Praxis Profesional

Humanismo Proletario y Humanismo Burgués

Introducción

Uno de los mecanismos,  para estudiar mejor las consecuencia de la ineficiencias planteadas,  en el ámbito de las organizaciones administradas bajo los paradigmas de las teorías funcionalistas estructuralistas del positivismo capitalista, con todo y lo que ha brindado en lo científico y tecnológico, pero precedido de ideología que suprime al trabajador, lo constituye, la psicología de la praxis profesional, que debe estar dotada, por no solo, eslóganes  de “excelencia” sino por su constante alta actitud con orden, doctrina y disciplina, instruida de  voluntad emprendedora nacional, con la objetiva visión en las tareas de carácter unitario

De la acción profesional hacia el humanismo real proletario

Pero, con las diferencias abismales de  conductas alienadas, que crean grandes desajustes personales y colectivos, el interés sionista, en las organizaciones para el trabajo productivo, que no puede establecer coherencias entre ideas y prácticas, presentes de antagonismos, contradicciones de sueldos y salarios, es imposible tal experiencia.

Ante tales diletancias militantes para el desarrollo económico con crecimiento sostenido, hay un planteamiento didáctico como tesis, para la práctica del trabajo social, “Estado y Comuna” y su teoría transformadora se convierta en clase dominante.

La filosofía como arma de la revolución. Una psicología de la moral.

Emprendedora para el trabajo, además de políticas de psicología referidas a las conductas laborales disciplinadas, para lograr no solo una fanática intención, sino una acción transformadora al orden adverso.

“La filosofía marxista estima que lo esencial no es comprender las leyes del mundo objetivo para estar en condiciones de explicarlo, sino utilizar el conocimiento de estas leyes para transformar activamente el mundo”                  

Mao Tse Tung,  acerca de la Práctica

Con una psicología, ideada para el encuadramiento del humanismo trabajador, estratificando por clase y divisiones de trabajo, privilegios, sueldos y salarios, en toda la estructura como masa laboral activa productiva, conforme en emociones, razón y actitudes.

En las relaciones hacia un humanismo proletario, tendente a la teoría del bienestar social,  viene a menos al materialismo dialéctico militante, también en los fundamentos de una emergente ¿“pedagogía socialista”? de relevo ante las teorías educativas que incorporan las cualidades humanas, --además de las cuantificables,--  en el desarrollo de procesos de aprendizaje y enseñanza, sus didácticas y, las pedagogías que le reflexionan siempre, que le principian y sustentan.

La confrontación crítica de las ideas no basta, también  es necesario su consciente accionar común, contra las necesidades mediatas e inmediatas, a pesar de las diferencias específicas. Hacia “el Estado Docente Socialista” en toda su amplitud y extensión nacional, no es una quimera, puede ser un hecho, y lo comienza a ser, aunque insipientemente, solo, sí es, un materialismo dialectico, para un socialismo científico, como  análisis de clases de una razón esencial para la eficiencia de la realidad

Manual de industrialización para la economía política.

La doctrina de la filosofía bolivariana para la liberación, no es equivoca e inadecuadamente inapropiada, es frágil y mayormente fracasa, por la falta de organización para el trabajo, para el conocimiento administrativo de la ciencia, de su método y su filosofía, alcanzando así, la conciencia posible de la persona-ciudadanía-nación para la reproducción social  ética, de responsabilidad y disciplina en labores en y con el pueblo.

Reflejada en las mayorías del movimiento trabajador del país.  

Contra el esquema del flujo ideológico predeterminado por la naturaleza de las relaciones sociales del capital. Ya que la práctica social  no se limita únicamente a la actividad productora de mercancías y la vida política,, tiene otras formas; la lucha de clases, y las actividades desplegadas en las esferas de la ciencia y el arte..

En toda su extensión, hay que ser objetivo, el pensum educativo, positivista-capitalista, con sus métodos y sus desarrollos curriculares, logra sus fines, mientras se actúe  según su dialéctica, o recetario, es decir, lógica psicolingüística del capital, pues, han influido notablemente en la nación, aletargando la práctica socio histórica de la humanidad por la justicia social. Y eso, aunque nos aniquila, es un triunfo impuesto en nuestra impronta

El estado y las clases dominantes a través de las prácticas sociales objetivas

Que mantiene una estructura, entre minorías selectas y grandes masas populares, con una ideológica sistemática, rígida; una ciencia facultada contra crisis estructurales-pandemias sociales, por el  interés hedonista burgués del éxito, porque se ha mantenido impuesto como forma didáctica de sub desarrollo, desde la formación-educación para la sumisa explotación de la clase trabajadora, el capital por capital, así expreso, conserva elementos ideológicos practicados e  impostados en el arquetipo del inconsciente colectivo, psicológicamente por mayorías de los más radicales militantes y simpatizantes del sistema político de gobierno. Ideología y su práctica eficiente

Todo ello al comenzar la década de los ´60, que  se principia la visualización de la incapacidad ante el proceso de industrialización sustitutivo para proporcionar al país un crecimiento económico  con desarrollo auto sostenido

El criterio semántico de verdad es así una práctica social

Hoy el desarrollo revolucionario de las industrias como maquinarias manufactureras, de su formación técnica para la industrialización eficaz, enrolado en ejércitos de trabajo, donde lo predominante era y seguirá siendo, las luchas de clase, que no cesaran, en el reino de Dios, la tierra.

Donde  la fuerza de trabajo que cada trabajador, --antes obrero descalificado, hoy empleado cualificado y cuantificado,--  vende, y que aún, no es considerada como la superación en nuestra conciencia transformadora de pueblo, surgiendo la contradicción entre el propósito de nuestra clase, y la ideología de dominación.

Y, lo demás, es una diversa y gruesa brecha clasista de intereses económicos, superpuestos, pues ellos determinan lo social en el pueblo, brecha impuesta persistentemente desde una  sofisticada penetración cultural.

¿Cómo  se justifica éste mecanismo de dependencia?

Ante el cual, el aparato cultural del ¿Estado socialista? es incompleto, un abismo que produce inflación y que marca la crisis con sus antagonismos y contradicciones; una lucha de clase y educación, Aníbal Ponce1975, desde sus innovaciones curriculares tradicionales de paradigmas liberales y los de nuevo tipo actual, “emergentes marxistas”  prestos para estar a la par con el entusiasmo  del materialismo dialéctico y del intercambio mercantil de  los procesos de producción social.

Donde la acumulación de la plusvalía, que no se detiene en estatuto alguno, para ampliar  su predominio hegemónico en el planeta, y de serias consecuencias sociales, producto de sus guerras a muerte, por el apoderamiento de las ecologías ricas en recursos humanos y minerales.

El humanismo proletario contra el humanismo burgués.

arteawao2003@yahoo.es



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Alejandro Álvarez Osuna


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