Denuncio Policía Armado Uniformado en Cubículo de la UNELLEZ apoyado por la Ignorancia Profesoral

Denuncio Policía Armado Uniformado en Cubículo de la UNELLEZ Apoyado por la Ignorancia Profesoral

Isidro Osvalinoc Camacho Manzano

Docente UNELLEZ-VPDS

Barinas

Es posible insistir en que la universidad tiene objetivos

que son independientes de quienes quieren

controlarla. Por ello es que la universidad, aun en

condiciones negativas terribles, cuando se coarta la

libertad, por ejemplo, logra aun funcionar. La universidad

ha seguido operando en regímenes autoritarios y autocráticos.

Orlando Alborboz: Los Retos de la Universidad en el año 20220

PREÁMBULO

He venido desde hace bastante rato afirmando que en la UNELLLEZ existen muchos profesionales, pero profesores universitarios muy pocos. Es lamentable la ignorancia supina que cabalga a diestra y siniestra en la universidad. Un docente universitario que no conozca la Ley de universidad Vigente, los reglamentos internos de su universidad, puede ser muy doctor, doctora pero eso no dice gran cosa, un cartón aguanta todo, sabemos cuán desacreditados están los títulos universitario de un número importante de universidades. Vive, qué duda cabe, la UNELLEZ uno de sus momentos históricos más aciago. Allí pasa de todo y literalmente es cierto; desde nóminas paralelas, adulteración de notas, falsificación de firmas y policías armados uniformados y apoyados por profesoras universitarias dentro de los cubículos de los profesores… y la Colonia Tovar.

LOS HECHOS

El día martes 12 de julio del presente año me encontraba haciendo mis labores propias de profesor universitario en el cubículo de profesores que comparto con otros colegas. Al momento se presenta una de las colega que está jubilada que imparte asesorías y otros cursos dentro de la UNELLEZ, junto con ella ingresa un número de personas; como estoy escribiendo en la computadora, no logro distinguirlos. Al momento que comienzan a ubicarse en el cubículo para recibir la asesoría me percato que dentro de los presentes se encuentra un hombre uniformado, con el uniforme de la policía y además portando un arma automática que supongo es la de reglamento.

Al observar tal irregularidad me levanto de mi escritorio y le indico al policía que no puede estar uniformado y menos armado en un recinto universitario. En ese ínterin se propicia una discusión entre el POLICÍA ARMADO CON UN ARMA AUTOMÁTICA y quien escribe estas líneas un PROFESOR UNIVERSITARIO ARMADO CON UN COMPUTADOR TIPO CANIMITA. El policía se altera pues siente que yo lo estoy "regañando" palabras expresadas por él mismo. Deben imaginarse el momento de tensión que eso significó para mí en esos instantes, encerrado en un cubículo de dos metros por cinco discutiendo con un policía armado.

Además de este policía armado estaban otros policías entre ellos una mujer, estos sí andaban de civil; adicionalmente con ello estaba, además de la profesora jubilada, su hermana que también es docente universitaria y esta última me increpa a que me calle la boca y le indica a su hermana que continúe con la clase. Ante tal situación y viendo como lejos de que estas profesionales me dieran la razón se cuadran con el infractor decido salir del cubículo y denunciar la irregularidad.

Efectivamente, salí del cubículo y en los alrededores del Rectorado me encuentro con una abogada de Consultoría Jurídica y les presento la denuncia, esta a su vez consulta vía telefónica con otro abogado. De allí nos dirigimos al lugar donde se encuentra la vigilancia de la universidad. El jefe de vigilancia estaba ausente y lo localizan por teléfono, en fin ubican a un supervisor para que atienda el caso.

Me dirijo de nuevo al cubículo donde la asesoría se sigue desarrollando, con el policía uniformado y armado, como si esto fuese algo de lo más normal, un hombre uniformado y armado recibiendo clases dentro de un recinto universitario. Me dirijo a mi escritorio a la espera del supervisor de vigilancia, alrededor de unos cinco minutos, se presenta. Se asoma al cubículo y llama al oficial de policía y le indica lo que ya yo le había indicado.

LO INAUDITO

Cualquier docente universitario sabe que esto es una tamaña irregularidad, es algo que no se puede tolerar, un individuo armado recibiendo clases. Pero cómo es que esto ocurre en la UNELLEZ, ya lo he dicho y no me canso de repetirlo, en la universidad hay muchos profesionales, pero docentes universitarios muy pocos. No basta con que un profesional sea nómina cobre como profesor universitario, para que en efecto sea un verdadero docente universitario. Los cartones de nada valen si se ignoran las más mínimas dinámicas de lo que es hacer vida universitaria. Muchos profesionales están en la universidad para "matar un tigrito". La dinámica de la universidad le es un cero a la izquierda, son capaces de cualquier cosa con tal de lograr algún ingreso extra; por eso entre otras cosas la universidad está en sus peores momentos, la ignorancia cabalga en su recinto en muchas de sus instancias.

Cómo es posible que unas profesoras universitarias avalen la presencia de personas armadas dentro de la universidad, no solo la avalen, sino que en vez de apoyar a su colega que está indicando la falta se identifiquen y apoyen al infractor. Cómo queda la Academia. A todas estas tampoco podía indicarles a estas profesoras lo erróneo de su comportamiento, pues corría el riesgo, como en esos momentos lo estoy corriendo de ir preso por agresión de género.

LA AGRESIÓN DE GÉNERO Y LA INTIMIDACIÓN DE LOS HOMBRES

Ahora resulta que cualquier reclamo, señalamiento, inconformidad que se presente dentro de una relación laboral y donde esté involucrado un hombre y una mujer, esto es causal de denuncia ante la Fiscalía 17. Esto es una aberración jurídica, pero además un arma política que utiliza el gobierno para acallar cualquier denuncia que lo involucre a él o a uno de los suyos. En la UNELLEZ, y estoy convencido que ese debe ser el comportamiento del resto de universidades el número de mujeres en cargos de dirección supera al de los hombres, esto es la dinámica del siglo XXI. Esto que es un gran avance en lo que se refiere a la igualdad de género y el derecho de las mujeres a que su trabajo sea valorado en condición de iguales a la de los hombres. Como cualquier cuerpo social, en los cargos de dirección se consigue de todo independientemente de si se es hombre o mujer. Lo absurdo es pretender ocultarse detrás de una Ley que se crea para defender los derechos da la mujer a vivir libre de violencia, para defender la mediocridad, la ineficiencia, la corrupción y pare usted de contar.

FINALMENTE

El llamado es a todos los verdaderos universitarios a rechazar estas dos posturas: la del policía que entre uniformado y armado a un recinto universitario y de profesionales, que no profesores universitarios, que avalan esta tamaña irregularidad como si fuera de lo más normal.



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Isidro Camacho

Isidro Osvalinoc Camacho Manzano Docente Universitario, Profesor a dedicación exclusiva UNELLEZ-VPDS Barinas.

 osvalinoc@gmail.com

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