El verdadero chavista o no dentro del chavismo

Una avidez bastante significativa que se observa en la campiña de las opiniones, por lo menos en el caso de Aporrea, es la de pretender determinar quién pudiera ser chavista verdadero o no dentro del chavismo, incluyendo al propio Chávez, que de repente -para algunos- deja a ratos de ser chavista o no lo es para nada.

Pero sospecho que para poder cuajar ese objetivo, debiera primero definirse lo que significa chavismo como categoría. Y chavismo, para este humilde servidor es, la mera posibilidad de hacer una revolución socialista y democrática en Venezuela. Dejémoslo hasta aquí, como espacio geográfico bien delimitado. Pero igualmente creo que debiéramos definir, asimismo, lo que significa antichavismo, también como categoría. Y antichavismo, para este humilde servidor igualmente es, la mera posibilidad de evitar, a todo trance, que se realice esa revolución socialista y democrática en nuestro país. ¿Eso lo podrían evitar exclusivamente los escuálidos? No, también los chavistas pudieran contribuir sobre todo los burócratas cuya gestión luzca floja y amodorrada dentro de un sano ritmo revolucionario. Esta definición por tanto no extiende, al concepto de chavismo, toda manifestación salerosa que sólo debe cumplir una función de elemental y necesaria agitación política del Polo Patriótico como herramienta ideológica y también electoral. Vale decir, que ponerse boina e indumentaria roja, bailar batucada criolla y decir ¡viva Chávez!, no es suficiente. Y no es suficiente porque eso debe estar complementado con realizarse por cada quien, en su respectivo nivel, el de ser honesto como condición esencial y el ejercer la función que le demanda ese nivel de acción político-administrativa con la convicción, el ardor y la validez con que Chávez lo hace, para alcanzar así el deseado escenario y la eficiencia socialista, porque, no actuar de tal forma comprobada, nos haría entonces sospechoso de antichavista por negligente o por achantado, culposa o dolosamente.

También hay otra incógnita que debe despejarse para poder cerrar el círculo. ¿Debe identificarse en nuestra realidad actual, chavista con revolucionario o, dentro de esta misma realidad, se pudiera ser revolucionario sin ser chavista? He aquí entonces algo que atiende a la siempre polémica subjetividad, para poder entender la realidad revolucionaria que nos ocupa. En tal sentido considero que ambos términos deben hoy identificarse por razones tácticas y por aquello de que Chávez -sin lugar a dudas- ha sido el fino artesano que ha moldeado en el pueblo el barro revolucionario, puesto que, en la fase pre revolucionaria, fuera el que lograra, con su magistral liderazgo y con su singular pedagogía política, que el proletariado creyera en la posible solución socialista democrática a la cuestión venezolana, ya que los cuadros izquierdistas tradicionales venezolanos nunca pudieron, por la vía democrática, inspirarlo efectivamente para tal cometido. Y muchos, que buscaron entonces inspirarlo por la vía armada, hoy están armados o buscan sólo armarse con los corrumpentes dólares que se les ofrece desde el Oso Mayor... Así pues que, en la coyuntura actual, luce claro que sin Chávez no habría Revolución. Por tanto ningún revolucionario debiera sentirse fatigoso, entonces, porque lo tildaran de chavista.

Y por último: ¿sería ético abandonar a Chávez? Por supuesto que sí. Y sobre todo en el caso que deje de ser objetivamente chavista. ¡Pero objetivamente! ¿eh?


canano141@yahoo.com.ar


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Raúl Betancourt López


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