada para revertir esta situación. Este desastre sigue demostrando que el CAPITALISMO no es la solución, por tanto, superar las contradicciones que el genera es la meta a alcanzar. Eso sí, trazando los lineamientos del Socialismo y no abriendo posibilidades para que la derecha regrese al poder. Nuestras críticas deben ser centradas en el objetivo último de la igualdad en la diversidad y la justicia social. Bajo ninguna circunstancia pretender coincidir en las críticas, posturas y actividades de la DERECHA que retomaría el poder para aplicar un plan NEOLIBERAL que ahogaría los logros alcanzados y profundizaría la crisis de los más pobres.



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Johnny Alarcón Puentes

Docente/investigador. Universidad del Zulia. Licenciatura en Antropología.


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