Vicios Lingüísticos Vs Figuras Retóricas

El cero es la mayor metáfora

El infinito la mayor analogía

La existencia el mayor símbolo

Fernando Pessoa

 

Un privilegio pertenecer a la Universidad Nacional Experimental Politécnica Antonio José de Sucre (UNEXPO-BARQUISIMETO), en donde estoy cursando la asignatura: Lenguaje y Redacción, bajo las enseñanzas de un auténtico, destacado y excelente Maestro, quien ha motivado con su ejemplo y su experticia en esta área tan sensible y delicada, como es el lenguaje, la iniciativa de escribir. A pesar que la carrera en la cual me estoy formando es técnico-científica, ello no ha sido impedimento para reflexionar sobre unos de los tópicos abordados en esta cátedra. He aquí los temas a presentar: vicios lingüísticos y su contraparte, las figuras retóricas.

Los vicios de la lengua pueden catalogarse como aquellas equivocaciones o formas incorrectas del lenguaje empleadas en distintos contextos; los cuales, son difíciles de controlar y corregir por su carácter libre y creativo. Desde la más deliberante hasta la más espontánea equivocación o imprecisión lingüística siguen siendo objeto de cuestionamientos por parte de la comunidad académica; quien se ha empeñado en realizar distintas investigaciones en torno a los marcados niveles de ambigüedad e ineficacia de su uso así como a las distorsiones generadas tanto en el terreno de la oralidad como en el de la escritura. Se podría decir, en términos mercantilísticos, que estos vicios no son rentables, siempre van a estar circunscritos a las divergencias de opiniones y criterios. Aunque su permanente empleo en la jerga popular ha permitido asimilar ciertos giros o expresiones que los han convertido, en algunos momentos, en normas necesarias para los intercambios comunicativos, siguen siendo un gran cero a la izquierda en materia comunicacional.

En relación con las figuras retóricas, pueden comprenderse como aquellas modificaciones fónicas, gramaticales o semánticas del lenguaje; las cuales, traspasan los ámbitos literarios y gramaticales para posicionarse en otras áreas del saber. Sin lugar a dudas, la versatilidad de ellas reside en poder evidenciar como el lenguaje es trasformado para potenciar las debilidades expresivas en los distintos escenarios donde el Ingeniero o cualquier profesional se desenvuelva. Desde este punto de vista, hacer un correcto uso de las figuras retóricas garantiza la rentabilidad de los procesos escritos y orales que se generen. Y, aún, más son necesarias para poder decantar los distintos discursos tecnológicos que día a día son subidos en el internet, como principal agente masificador de la comunicación. En todo caso, la justificación de su empleo va a depender de la intencionalidad del autor o del hablante y del contexto específico donde deben operar.

Otro punto a destacar en este escrito es la reivindicación de los vicios lingüísticos. Si bien es cierto, que ellos peyorativamente son una anomalía para el lenguaje, del mismo modo, la enaltecen. Gracias a su existencia, el lenguaje ha avanzado y se ha desarrollado con mayor fuerza y entereza en la creación de normas y reglas. Por ello, se han podido realizar construcciones y desconstrucciones que en el tiempo permitieron la creación y consolidación de las figuras retóricas en distintos círculos de la academia.

Por último, se puntualiza que la palabra como valor universal de pensamiento debe seguir trastocando todos los ámbitos de la comunicación sólo que bajo normas que permitan permear la rigurosidad discursiva.

 

*Estudiante del Primer Semestre de Ingeniería Industrial

UNEXPO-BARQUISIMETO

 

investigacioneducativaipb@gmail.com



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